<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125</id><updated>2011-04-22T00:56:33.383-03:00</updated><category term='Historia y transformaciones'/><category term='Teoría de la práctica'/><category term='Crítica'/><category term='Análisis de la dominación'/><category term='Situaciones de apropiación'/><category term='Sobre el blog'/><category term='Teoría pura'/><title type='text'>Alegre Subversión</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://alegresubversion.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>57</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-79472463728571692</id><published>2008-05-20T23:02:00.003-03:00</published><updated>2008-05-25T15:45:10.185-03:00</updated><title type='text'>Alegre Subversión se transforma</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El blog "Alegre Subversión" cumplió su ciclo. Si bien siempre fue sufriendo transformaciones a lo largo de su existencia, su última fase ya no tenía prácticamente nada que ver (ni en contenido ni en forma) con lo que era al principio. Por esta razón, va a cambiar de nombre y se va a mudar de dirección: ahora es &lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Palabras Rojas&lt;/span&gt;, y su dirección es &lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://palabrasrojas.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;palabrasrojas.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#000000;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intención sigue siendo la misma: aportar un granito de arena al debate sobre la emancipación humana, desde la trinchera socialista revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero su autor ya no comparte los puntos de vista espontaneístas que tenía cuando creó el blog a mediados del año 2006. Por esa razón, se cambió no solo el enfoque de los artículos, sino que se borró también todos los vínculos a páginas que reflejaban el antiguo punto de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovecho este espacio para agradecer a todos los que vienen leyendo el blog, a los que soportan la extensión de los artículos y, especialmente, a los que hicieron comentarios, críticas constructivas, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un abrazo a todos,&lt;br /&gt;el autor del blog&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-79472463728571692?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/79472463728571692'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/79472463728571692'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/05/alegre-subversin-se-transforma.html' title='Alegre Subversión se transforma'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-5747586486098624028</id><published>2008-05-18T23:40:00.000-03:00</published><updated>2008-05-18T23:41:17.979-03:00</updated><title type='text'>Marxismo vs. Anarquismo (segunda parte)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Como se dijo más arriba, la corriente marxista basa todo su accionar en el hecho de que la sociedad está escindida en clases y capas que poseen intereses contradictorios, lo que eventualmente lleva a choques que pueden transformar toda la estructura social con su impacto. No se basa en un mundo de ideas agradables que deberían regir el mundo, sino en las fuerzas que ya están contenidas esencialmente en el interior de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón, la corriente marxista toma partido por la más históricamente progresiva de estas fuerzas sociales: el proletariado moderno, los obreros desposeídos de todo medio de producción que se ven obligados a venderle su fuerza de trabajo a un capitalista a cambio de un salario. Y es la históricamente más progresiva, porque es, de las dos clases sociales modernas (es decir, ligadas a las formas modernas de producción, a la gran industria: los propietarios del capital y los obreros asalariados), aquella que no tiene nada que perder con una revolución social más que sus cadenas, y un mundo entero por ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La corriente marxista considera que las clases y capas sociales caracterizadas por poseer pequeños medios de producción (una pequeña cantidad de tierras cultivables, herramientas o máquinas de manufactura, etc.), por más que claramente no cumplan el mismo rol que los grandes propietarios, no son esencialmente una clase revolucionaria, a diferencia del proletariado. Si bien en los países en que el campesinado, los artesanos y la pequeñoburguesía en general conforman un porcentaje importante de la población es de vida o muerte para el proletariado el hecho de ganarse a esas clases para la revolución, eso no significa que estas desplacen a la clase obrera en su rol de sujeto revolucionario por excelencia. En todo caso, el proletariado debe conseguir “arrastrar atrás de sí” a los campesinos y las capas medias, pero de ninguna forma diluirse entre ellas ni mucho menos ir a su rastra. Aún en los países en que los obreros asalariados son una pequeña minoría de la población, deben ser estos los que tomen en sus manos las riendas del movimiento revolucionario, por más que esto implique en los hechos una imposición autoritaria por sobre las mayorías. Esto también está incluido en el concepto de &lt;em&gt;dictadura del proletariado&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto se diferencia tajantemente de los postulados anarquistas, que consideran que el obrero asalariado ocupa igual lugar en el proceso revolucionario que el campesino u otro sectores sociales (sus variantes autonomistas y posmodernas extreman esto al punto de impugnar la noción de “sujeto”). De esta forma, el anarquismo termina representando, en las sociedades de mayoría campesina o artesana, el punto de vista de estos pequeños propietarios, opuestos por sus intereses de clase al desarrollo de fuerzas productivas modernas. Y como muchas veces estos sectores de pequeños propietarios terminan yendo a la rastra de los grandes en contra de la revolución proletaria, la corriente anarquista termina cumpliendo un rol reaccionario, como ocurrió en la Revolución Rusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El idealismo anarquista, por último, se manifiesta también en su rechazo a toda forma de acción política, y en especial a la labor parlamentaria y a la formación de partidos. Algunas corrientes anarquistas directamente llegaban a plantear que la acción de los sectores populares se debía limitar a obtener mejoras económicas, dando lugar a la tendencia sindicalista (que terminó siendo integrada por el capitalismo para combatir a las tendencias revolucionarias dentro de los sindicatos obreros, dando lugar en muchos lugares a la moderna burocracia sindical).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás el anti-parlamentarismo sea el error menos grave de la enorme cantidad en los que incurre la tendencia anarquista, pero de cualquier manera, entrega un importante terreno de batalla ideológica a la burguesía, perdiéndose la posibilidad de que los sectores revolucionarios puedan participar con un programa propio en los grandes debates políticos que atraviesan a la sociedad. Mucho más grave que eso es el rechazo en abstracto a los partidos políticos, sin distinguir su signo de clase, con lo cual el anarquismo renuncia a la posibilidad de construir una dirección revolucionaria para el movimiento de masas, entregándoselo de lleno al “sentido común” impuesto por la hegemonía burguesa, a los prejuicios socialmente instalados, y a muchos otros factores que limitan seriamente las posibilidades de desarrollo revolucionario. Con su confianza ciega en la espontaneidad de las masas, el anarquismo se encuentra imposibilitado para evitar que estas avancen “espontáneamente” hacia su propio suicidio. Pero muchísimo más grave aún que todo lo anterior, llegando ya a empalmar de lleno con las tendencias abiertamente reaccionarias, es la negación a que las organizaciones de masas discutan y se posicionen políticamente. Al negarle a las masas la posibilidad de hacer política a través de sus propios órganos, terminan obligándolas a aceptar la política impuesta por los órganos de la burguesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte, no todas las tendencias anarquistas comparten todas las características anteriormente descriptas. Hay algunas que se acercan más a posiciones coherentes, clasistas, revolucionarias. Sin embargo, en el extremo opuesto, hay decenas de ideologías, viejas y nuevas, que se embeben de la ideología anarquista para llegar a las conclusiones más reaccionarias posibles: por ejemplo, que el cambio sólo es posible “adentro de uno mismo”, que la revolución es un hecho individual, y otros horrores similares que no consiguen más que desarticular toda posibilidad de cambio real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, si las tendencias anarquistas, autonomistas e individualistas florecen en el mundo actual de la forma en que lo hacen, se debe en parte a una razón totalmente comprensible y lógica: el miedo a que una verdadera revolución proletaria termine de la forma en que terminó la URSS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, no hay discusión posible con esas tendencias si la corriente marxista no explica también que la degeneración burocrática de la URSS no se debió a la esencia de su teoría y de su programa, sino a las condiciones concretas, particulares y específicas en las que se tuvo que desenvolver la Revolución Rusa. Principalmente, al hecho de haberse estancado en el interior de las fronteras de un solo país sin poderse expandir al resto del mundo (y en especial a las zonas de alto desarrollo de las fuerzas productivas), con el agravamiento de que ese país era uno que poseía una población de enorme mayoría campesina (más del 80 por ciento), con una estructura económica agraria con fuertes rasgos feudales y primitivos. Esto tuvo muchísimas consecuencias negativas, entre ellas: que el sujeto revolucionario por excelencia, la clase obrera, se encontrara en minoría frente a las enormes masas campesinas, quedando entonces el más firme apoyo a la revolución reducido a un sector minoritario con intereses parcialmente contrapuestos a los de la mayoría (y con ello, que la democracia más directa de todas, la democracia obrera basada directamente en las grandes fábricas concentradas, fuera solo una pequeña parte del proceso revolucionario). Que fuera necesario un aparato estatal hipertrofiado para poder superar las consecuencias de la dispersión poblacional (por la necesidad de gran cantidad de funcionarios, inspectores, etc.). Que se debieran tomar medidas represivas que terminaron asfixiando la democracia soviética, como la supresión de los partidos que saboteaban al Estado obrero. Que fuera necesario pasar por una fase semi-capitalista en el campo (la Nueva Política Económica, la NEP) para poder superar el enorme atraso de las fuerzas productivas y las relaciones de producción, dando lugar a una capa social de explotadores y especuladores que se terminaron enquistando en el Estado Obrero contribuyendo a su deformación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos son sólo algunos ejemplos de cómo las condiciones específicas que tuvo que atravesar la Revolución Rusa llevaron a su degeneración burocrática y contrarrevolucionaria y a su permanente atraso económico respecto a las potencias capitalistas, que llevaron finalmente a la restauración del capitalismo (que fue falsamente propagandizada por los profetas del capital como “el fracaso del comunismo”, como si este hubiera llegado a existir).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier forma, aún habiendo sufrido una brutal deformación, que negó radicalmente su propio origen e intenciones iniciales, la Revolución Rusa de 1917 dejó una profundísima e imborrable huella en la historia, llenando de pánico durante décadas a la burguesía mundial y obligándola a emprender reformas sociales en todo el globo. Aún con todos sus aspectos negativos, la Revolución Rusa logró conquistar importantes mejoras en las condiciones de vida para la población trabajadora, desarrollar de una forma muy considerable las fuerzas productivas en países muy atrasados, contribuir a la relativa independencia de muchos países semicoloniales, así como desarticular al mayor bastión de la reacción monárquica en Europa. Nada de esto puede decirse de las revoluciones orientadas por el anarquismo: todas ellas fueron aplastadas en poco tiempo y sobreviven solo como bellos recuerdos del pasado, para rememorar en jornadas de nostalgia y auto-afirmación ideológica. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-5747586486098624028?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5747586486098624028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5747586486098624028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/05/marxismo-vs-anarquismo-segunda-parte.html' title='Marxismo vs. Anarquismo (segunda parte)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-6892813049466855713</id><published>2008-05-18T00:13:00.002-03:00</published><updated>2008-05-18T00:20:18.623-03:00</updated><title type='text'>Marxismo vs. Anarquismo (parte 1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Las diferencias entre la corriente marxista y la anarquista son, en su esencia, las diferencias entre una visión materialista, de pretensión científica, y una visión idealista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teoría marxista se basa, ante todo, en el análisis de las características materiales de la sociedad. Es el resultado del estudio sistemático de la historia, de la reflexión sobre la dinámica que adquirió la lucha entre las clases sociales en todas sus fases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, ya para empezar no se podría hablar de “teoría” anarquista, porque sus principios nunca fueron formulados como un conjunto de enunciados constatables. Al contrario, es más bien la expresión de un conjunto de deseos y anhelos, variables de una persona a otra, sin sistematicidad y sin dimensión empírica. Mientras la corriente marxista se basa en un cuerpo teórico, la corriente anarquista se basa en valores y principios individuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La corriente marxista toma como punto de partida el análisis del &lt;em&gt;sentido&lt;/em&gt; de la evolución histórica. Ese sentido es el del desarrollo de las fuerzas productivas, es decir, de la capacidad de la humanidad para moldear su entorno, dominar las fuerzas de la naturaleza, proyectar su deseo en forma de materia. Considera que este desarrollo es inevitable, porque es el que garantiza que la humanidad viva cada vez con más comodidades y placeres, con menos esfuerzo y sufrimiento. Lo único que traba al desarrollo de las fuerzas productivas es una determinada forma de organizar socialmente la producción, o sea, un modo de producción obsoleto, que ya no se corresponde con el nivel alcanzado por las fuerzas de producción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las fuerzas productivas no se contienen a sí mismas ante un modo de producción obsoleto, sino que chocan contra él con toda su potencia. Esto hace temblar toda la estructura de la sociedad, la resquebraja y hace emerger con enorme violencia las contradicciones esenciales entre los intereses de las diferentes clases y capas sociales. El impacto de estas, al igual que el choque entre las placas tectónicas, tiene como resultado la transformación de todo lo que sobre ellas se sustenta, la reconfiguración de todas las relaciones productivas, de las instituciones, de las formas de ver el mundo. Sobre esta base material es que la corriente marxista desarrolla sus análisis y su intervención práctica, para conseguir que el desarrollo de las contradicciones que ya están presentes en el interior de la sociedad desemboque en el establecimiento de las relaciones socialistas-comunistas a escala mundial, y en el marco del más alto desarrollo de las fuerzas productivas, de la ciencia y la tecnología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, la corriente anarquista no toma ningún punto de partida histórico. Postula las características de una sociedad ideal, que no tiene lugar ni tiempo concreto. En ese sentido es la heredera de las corrientes utópicas, es decir, de las fantasías surgidas hace siglos como reflejo de la aspiración de las clases oprimidas pre-capitalistas a una vida mejor, en un marco en el que el escaso desarrollo de las fuerzas productivas hacía imposible el surgimiento de un proyecto emancipador serio. Mientras la corriente marxista es producto de la existencia de la industria y la ciencia moderna, la corriente anarquista es resultado de condiciones primitivas de existencia, del pequeño campesino y el artesano. Esto no quiere decir que el anarquismo no haya hecho pie en la clase obrera moderna (por el contrario, llego a influenciar a millones de trabajadores a fines del siglo XIX y principios del XX, sobre todo en España y los países de América Latina, en los que llegó a ser corriente hegemónica). Lo que sí quiere decir es que sus postulados no permiten responder a los problemas concretos que presenta la lucha de clases moderna: ante el menor desafío de las circunstancias, el anarquismo siempre terminó actuando o bien como furgón de cola de alguna corriente burguesa, o bien abriéndole el camino a la reacción burguesa gracias a la desorganización, las pretensiones fantasiosas y la ingenuidad política (o mejor dicho, la gran ingenuidad que es el a-politicismo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El idealismo anarquista impide ver las condiciones materiales concretas en las que se desenvuelve toda lucha. Desprecia totalmente la importancia del desarrollo de las fuerzas productivas: es lo mismo el “comunismo primitivo”, las comunidades indígenas americanas y las pequeñas cooperativas que la gran industria altamente tecnificada y la organización del trabajo a escala mundial. Inclusive hay algunas corrientes del anarquismo que se oponen a la existencia misma de la industria moderna. En este sentido, tiene algo de religioso y de reaccionario: pretende volver a unas idílicas condiciones pasadas de existencia, a una edad dorada que fue dejada atrás por el paso del tiempo. Una variante “new age” del anarquismo, el autonomismo, pretende construir esa sociedad primitiva inclusive en coexistencia con el mundo capitalista actual, a través de la creación de redes cooperativas, etc. Como si la pequeña industria artesanal tuviera alguna ínfima posibilidad de competir con la gran industria capitalista sin caer en la ruina o tener que asociarse con algún empresario. La mitología de las cooperativas, además de ser totalmente irreal, significa en el mejor de los casos una socialización de la escasez, de la miseria, en definitiva: la generalización de la auto-explotación. La corriente marxista genuina no lucha por la creación de cooperativas, sino por la nacionalización bajo control obrero de lo más avanzado en la producción. En todo caso, puede ser necesaria en ciertas condiciones la creación de cooperativas para garantizar la subsistencia material de un grupo de personas (en caso de desocupación generalizada, por ejemplo), pero de ninguna manera debe volverse un objetivo en sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desprecio de las condiciones materiales de existencia por parte del anarquismo se observa también en su concepción de la defensa militar frente a la reacción contrarrevolucionaria y la invasión de las potencias imperialistas. Supone que es posible organizar una resistencia seria sin necesidad de industria avanzada y de una organización económica y militar centralizada y bien planificada a escala nacional. En ese aspecto, el anarquismo coincide con el socialismo nacionalista (por ejemplo, el estalinismo) en el sentido de que considera que no sólo es posible el socialismo en un solo país, sino inclusive en una sola provincia y hasta en una sola comunidad. Sus variantes individualistas “new age” prácticamente llegan al punto de plantear la posibilidad del socialismo en una sola maceta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hace falta citar el caso de la resistencia indígena americana frente a la conquista europea para demostrar que es imposible ofrecerle un desafío serio a un enemigo que posee fuerzas productivas mucho más desarrolladas y una organización centralizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La corriente marxista, por el contrario, entiende que el único triunfo sostenible y deseable frente a la reacción burguesa, es la victoria de la revolución proletaria mundial, especialmente en el interior de las potencias imperialistas (EEUU, Europa, Japón, etc.). Tiene muy en claro que ningún triunfo en un pequeño territorio con escaso desarrollo es sostenible por largo tiempo. Para que Cuba pudiese sostenerse frente al imperialismo, fue necesario un largo período de subsidios por parte de de la Unión Soviética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la URSS pudo sostenerse apenas triunfó la revolución de Octubre, fue precisamente porque contaba con: un territorio extenso, una gran cantidad de población, cierto grado desarrollo industrial moderno, y en especial, una organización centralizada de la economía y la defensa militar: el Estado obrero, orientado a su vez por un partido marxista revolucionario, el partido bolchevique. No hubiera sido posible resistir la invasión de 14 ejércitos imperialistas y la reacción de los guardias blancos, soportar las hambrunas y la crudeza del invierno ruso sin la utilización racional y optimizada de todos los recursos económicos y humanos disponibles. Y no es posible esa planificación sin garantizar la centralización del poder político en manos de la clase obrera, el monopolio de la fuerza por parte del ejército rojo proletario y la nacionalización de la industria bajo control obrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en ese sentido que la corriente marxista defiende la necesidad de un Estado Obrero en la transición hacia el socialismo-comunismo, es decir, un Estado que sea el proletariado organizado como clase dominante, hasta tanto la revolución proletaria termine de destruir los últimos bastiones de la reacción burguesa y no haya más necesidad de un aparato represivo. En ese caso, el Estado obrero simplemente se extinguiría en tanto fuerza de dominación del proletariado sobre la burguesía, porque ya no existiría burguesía a la cual dominar, y los obreros ya no serían proletarios sino integrantes igualitarios de una sociedad sin clases. En la medida en que se desarrollen las fuerzas productivas y se garanticen las condiciones materiales e intelectuales de existencia para todos los individuos, aún la más mínima coerción perdería la razón de ser y dejaría de existir, porque ya no habría a quién vigilar y castigar. Solo continuaría existiendo un aparato (formado por funcionarios sometidos a mandato popular y revocables) de administración y gestión económica, íntimamente ligada a los comités de control obrero en cada rama de la producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero mientras la lucha contra la reacción burguesa aún no haya acabado, negarse a ejercer cierto grado de represión y de limitación de las libertades (el mínimo indispensable para el triunfo de la guerra revolucionaria y el aplastamiento de toda posibilidad de reacción), es negarse a tener posibilidades reales de victoria contra un enemigo que a nivel mundial es infinitamente más poderoso, precisamente por ser propietario de todas las fuerzas productivas avanzadas de la humanidad. A ese mínimo indispensable de represión y limitación de las libertades es al que la corriente marxista denomina &lt;em&gt;dictadura del proletariado&lt;/em&gt;, etapa que termina con el triunfo definitivo de la revolución proletaria mundial. El grado de represión y centralización aplicado en cada situación depende de las condiciones concretas de la lucha de clases en cada momento y lugar. Todo lo contrario a lo que plantea la corriente anarquista, que antepone el ideal abstracto de “libertad”, “libre asociación”, “federalismo”, etc. a las necesidades concretas de cada situación concreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuará…) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-6892813049466855713?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/6892813049466855713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/6892813049466855713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/05/marxismo-vs-anarquismo-parte-1.html' title='Marxismo vs. Anarquismo (parte 1)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-5915554638045809934</id><published>2008-05-04T18:54:00.005-03:00</published><updated>2008-05-04T19:17:48.159-03:00</updated><title type='text'>Lanzamiento de la Cátedra Libre Socialismo o Barbarie</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;(este artículo no fue escrito por el autor del blog, sino publicado en el periódico del MAS &lt;em&gt;Socialismo o Barbarie&lt;/em&gt; Nº 124, 17/04/08)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;a href="http://img228.imageshack.us/img228/5748/afichecatedrasob150ti4.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img228.imageshack.us/img228/5748/afichecatedrasob150ti4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En universidades de todo el país&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;Lanzamiento de la&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;Cátedra Libre &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;&lt;strong&gt;Socialismo &lt;span style="color:#000000;"&gt;o Barbarie&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Por Martín Primo&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;“La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de las luchas de clases”&lt;br /&gt;Manifiesto del Partido Comunista, 1848)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde el MAS y la Agrupación ¡Ya Basta! estamos lanzando la Cátedra Libre “Socialismo o Barbarie” con el objetivo de aportar al debate y a la lucha por el relanzamiento de la perspectiva de la revolución obrera y socialista. En este momento histórico está latente una importante crisis de hegemonía y económica del imperialismo yanqui que amenaza con trastocar todas las bases de la economía y los “equilibrios” políticos en el mundo, con la consecuencia esperable de que se profundicen las colisiones entre las clases. Es por esto que entendemos de capital importancia prepararnos política e ideológicamente para las batallas que se vendrán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda, este comienzo de siglo ha venido preñado de inmensos procesos de rebeliones populares, siendo América Latina el escenario por excelencia donde se concentran las más ricas experiencias de la lucha de clases en la actualidad. Las luchas de los pueblos originarios en el Ecuador, las dos insurrecciones populares protagonizadas por las masas en el Altiplano boliviano, la comuna popular de Oaxaca, el “Argentinazo” de 2001 y los acontecimientos en Venezuela desde el “caracazo” hasta el presente son, con todos sus zig-zags, las crestas más altas que emergen de un mar de fondo que sacude a todo el continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero América Latina conserva en su entrañas, es decir, en sus tradiciones de lucha, las experiencias acumuladas de largos siglos de resistencia y enfrentamiento a la opresión. Desde las rebeliones indígenas de Tupac Amaru, pasando por la grandiosa gesta de la revolución de independencia de los esclavos negros en Haití, hasta las revoluciones del siglo XX. Son esas tradiciones, resignificadas al calor de las luchas, las victorias y las derrotas, las que aparecen y reaparecen en la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esto es necesario tener en cuenta la valiosa observación que nos legara Marx: “Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado. La tradición de todas las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos. Y cuando éstos aparentan dedicarse precisamente a transformarse y a transformar las cosas, a crear algo nunca visto, en estas épocas de crisis revolucionaria es precisamente cuando conjuran temerosos en su auxilio los espíritus del pasado, toman prestados sus nombres, sus consignas de guerra, su ropaje, para, con este disfraz de vejez venerable y este lenguaje prestado, representar la nueva escena de la historia universal”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Ante el retorno del populismo y el nacionalismo burgués, levantemos las banderas de la revolución socialista&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos han quedado las esperanzas incubadas a principios de los 90 desde el imperialismo y las burguesías locales, de hacer del siglo XXI un paraíso de la explotación, donde los trabajadores y las masas populares se resignen pacíficamente a ser el paté en el banquete del capital. Pero las derrotas y retrocesos de los 90 no han pasado sin dejar su marca. Los retrocesos en el plano de la lucha tienen su correlato en el político-ideológico. El escepticismo, la desmoralización y la desconfianza en las propias fuerzas abonaron el terreno para el surgimiento de corrientes políticas e ideológicas que dejaban por fuera del horizonte de la historia la lucha por la emancipación de los trabajadores. Sin duda, más allá de su prédicas “progresista”, eran tributarias del paradigma del “fin de la historia” de Fukuyama y funcionales a los mismos intereses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en este comienzo de siglo, junto con el emerger de las luchas populares, el escepticismo y la desmoralización empiezan a disiparse. Las masas no sólo mostraron que no se puede vivir en estas condiciones, sino que además que están dispuestas a luchar contra sus condiciones de existencia. Como producto y necesidad de estos procesos es que poco a poco se empiezan a poner sobre el tapete todos los debates estratégicos: la posibilidad y necesidad de la revolución, el socialismo, qué socialismo, la organización de los trabajadores, el sujeto social capaz de encarar esta trasformación histórica. A esta discusión –verdadera batalla política que se reproduce, más o menos solapada, en cada huelga, asamblea o movilización–, afluyen respuestas de todo tipo y color. Desde los que niegan la posibilidad innata de la humanidad de ir más allá del capitalismo y nos proponen luchar por formas más “humanizadas” de explotación, o quienes apuestan la suerte de la humanidad al surgimiento de un caudillo bueno y colosal que, librado de toda atadura con su medio social, “libere” a los oprimidos de sus cadenas. Frente a esto, estamos los que levantamos las banderas de los trabajadores y de la revolución obrera y socialista apoyándonos en la riquísima tradición de lucha que han mostrado los trabajadores a lo largo de todo el siglo XX, que en nuestro continente tienen como su máximo estandarte la gloriosa revolución obrera de los mineros bolivianos en 1952.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el Movimiento al Socialismo y la Agrupación Universitaria ¡Ya Basta! estamos convencidos de que es necesario buscar las raíces históricas de estos debates estratégicos para así saldar cuentas con el pasado de cara a las necesidades del presente; mirar de frente a los fantasmas de nuestra historia y transformarlos en armas de lucha. Por eso es que en las universidades de Buenos Aires, La Plata, Córdoba, Luján, General Sarmiento, Mar del Plata y del Comahue lanzamos esta Cátedra Libre Socialismo o Barbarie: &lt;strong&gt;“Revolución y Socialismo en América Latina”&lt;/strong&gt; como un aporte para, junto con los estudiantes y trabajadores, pasar revista de manera crítica y científica a ese rico cúmulo de experiencias de lucha y al bagaje teórico-político que se gestó al calor de estos, como contribución a relanzar la perspectiva de la revolución obrera y socialista en el siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía (sede Puán 480), aula 234, se dictará el curso los jueves 8 y 22 de mayo y 5 y 19 de junio, a las 21hs.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Para más información, llamá al (11) 4381 2718 o escribí a correspondencia@socialismo-o-barbarie.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;agrupacionyabasta@gmail.com&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-5915554638045809934?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5915554638045809934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5915554638045809934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/05/este-artculo-no-fue-escrito-por-el.html' title='Lanzamiento de la Cátedra Libre Socialismo o Barbarie'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-5665087922738473846</id><published>2008-04-25T23:20:00.001-03:00</published><updated>2008-04-25T23:22:34.328-03:00</updated><title type='text'>Primero de mayo: una fecha política de lucha de clases</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La abstención absoluta en política es imposible; todos los periódicos abstencionistas hacen también política. El quid de la cuestión consiste únicamente en cómo la hacen y qué política hacen. Por lo demás, para nosotros la abstención es imposible. El partido obrero existe ya como partido político en la mayoría de los países. Y no seremos nosotros los que lo destruyamos predicando la abstención. La experiencia de la vida actual, la opresión política a que someten a los obreros los gobiernos existentes, tanto con fines políticos como sociales, les obligan a dedicarse a la política, quiéralo o no. Predicarles la abstención significaría arrojarlos en los brazos de la política burguesa. La abstención es completamente imposible, sobre todo después de la Comuna de París, que ha colocado la acción política del proletariado a la orden del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queremos la abolición de las clases. ¿Cuál es el medio para alcanzarla? La dominación política del proletariado. Y cuando en todas partes se han puesto de acuerdo sobre ello, ¡se nos pide que no nos mezclemos en la política! Todos los abstencionistas se llaman revolucionarios y hasta revolucionarios por excelencia. Pero la revolución es el acto supremo de la política; el que la quiere, debe querer el medio, la acción política que la prepara, que proporciona a los obreros la educación para la revolución y sin la cual los obreros, al día siguiente de la lucha, serán siempre engañados por los Favre y los Pyat. Pero la política a que tiene que dedicarse es la política obrera; el partido obrero no debe constituirse como un apéndice de cualquier partido burgués, sino como un partido independiente, que tiene su objetivo propio, su política propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las libertades políticas, el derecho de reunión y de asociación y la libertad de la prensa: éstas son nuestras armas. Y ¿deberemos cruzarnos de brazos y abstenernos cuando quieran quitárnoslas? Se dice que toda acción política implica el reconocimiento del estado de cosas existente. Pero cuando este estado de cosas nos da medios para luchar contra él, recurrir a ellos no significa reconocer el estado de cosas existente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sobre la acción política de la Clase Obrera, Federico Engels, 1871&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La mayor diferencia entre el marxismo y el anarquismo fue siempre la cuestión de la acción política de la clase obrera. Este fue el tópico que dividió aguas en la Primera Internacional de 1864: mientras el anarquismo predicaba el abstencionismo, Marx y Engels luchaban por la intervención activa de la clase trabajadora en los asuntos políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta disputa recrudeció tras la gloriosa Comuna de París de 1871, llevando a la ruptura de los sectores anarquistas y a la redacción por parte de la AIT de las palabras arriba citadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este espíritu fue creada en 1889 la Segunda Internacional, continuación de la primera sobre bases más firmes. Esta declaró al primero de mayo Día Internacional del Trabajador, jornada de lucha independiente de la clase obrera, en conmemoración de la lucha por las 8 horas laborales por la que fueron ejecutados los Mártires de Chicago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde aquel momento, el primero de mayo fue tomado como una fecha de gran importancia para toda la tradición socialista revolucionaria. Aún después de la derrota de las grandes oleadas revolucionarias mundiales, de la degeneración burocrática de la URSS, de su caída y de la ofensiva patronal neoliberal, los partidos que se reivindican de la tradición de las Internacionales siguieron realizando actos y actividades en esa fecha para llevar a los trabajadores la memoria viva de sus mejores experiencias históricas. El primero de mayo siempre fue, por lo tanto, una fecha de la vanguardia obrera y popular, una fecha eminentemente política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día, la Argentina está atravesada por una crisis política que tiene su eje en la disputa interburguesa entre el Gobierno nacional y los productores agropecuarios. Esta crisis, lejos de resolverse, tiende a agudizarse, con la renuncia del ministro de economía Martín Losteau y la amenaza de los productores de retomar el lockout y volver a los cortes de ruta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos bandos en disputa comparten un carácter fuertemente antiobrero, disputándose la renta obtenida de los grandes negocios capitalistas, y por lo tanto, el producto del trabajo de la clase obrera de todo el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los trabajadores no pueden permanecer silenciosos ante esta disputa, porque cualquiera sea el resultado de ella, será la clase obrera la que tendrá que pagar sus costos. Es por esta razón que este primero de mayo, retomando la experiencia de las Internacionales obreras, debe ser una fecha de lucha política, de afirmación de la independencia política de clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien ¿qué proponen los partidos que se reivindican socialistas revolucionarios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El PCR maoísta, ni siquiera llama a hacer actividades, concentrado en su acto partidario del 30/4. El MST propone un acto en Congreso... ¡en apoyo a los productores rurales!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un párrafo aparte merece el P.O., que renegando de todo posicionamiento marxista, llama a convertir la fecha en un acto sindicalista, vaciado de contenido político, en el cual “estén unidos los luchadores”, sin distinciones. Este es claramente un retroceso a posiciones anarquizantes, abstencionistas. No contribuye a hacer avanzar la conciencia política de los trabajadores y el pueblo, sino que intenta “caer simpático” en las estructuras laborales lavando su programa: esto es exactamente a lo que llamamos OPORTUNISMO. No es de ninguna manera algo novedoso en un partido caracterizado por construirse a sí mismo a costa de la destrucción de todo lo que tenga alrededor. Una vez más, su izquierdismo discursivo queda solamente como adorno de una práctica orientada con exclusividad al desarrollo de su aparato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, dos partidos llaman a realizar un acto levantando la bandera de la independencia política de los trabajadores, el rechazo explícito a ambas variantes patronales en disputa. Estos son el nuevo MAS y el PTS, que convocan en el Obelisco a las 15 hs.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es ese último sin duda el camino que hay que seguir: el asentamiento de una postura clara, que sirva para hacer avanzar la conciencia de las masas. Para realizar actos sindicales unitarios está todo el resto del año, y organizar actividades unificadas de todos los bastiones de lucha independiente debe ser una tarea prioritaria, pero sin por ello dejar de posicionarse políticamente en las fechas en que es necesario hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, es lógico que el P.O. ponga tanto empeño en realizar un acto de unidad sindical el primero de mayo: durante todo el resto del año saboteó las experiencias de coordinación obrera surgidas de la lucha del Casino, negándose en un primer momento a formar el espacio, llamándolo luego a ser meramente un comité a de apoyo, y finalmente ninguneándolo y llamando a disolverlo. Ahora, cuando lo que se impone es plantar una bandera de independencia política ante la crisis, desvía el eje trayendo de vuelta algo que debería haber impulsado mucho antes, y que en esta fecha particular carece de sentido.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;El primero de mayo a las 15 hs ¡todos al obelisco, por la independencia política de los trabajadores! ¡Ni con el gobierno K ni con la Sociedad Rural!&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-5665087922738473846?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5665087922738473846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5665087922738473846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/04/primero-de-mayo-una-fecha-poltica-de.html' title='Primero de mayo: una fecha política de lucha de clases'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-7645458998415742684</id><published>2008-04-07T04:50:00.004-03:00</published><updated>2008-04-07T05:36:52.699-03:00</updated><title type='text'>El significado del Mayo Francés de 1968</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En mayo de 2008 se cumplen 40 años de este importantísimo proceso de huelgas, ocupaciones y luchas de barricadas. Este articulo es un boceto que pretende aportar a un proyecto mayor, del que se informará cuando haya más datos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;El significado del Mayo Francés de 1968&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El Mayo Francés de 1968 tuvo un impacto muy fuerte en la situación mundial, en la vanguardia obrera y popular y en millones de personas. Pero su significado profundo, con todas sus implicancias y derivaciones, es aún mayor: es desmesuradamente grande, a tal punto que probablemente las palabras no alcancen para describirlo en toda su magnitud. Y más aún si se lo contrasta con la sistemática subestimación, tergiversación y ocultamiento que sufre por parte de la prensa del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre todos esos elementos de significado profundo, vale especialmente la pena señalar unos cuantos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El regreso por segunda vez en la posguerra del movimiento revolucionario &lt;strong&gt;obrero&lt;/strong&gt; y de&lt;strong&gt; masas&lt;/strong&gt; a los países capitalistas* (que, con la única excepción de la Revolución Boliviana de 1952, estaba liquidado desde las derrota de la Revolución Española de 1936 y definitivamente sepultado por la Segunda Guerra Mundial de 1939-1945 y el surgimiento de los Estados de bienestar), en un escenario mundial capitalista dominado por las revoluciones &lt;strong&gt;campesinas&lt;/strong&gt;, el &lt;strong&gt;frentepopulismo&lt;/strong&gt; de liberación nacional y el aparatismo militarista &lt;strong&gt;guerrillero&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desmentida, por lo tanto, de las teorizaciones estalino-mao-guevaristas, reformistas socialdemócratas o proto-autonomistas (intelectuales, bohemias o hippies) que sostenían que ya no había clase obrera distinguible, que no podía ser un sujeto político independiente o que debía ir a la rastra de vanguardias iluminadas (posición que había logrado ganar inclusive a la patética mayoría del trotskismo del momento).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El regreso por &lt;strong&gt;primera vez&lt;/strong&gt; en la posguerra del movimiento revolucionario de la clase obrera a los &lt;strong&gt;países imperialistas&lt;/strong&gt;, haciendo entrar en crisis a la aparentemente inalterable sociedad primermundista y volviendo a traer esperanzas en la revolución proletaria mundial, contra las elucubraciones &lt;strong&gt;etapistas&lt;/strong&gt; y &lt;strong&gt;tercermundistas&lt;/strong&gt; del “socialismo en un solo país”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señalamiento, en definitiva, de la vigencia de la teoría trotskista de la Revolución Permanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las huelgas generales más largas y más masivas de la historia: un mes entero (contabilizando desde la generalización de las ocupaciones el día 16 de mayo), involucrando a 10 millones de personas, y 122 fábricas ocupadas, con permanentes enfrentamientos semi-insurreccionales de masas contra las fuerzas represivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estrecha unión de la clase obrera con el estudiantado y los sectores populares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resurgimiento (en algunas partes del movimiento) del internacionalismo proletario, y la recuperación por parte de las masas juveniles y obreras de la tradición socialista revolucionaria expresada en íconos como la bandera roja y el himno Internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rechazo del reformismo sindicalista de los acuerdos de Grenelle, la apertura de la perspectiva del poder obrero en base al derrumbe del gobierno, la negación cada vez mayor del poder del Estado capitalista y la destrucción de sus símbolos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más absoluto protagonismo de masas: a lo largo de todo un país, en cada establecimiento funcionaba una asamblea general soberana. En los edificios ocupados, todas las credenciales perdían su validez: no había autoridad por fuera del movimiento real y viviente de las masas. En las calles confluían permanentemente decenas de miles de personas. Cuando las fuerzas represivas intentaban avanzar, eran miles los que levantaban espontáneamente varios perímetros de barricadas y resistían por largos períodos en durísimos combates.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Mayo Francés significó, en definitiva, la irrupción viscosa, hirviente y burbujeante de lo humano sobre los hierros oxidados y fríos de la estructura social de alienación. El final del silencio forzado y el monólogo social, acabado por el alzamiento de miles de voces que dialogaban sin restricciones ni jerarquías, sin limitaciones de lugar ni de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué fue entonces lo que falló?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto no fue suficiente: la clase obrera, por carecer todavía de una conciencia revolucionaria plena (lo cual es normal al comienzo de los procesos revolucionarios**), permitió que siguiera al frente de sus organismos de lucha la burocracia estalinista, que se encargó de evitar su evolución en el sentido de organismos políticos de autodeterminación de masas (al estilo soviets).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, los Comités de Acción de las fábricas, que habían sido creados directamente por las bases obreras o bajo la presión de ellas, en vez de servir para unificar y elevar la lucha, la encerraron dentro de los límites físicos de cada planta industrial, aislando (mediante el férreo control de las puertas de las fábricas) a los obreros de ellas entre sí y del movimiento revolucionario de masas (que desde el 13 de mayo había encontrado su cuartel general en la Sorbona).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esa forma, el estalinismo pudo evitar la formulación de la perspectiva revolucionaria hasta que el gobierno pudo retomar la iniciativa y contraatacar. Luego de eso, se encargó de desactivar uno por uno los bastiones de la huelga, coordinando su acción con la represión estatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sostenía Lenin, la clase obrera no desarrolla espontáneamente una conciencia revolucionaria clara, un pensamiento estratégico de cómo lograr imponer su punto de vista contra sus enemigos. Esa claridad y esa estrategia debe serle aportada desde una organización específicamente diseñada para esa tarea: el partido revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante las jornadas de mayo-junio, no existieron organizaciones revolucionarias con una política correcta y un nivel de inserción en las masas (y en el proletariado en particular) suficiente como para poder ganar a millones para una estrategia política de poder y disputarle al estalinismo la dirección de los Comités de Acción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las organizaciones existentes, o actuaban como furgón de cola de los estalinistas, o no contaban con una estructura partidaria desarrollada con núcleos sólidos en los principales bastiones de la lucha. Algunas agrupaciones revolucionarias, que intervinieron consecuentemente en la lucha y que inclusive habían llegado a ganarse el respeto y la simpatía de importantes sectores de vanguardia, se negaban a construir partidos por defender una perspectiva espontaneísta. Por lo tanto, el impulso revolucionario de las masas, de la juventud y de la clase obrera, se disipó ante la falta de una estrategia de poder y de una dirección consecuente con ella***.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* También habían ocurrido movimientos obreros revolucionarios en los estados burocráticos orientales: Alemania del Este en 1953, Hungría en 1956, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;** La Revolución Rusa de 1917 comenzó en febrero, con una huelga general y la formación de soviets. Aun en medio de esa gigante explosión, la falta de claridad estratégica de las masas se plasmaba en el hecho de que la dirección de los soviets estuviera en manos de los mencheviques y los “socialrevolucionarios”, fuerzas reformistas y, por lo tanto, contrarrevolucionarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*** En la Revolución Rusa de 1917, esa función la cumplió el Partido Bolchevique, que entre febrero y octubre, consiguió ganar a las masas obreras para la perspectiva de la toma del poder como medio para conquistar sus aspiraciones. Este triunfo político se plasmó a nivel dirección con la revocación de los delegados mencheviques en los soviets y la elección de otros bolcheviques para desempeñar su función, lo que permitió votar y llevar a cabo el levantamiento insurreccional. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-7645458998415742684?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/7645458998415742684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/7645458998415742684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/04/el-significado-del-mayo-francs-de-1968.html' title='El significado del Mayo Francés de 1968'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-1283890621107520092</id><published>2008-04-02T18:41:00.003-03:00</published><updated>2008-04-02T18:46:35.596-03:00</updated><title type='text'>Sobre el conflicto del campo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El blog vuelve después de un impasse con un tema poco habitual en él. Por las dudas se aclara: las opiniones expresadas son personales, discutibles y sujetas a posibilidad de revisión y cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante estas semanas, un conflicto logró ganar un protagonismo central en los medios de comunicación e irrumpir en la sociedad generando un nivel de discusión e interés político que hace mucho tiempo no se veía. Ese conflicto es el del campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se va a explayar en este espacio sobre lo que ya todos saben: el gobierno de los Kirchner implementó un sistema de retenciones móviles más elevadas que las que había hasta el momento, las principales organizaciones de productores agrarios respondieron con un lockout patronal de 21 días, se desarrollaron piquetes en las rutas de todo el país y cacerolazos en algunos barrios urbanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay en todas esas cosas algunos elementos que vale la pena destacar: mientras que el lockout es impulsado principalmente por las organizaciones agrarias (Sociedad Rural, Federación Agraria, etc.), y llevado a cabo por todo el espectro de productores rurales, los piquetes tienden a ser autoconvocados y protagonizados por los así llamados “pequeños productores”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este dato llevó a algunas organizaciones que se autodenominan (vaya uno a saber por qué) “revolucionarias”, “socialistas”, “obreras” y “populares” a apoyar políticamente los cortes e inclusive a participar en los cacerolazos de la clase alta y media-alta gorila y reaccionaria. Es el caso principalmente del maoísta PCR y el supuestamente “trotskista” MST (y su ruptura-satélite Izquierda Socialista). Su argumento es que “hay que apoyar a los pequeños productores”, que además “están desbordando a las direcciones reaccionarias”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay varias cosas que estas organizaciones “se olvidan” de decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, que los así llamados “pequeños productores” no son precisamente la clase social más oprimida ni mucho menos. La mayoría de los que participan en los piquetes poseen o arriendan entre 100 y 200 hectáreas. Para darse una idea, los verdaderos campesinos, que producen para apenas llegar a satisfacer las necesidades de sus familias, y que en su mayoría provienen de comunidades con fuerte presencia indígena, suelen poseer menos de 10 hectáreas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no es todo. Estos “pequeños productores”, volcados principalmente a la exportación a precios internacionales (que ya son altos de por sí) y en dólares (con el tipo de cambio muy favorable), no son precisamente la imagen (muy arraigada en el progresismo centroizquierdista, de cuño peronista o estalinista) de la “burguesía nacional” que produce para el mercado interno con un compromiso nacional y popular. A diferencia de los campesinos, no trabajan la tierra con sus propias manos, sino que explotan a peones por salarios miserables y en condiciones informales y precarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mentalidad patronal se expresa claramente en los piquetes, que nada tienen que ver con los piquetes de los obreros ocupados o desocupados que tan comunes se hicieron en la década de 1990. No solo evitan que lleguen los alimentos a la ciudad, causando desabastecimiento y brutales aumentos de precios (que perjudican a la población trabajadora y a las capas medias urbanas), sino que además, tiran comida o dejan que se pudra, en un país y en un mundo en el que siguen habiendo muertos por desnutrición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además de no ser una clase especialmente oprimida, el programa que levantan sigue siendo el mismo de los grandes propietarios, contra los cuales no se rebelaron: la reducción o eliminación de las retenciones. Esto, de llevarse a cabo, provocaría un enorme aumento de los precios (porque se trasladarían los precios internacionales al mercado interno, al ser mucho más rentable la exportación), generando una cadena inflacionaria que terminaría por licuar los ya de por sí escasos salarios de la clase obrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por estas razones, por más autoconvocados que sean estos “pequeños productores”, por más desbordados que se encuentren con respecto a la Sociedad Rural y su aliada Federación Agraria, sus medidas siguen siendo &lt;em&gt;reaccionarias,&lt;/em&gt; y por lo tanto deben ser combatidas por los trabajadores, de forma independiente de los aparatos burocráticos kirchneristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno de los Kirchner intenta posar de izquierdista al combatir discursivamente a la oligarquía, pero el hecho concreto es que todo su proyecto se había basado hasta el momento en enriquecerla aun más, siendo inclusive más tímido frente a ella que el ya de por sí tibio gobierno burgués de Perón. No solo no intentó realizar una reforma agraria, sino que ni siquiera puso en pie un monopolio estatal del comercio exterior, única forma realmente efectiva de garantizar precios bajos para el mercado interno y una gran acumulación de divisas para el Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente por ser un gobierno burgués, no quiere incitar a los trabajadores a derrotar el lockout con los únicos métodos que realmente funcionan: los de la lucha de clases, la autoorganización desde abajo. Estas cosas harían volar por los aires la hegemonía de los patrones en sus empresas, la legalidad burguesa y el monopolio estatal de la fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al no hacerlo, al mismo tiempo se condena a sí mismo a la esterilidad. Si bien pudo jugar la carta de movilizar a su aparato punteril y burocrático y a sus simpatizantes pequeñoburgueses centroizquierdistas, y esto le permite por el momento cierto margen de maniobra, no es de ninguna forma una solución definitiva. Aún si se lograra una tregua, el conflicto volvería a estallar en poco tiempo o se llegaría a un acuerdo para descargar todo el peso de la crisis sobre las masas trabajadoras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si intentara llevar la lucha contra la oligarquía más allá de cierto punto (cosa que de cualquier forma no tiene ningún interés en hacer), se encontraría inmediatamente ante una coalición golpista de todos los sectores burgueses y la pequeñoburguesía reaccionaria, exactamente como ocurrió con Perón en 1955. Y al igual que él, se dejaría derribar sin ofrecer resistencia, con tal de no armar y llamar a movilizar a los trabajadores desde abajo. Esto es exactamente lo que hacen todos los gobiernos burgueses “progresistas”: molestar y lograr enfurecer a los sectores más reaccionarios de la sociedad, y dejarse tumbar por ellos para evitar un “derramamiento de sangre” que de cualquier forma termina ocurriendo (ya que la reacción, cuando toma el poder, no se ve precisamente escandalizada ante el hecho de tener que matar a trabajadores desarmados, cosa que hizo en todas las ocasiones históricas –Chile en 1973 es uno de los mejores ejemplos-)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En síntesis: el lockout, los piquetes y los cacerolazos patronales son reaccionarios y deben ser derrotados con la movilización obrera y popular independiente y autoorganizada. El gobierno es completamente impotente: no hay victoria posible que no sea con los métodos de la lucha de clases. Las organizaciones “de izquierda” que, en vez de tomar esta perspectiva, corren a abrazarse con los “pequeños productores”, deben ser repudiadas en todos lados y por todas las organizaciones combativas, sean agrupaciones, cuerpos de delegados, sindicatos recuperados o centros de estudiantes. En este sentido, el centro de la facultad de Filosofía y Letras dio un excelente ejemplo al votar (el 1/4), en una asamblea masiva como no se veía hace tiempo y con enorme grado de participación (casi 50 intervenciones de todo el espectro de partidos, agrupaciones e independientes), una declaración pública posicionándose políticamente en un sentido muy similar, aún contra la mayoría de la dirección del centro, formada por el PCR-MST.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-1283890621107520092?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1283890621107520092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1283890621107520092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/04/sobre-el-conflicto-del-campo.html' title='Sobre el conflicto del campo'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-68895272086385043</id><published>2008-01-26T22:25:00.000-02:00</published><updated>2008-01-26T22:35:29.049-02:00</updated><title type='text'>La Alegre Subversión de los pibes del Casino</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;9 de noviembre de 2007. La patota del sindicato de marineros rompía la asamblea de los trabajadores y trabajadoras del Casino Flotante de Puerto Madero. De esa forma, los matones a sueldo de la empresa buscaban sacarse de encima al cuerpo de delegados, a las comisiones, y a toda la organización de base que se venía construyendo desde aquel 9 de enero de 2006, que le dio su nombre a la agrupación 901.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enero de 2008. Más de 70 de días de acampe, movilizaciones, piquetes, enfrentamientos con la patota, la prefectura y la policía. Algunos laburantes están preocupados porque no alcanza la plata para llevar algo de comer a la familia, para pagar las deudas. Sin embargo, no bajan la frente. Al principio los despedidos eran alrededor de sesenta, pero sobre dos mil trabajadores, acataron la huelga más del 70 por ciento. Mulos, carneros, traidores, así llaman los compañeros a las ratas que obedecen sumisamente a la patronal y suben al barco estando las carpas abajo. Pero no son muchos, el núcleo duro de ellos además fue así siempre, desde el primer conflicto. Gente que lleva el rastrerismo en el alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pibes del casino tienen en su mayoría entre veintipico y treinta y pico de años. Jóvenes como cualquier otro, de barrio, de boliche, de la cancha. Unos cuantos con hijos chicos, con familias más o menos consolidadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La energía, la fuerza que transmiten es increíble. Para muchos de ellos el conflicto por la reincorporación de los injustamente despedidos ya se volvió un desafío personal, una cuestión de orgullo. Una actitud muy sana, y que debería ser imitada por tanta gente, tantos laburantes que ya perdieron su dignidad hace rato, con tantas derrotas y tanta ofensiva patronal. Lo que hoy predomina en el mundo es la resignación, el “qué se le va a hacer, no queda otra”. Por suerte, hay sectores que recuerdan que atrás de ese engranaje biológico al que fueron reducidos por el capitalismo, hay humanidad. Y con eso alcanza para salir a luchar. Hace unos cuantas décadas, esa era la fuerza motriz del movimiento socialista, que brotaba como agua de una fuente, inundando las calles del planeta con una marea roja, con el puño en alto, y un himno glorioso: La Internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, en el medio vinieron las derrotas, las represiones, las traiciones, la cooptación, las ilusiones en los líderes reformistas o nacionalistas. Esa organización que los trabajadores del mundo habían construído, que tantos mártires les había costado, fue aplastada, abandonada, integrada o entregada. Lo que antes eran sus herramientas de lucha, pasaron a ser más vallas de contención para la reproducción del capital, para los bolsillos de los empresarios. El sindicato pasó a ser, de la piedra angular del movimiento, a su enemigo más inmediato. En todos lados florecen ahora los cuerpos de delegados de base, las comisiones internas, como bastiones de organización de base contra la burocracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fuerza arrolladora del conflicto del casino fue una luz en el medio de la oscuridad. Tal era su intensidad, que en todos los rincones del país, el nuevo movimiento obrero lo empezó a mirar con esperanza. Pero no solo eso: su altísimo nivel de politización, la claridad que lograron ir ganando los trabajadores y sus referentes, les permitió darse cuenta de que era necesario unificar todos esos bastiones elevando los conflictos a un plano nacional. Y eso fue exactamente lo que hicieron, al convocar al encuentro nacional de delegados, agrupaciones y activistas combativos y antiburocráticos, que ya se reunió dos veces sentando un precedente importantísimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que el tiempo apremia: mientras más se prolongue el conflicto, más se van a drenar los bolsillos de los trabajadores. Por eso mismo es imprescindible aportar al fondo de huelga. Sin embargo, pese a todos los contratiempos, sigue teniendo un poder de convocatoria enorme, como demostró el chalecazo realizado en Parque Lezama el lunes 21 de enero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son infinitos los aspectos de este conflicto que se podrían desarrollar, extender, profundizar. Muchos de ellos son tratados por las prensas de las organizaciones de trabajadores, los partidos revolucionarios, etc., que vienen acompañando, contribuyendo y en algunos casos, dando importantes batallas políticas para conseguir el mejor rumbo posible, que permita un avance de conjunto para todo el movimiento obrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente muchas cuestiones vayan a ser retomadas en futuros artículos. Por ahora, alcanza con algunas muestras gráficas y líricas de la fuerza del conflicto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Panorámica del chalecazo:&lt;/p&gt;&lt;a href="http://argentina.indymedia.org/uploads/2008/01/chalecazo_panoramica.jpg"&gt;http://argentina.indymedia.org/uploads/2008/01/chalecazo_panoramica.jpg&lt;/a&gt; (mirar en tamaño grande)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Algunas canciones: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Señores yo trabajo en el casino Buenos Aires &lt;/div&gt;&lt;p&gt;Me duele todo el cuerpo y nunca paro de toser&lt;br /&gt;Dejo la vida por el cuatro por dos&lt;br /&gt;Si sigo asi yo me voy para el cajón&lt;br /&gt;Lo único que me interesa es la reducción&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y dale alegría alegría a mi corazón&lt;br /&gt;La fuerza de los pibes es mi obsesión&lt;br /&gt;decías que el día de lucha no iba a venir&lt;br /&gt;si estamos todos unidos vos no existir&lt;br /&gt;ya vaaas a veeer&lt;br /&gt;los pibes que vos echaste van a volver&lt;br /&gt;ya vaaas a veer&lt;br /&gt;el gobierno con nosotros no va a poder&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una reja me separa&lt;br /&gt;De lo’ mulo’ y lo’ gerente’&lt;br /&gt;Se van a querer matar&lt;br /&gt;Vamos a subir&lt;br /&gt;Con toda la gente&lt;br /&gt;Que puto sos&lt;br /&gt;Che mulo sos cagón&lt;br /&gt;Los pibes estamo’ aca&lt;br /&gt;Y vos subis igual&lt;br /&gt;Nos vamos a encontrar&lt;br /&gt;Alla en el comedor&lt;br /&gt;Y los vamos a mataaar &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-68895272086385043?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/68895272086385043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/68895272086385043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/01/la-alegre-subversin-de-los-pibes-del.html' title='La Alegre Subversión de los pibes del Casino'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-3885050346545364603</id><published>2008-01-03T23:47:00.000-02:00</published><updated>2008-01-03T23:50:33.115-02:00</updated><title type='text'>Movimiento de masas y conciencia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En el artículo “La Alegre Subversión” se trató la importancia del protagonismo creativo de masas, de su actividad y crítica permanentes. En “La conciencia de clase” se abordó el aspecto de la formación y desarrollo de esa conciencia. Este tema se retomó también en el artículo “En defensa del bolchevismo”, haciendo la distinción entre la conciencia sindicalista y la conciencia socialista. Sin embargo, falta todavía una perspectiva integradora de todos esos aspectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este artículo pretende precisamente atar esos cabos sueltos. Las preguntas, claramente formuladas, serían: ¿cómo se desarrolla el movimiento de masas? ¿cómo se desarrolla su conciencia? ¿cómo se puede contribuir a ello?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para poder plantear este tema, hay que empezar por romper radicalmente con la brutal deformación ideológica que el estalinismo introdujo en el movimiento socialista revolucionario. Cuestión que en la mayoría de los casos no terminó de ser realizada ni siquiera en el ala más firmemente antiestalinista de este movimiento, el trotskismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, hay que comprender, por sobre todo, el sentido profundo de la &lt;em&gt;degeneración burocrática&lt;/em&gt;, tema que ya se había tocado también en otros artículos (Sobre la subjetividad de los explotados, Desmitificando al Che Guevara).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por sobre todas las cosas, es necesario entender que el proceso revolucionario ruso murió en la década de 1920, y que a partir de allí invirtió su dirección, volviéndose un proceso contrarrevolucionario. Ese proceso, dirigido por la capa burocrática explotadora que surgió en la URSS (como consecuencia de un conjunto de circunstancias particulares explicado en casi todos los artículos anteriores), se manifestó también, y de forma brutal, en el terreno teórico-ideológico. La deformación del semi-estado obrero (que era la forma política que adquiría la dominación social del proletariado y, por lo tanto, su proceso de emancipación y de todas las capas oprimidas) en un Estado burocrático (agigantado, independizado de las masas, convertido en la forma política de la dominación social de la burocracia y, por lo tanto, de la explotación de todas las otras capas sociales), fue acompañada por una deformación del cuerpo teórico creado por el socialismo revolucionario a lo largo de sus 80 años de historia previa. Así, nació la horrenda monstruosidad ideológica mal conocida como “materialismo dialéctico” y “marxismo-leninismo”, que poco tenía que envidiarle al oscurantismo y fanatismo religioso medieval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ideología, que era en realidad una cosmovisión integral, una explicación del mundo, de la historia y de la sociedad, reducía la dialéctica y el socialismo científico desarrollados por Marx y Engels a un ridículo determinismo material y economicista, que servía para justificar la criminal política del estalinismo en el mundo y en la URSS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de este engendro ideológico se despojó a las multitudes de cualquier capacidad creativa y crítica, para ponerlas bajo la dirección vigilante del Gran Hermano, el Partido infalible y omnipotente. Se justificó la brutal y sanguinaria colectivización forzada del campo. Se estableció el culto religioso al líder y el ultraopresivo fanatismo por el trabajo. Se liquidó cualquier posibilidad de expresión y de disfrute lúdico mediante la imposición del “realismo socialista” en el arte. Se estancó el desarrollo de la investigación científica. Se legitimó la teoría de la “revolución por etapas”, es decir, de la conciliación de clases con la burguesía capitalista. Se redujo al socialismo a un mero desarrollo del aparato estatal y de algunos servicios públicos, al punto de terminar prácticamente coincidiendo con el ala intervencionista del capitalismo, las diferentes formas de keynesianismo, o dando lugar a un nuevo sustitucionismo militarista (el maoísmo y el castro-guevarismo). E infinitas cosas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que decirlo con todas las letras: pocas cosas existieron tan repugnantes como la ideología estalinista. Quien no termine de romper con ella, no puede más que ser un obstáculo para el desarrollo revolucionario del movimiento de masas, y debe ser superado por ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí, volviendo al auténtico socialismo revolucionario, es decir, el de Marx y Engels, Luxemburgo, Lenin y Trotsky. Como se dijo en el artículo anterior, para esa tendencia se trataba de que el movimiento de masas desarrollara una conciencia socialista que le permitiera emanciparse a sí mismo, lo cual requería que fueran “traídos desde afuera” elementos teóricos que, por otro lado, eran a la vez el resultado del estudio de la historia y del mismo movimiento de masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conciencia del movimiento de masas avanza como resultado de la combinación de su propia experiencia y de esos elementos teóricos, volviéndose socialista en la medida en que empieza a comprender las relaciones de poder existentes en la sociedad y la necesidad de subvertirlas profundamente, superando el plano meramente reivindicativo-sectorial. Este avance se da al mismo tiempo mediante el diálogo, la interacción permanente de los individuos que forman el movimiento y de todos aquellos que contribuyen a él de una forma u otra. Es por lo tanto una elaboración colectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, decir que “la conciencia socialista es traída desde afuera”, no debe ser entendido en una forma unilateral, donde una totalidad teórica es introducida a un espacio vacío o peor aún, &lt;em&gt;mantenida como externa&lt;/em&gt; para justificar la superioridad de un sector (Partido o intelectuales) por sobre el movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La forma más común de intervención del socialismo revolucionario en el movimiento de masas, además de la participación e impulso militante, es a través de su &lt;em&gt;programa&lt;/em&gt;. El programa es un conjunto de lineamientos, generales y para cada ámbito en particular, apuntando a la resolución de determinados problemas desde una determinada óptica. Por lo tanto, el programa socialista revolucionario es la forma concreta que adquiere la conciencia socialista en el movimiento práctico de masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una organización socialista revolucionaria interviene en el movimiento de masas difundiendo su programa para ese ámbito en particular, sintetizado en las famosas consignas (tan atacadas por las distintas variantes del posmodernismo). Esas consignas, en algunos casos, pueden coincidir con la visión de ciertos sectores, (que ya habían llegado a esa conclusión por su cuenta, ya sea de forma clara y coherente o de manera fragmentaria y difusa), o bien ser adoptadas luego de un proceso de discusión. En todo caso, existen dos polos interactuando: la actividad de las corrientes socialistas revolucionarias, de un lado, y la elaboración propia del movimiento de masas (que en todo momento reflexiona sobre su propia experiencia e inclusive amplía sus horizontes a experiencias ajenas, más allá de que no lo haga de manera sistemática y científica), del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese proceso de interacción, ambos polos se ven modificados: por un lado, el movimiento de masas incorpora algunos aspectos (más superficiales o más profundos) de la teoría socialista (&lt;em&gt;haciéndolos prácticos&lt;/em&gt;), por otro lado, el socialismo revolucionario verifica su programa en la práctica, contrastándolo con las necesidades y el estado de conciencia concreto de las masas (viéndose por lo tanto empujado a modificarlo en caso de que haga falta).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta relación&lt;em&gt; bilateral&lt;/em&gt; se ve, precisamente por serlo, muy influenciada por la &lt;em&gt;actitud&lt;/em&gt; y el tipo de relación que planteen los socialistas revolucionarios hacia el movimiento. Una corriente que, desde la más absoluta externidad y con la más insufrible soberbia, intente darle a las masas instrucciones de lo que tienen que hacer, muy difícilmente vaya a lograr algo más que el repudio generalizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, para que el movimiento de masas avance en su comprensión del programa socialista, es fundamental que pueda hacer la experiencia con él, tanto por la positiva como por la negativa. A veces, una derrota producida por una mala estrategia (resultado de una falta de entendimiento sobre el funcionamiento de la sociedad y el poder), puede contribuir mucho más al avance de la conciencia (precisamente porque de esa forma hace entender qué es lo que &lt;em&gt;no debe hacerse&lt;/em&gt;), que el mejor de los discursos o volantes de la más lúcida de las agrupaciones (aunque generalmente, el mejor resultado se obtiene de una combinación inteligente de ambas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es la razón por lo cual el socialismo revolucionario debe siempre apuntar a la autoorganización y protagonismo de las masas: sólo de esa forma, ellas pueden avanzar hacia una comprensión &lt;em&gt;real&lt;/em&gt; del programa socialista. Y sin esa comprensión real, no sólo se vuelve imposible el anhelo de emancipación de la humanidad, sino inclusive el más pequeño triunfo parcial y sectorial que las masas persigan. La historia de las derrotas directas del proletariado, y la historia de la derrota de su mayor victoria (la revolución rusa, a manos de la deformación burocrática), lo demuestran de sobra. El socialismo mismo, la emancipación misma de los trabajadores y de la humanidad toda, es una obra del propio movimiento de masas. Ningún “partido revolucionario” ni “partido de clase” puede suplantar la falta de conciencia de ellas: todo intento sustitucionista ha terminado en la derrota o en la burocratización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que Marx y Engels le hayan puesto más énfasis a este aspecto subjetivo que el que le pusieron la socialdemocracia revolucionaria (influenciada por el positivismo) y su continuidad bolchevique, con la honrosa excepción de Rosa Luxemburgo. En plena degeneración burocrática de la URSS, algunos brillantes miembros de la Oposición de Izquierda recuperaron ese camino, como Christian Rakovsky y en algunos textos, el mismo Trotsky.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario para el movimiento socialista revolucionario retomar esa perspectiva dialéctica, evitando los unilateralismos (apuntalados y profundizados por la degeneración estalinista), especialmente a la luz de la experiencia de la Revolución Rusa. El desarrollo del partido de clase y de la revolución proletaria, sólo podrá ser obra del movimiento de masas &lt;em&gt;avanzando hacia la conciencia socialista&lt;/em&gt;. Ni el sustitucionismo estalinista-maoísta-guevarista, ni el espontaneísmo anarquista-autonomista-consejista, ni el trotskismo deformado (que sólo reconoce el problema de la dirección), están capacitados para contribuir a ese avance. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-3885050346545364603?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/3885050346545364603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/3885050346545364603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2008/01/movimiento-de-masas-y-conciencia.html' title='Movimiento de masas y conciencia'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-1209115123761417316</id><published>2007-12-28T04:34:00.000-03:00</published><updated>2007-12-28T04:43:22.262-03:00</updated><title type='text'>En defensa del bolchevismo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La desaparición de la URSS en 1991 dio una inyección de fuerza a todas las tendencias que atacaban al bolchevismo, tanto desde el campo burgués como desde el campo revolucionario. En este último caso, crecieron enormemente corrientes como el autonomismo, y revivieron algunas que habían sido enterradas por la historia, como el anarquismo y el consejismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta izquierda antibolchevique emprendió una tarea de cuestionamiento a todos los pilares de la teoría desarrollada por Lenin y sus colaboradores. Veían en ellos el germen, la semilla de lo que luego sería el estalinismo y todos los regimenes burocráticos (europeo oriental, chino, cubano, vietnamita, yugoslavo, camboyano, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas críticas comparten un fundamento en común: la degeneración burocrática de la URSS no sería producto de sus circunstancias específicas, de sus condiciones nacionales e internacionales de existencia, sino del desarrollo de lo que ya estaría contenido &lt;em&gt;en esencia&lt;/em&gt; en el núcleo de las concepciones teóricas del bolchevismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según estas corrientes, el Partido Bolchevique se habría limitado a tomar para sí el poder político, “en nombre” del proletariado, e inclusive dejando relativamente intacto el aparato estatal burgués-zarista. La consigna “todo el poder a los soviets” habría sido solamente una maniobra de los bolcheviques para ascender al poder llevados por la ola del movimiento del masas, tras lo cual se habrían dedicado a eliminarlos estableciendo su propia “dictadura totalitaria de partido”. Todo esto, motivados por sus propios intereses personales, de convertirse en los nuevos gerentes estatales de las empresas expropiadas, configurando un “capitalismo de Estado”, tan malo o inclusive peor que el capitalismo de mercado. El estalinismo, por lo tanto, solo sería la continuación del bolchevismo, o su “profundización”, al igual que los otros regímenes burocráticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas cosas tendrían su origen en la supuesta concepción bolchevique de que “las masas no pueden gobernarse a sí mismas” por lo cual deberían dejarle el lugar a su “vanguardia revolucionaria”. Para demostrar que esa sería verdaderamente la concepción del bolchevismo, esta izquierda antibolchevique recurre a un cúmulo de citas descontextualizadas y muy mal comprendidas de distintas obras, y en particular del &lt;em&gt;¿Qué Hacer?&lt;/em&gt; de Lenin de 1902.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacen especial hincapié en el siguiente fragmento del mencionado texto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hemos dicho que los obreros &lt;em&gt;no podían tener&lt;/em&gt; conciencia socialdemócrata. Esta sólo podía ser traída desde fuera. La historia de todos los países demuestra que la clase obrera está en condiciones de elaborar exclusivamente con sus propias fuerzas sólo una conciencia tradeunionista, es decir, la convicción de que es necesario agruparse en sindicatos, luchar contra los patronos, reclamar al gobierno la promulgación de tales o cuales leyes necesarias para los obreros, etc.*. En cambio, la doctrina del socialismo ha surgido de teorías filosóficas, históricas y económicas elaboradas por intelectuales, por hombres instruidos de las clases poseedoras.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y también, en el siguiente fragmento de Kautkzy, citado por Lenin pocas líneas después de lo anterior:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“es del cerebro de algunos miembros de este sector de donde ha surgido el socialismo moderno, y han sido ellos quienes lo han transmitido a los proletarios destacados por su desarrollo intelectual, los cuales lo introducen luego en la lucha de clase del proletariado, allí donde las condiciones lo permiten. De modo que la conciencia socialista es algo introducido desde fuera (von auBen Hineingetragenes) en la lucha de clase del proletariado, y no algo que ha surgido espontáneamente (urwüchsig) dentro de ella. De acuerdo con esto, ya el viejo programa de Heinfeld decía, con toda razón, que es tarea de la socialdemocracia introducir en el proletariado la conciencia (literalmente: llenar al proletariado de ella) de su situación y de su misión. No habría necesidad de hacerlo si esta conciencia derivara automáticamente de la lucha de clases. El nuevo proyecto, en cambio, ha transcrito esta tesis del viejo programa y la ha prendido a la tesis arriba citada. Pero esto ha interrumpido por completo el curso del pensamiento... "&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esos fragmentos, la izquierda antibolchevique extrae la conclusión de que, según Lenin, la clase obrera carecería completamente de conciencia (en un sentido general) y por lo tanto sería incapaz de gobernarse a sí misma y a la sociedad, por lo cual debería ser reemplazada en esa tarea por su vanguardia revolucionaria, el Partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, este punto de vista resulta completamente falso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, tanto Kautzky como Lenin hacen referencia a un tipo particular de conciencia: la conciencia &lt;em&gt;socialista&lt;/em&gt;, es decir, la comprensión global del lugar del proletariado en la sociedad y en la historia, del proceso de la explotación, del carácter de clase del Estado, etc. Cuando esos autores hablan de &lt;em&gt;conciencia socialista&lt;/em&gt;, están hablando de una &lt;em&gt;elaboración teórica, científica&lt;/em&gt;, que parte del estudio histórico y sociológico y de la reflexión filosófica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es esa elaboración la que no brota naturalmente del instinto o la experiencia &lt;em&gt;tradeunionista&lt;/em&gt; (es decir, sindicalista) de los obreros, de la misma forma en que los conocimientos teóricos sobre, por ejemplo, la electrónica, no brotan naturalmente del uso de artefactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la carencia de una conciencia socialista no significa, ni mucho menos, la carencia de “conciencia” en un sentido general. De ninguna forma Lenin está afirmando que los obreros sean estúpidos (como pretende la izquierda antibolchevique). El proletariado puede y debe gobernarse a sí mismo y a la sociedad, pero sólo tenderá a hacerlo (rompiendo radicalmente con la ideología burguesa) en la medida en que pueda fusionar su movimiento real con la conciencia socialista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concepción de que el proletariado debe ser dirigido verticalmente, de forma unidireccional, con aceptación acrítica de las consignas de la “vanguardia revolucionaria”, con recepción pasiva y sin elaboración propia, no es para nada la del bolchevismo, sino la de su degeneración cancerígena: el estalinismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente, si la intención del bolchevismo hubiera sido establecer una relación con el proletariado del mismo tipo de la que un pastor tiene con sus ovejas, no hubiera hecho hincapié en la necesidad de &lt;em&gt;educar&lt;/em&gt; al proletariado: nada mejor para el pastor que la ignorancia del rebaño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el contrario, todo el esfuerzo del bolchevismo, y de la socialdemocracia revolucionaria de la que proviene históricamente (fundada y desarrollada bajo la influencia de grandes teóricos y dirigentes de la talla de Marx y Engels), consistió siempre en proveer al movimiento obrero de esa conciencia socialista, mediante la cual este podría dirigirse concientemente hacia su emancipación y la de la humanidad toda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta relación dialéctica entre el movimiento real del proletariado y su conciencia socialista ya había sido expresada por Marx en su &lt;em&gt;Manifiesto del Partido Comunista&lt;/em&gt; de 1848:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Cuál es la posición de los comunistas con respecto a los proletarios en general?&lt;br /&gt;Los comunistas no forman un partido aparte, opuesto a los otros partidos obreros.&lt;br /&gt;No tienen intereses que los separen del conjunto del proletariado.&lt;br /&gt;No proclaman principios especiales a los que quisieran amoldar el movimiento proletario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los comunistas sólo se distinguen de los demás partidos proletarios en que, por una parte, en las diferentes luchas nacionales de los proletarios, destacan y hacen valer los intereses comunes a todo el proletariado, independientemente de la nacionalidad; y, por otra parte, en que, en las diferentes fases de desarrollo por que pasa la lucha entre el proletariado y la burguesía, representan siempre los intereses del movimiento en su conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prácticamente, los comunistas son, pues, el sector más resuelto de los partidos obreros de todos los países, el sector que siempre impulsa adelante a los demás; teóricamente, tienen sobre el resto del proletariado la ventaja de su clara visión de las condiciones de la marcha y de los resultados generales del movimiento proletario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El objetivo inmediato de los comunistas es el mismo que el de todos los demás partidos proletarios: constitución de los proletarios en clase, derrocamiento de la dominación burguesa, conquista del poder político por el proletariado.&lt;br /&gt;Las tesis teóricas de los comunistas no se basan en modo alguno en ideas y principios inventados o descubiertos por tal o cual reformador del mundo.&lt;br /&gt;No son sino la expresión de conjunto de las condiciones reales de una lucha de clases existente, de un movimiento histórico que se está desarrollando ante nuestros ojos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la frase “teóricamente, (los comunistas) tienen sobre el resto del proletariado la ventaja de su clara visión de las condiciones de la marcha y de los resultados generales del movimiento proletario.”, Marx está definiendo precisamente esa conciencia socialista, esa elaboración que no es ni un gran invento ni un gran descubrimiento de ningún genio, sino una reconstrucción de conjunto del movimiento de la historia, sus contradicciones y posibles desenlaces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la posesión de la conciencia socialista lo que diferencia a un comunista de cualquier otro proletario, y lo que le permite “impulsar adelante a los demás”. Pero el comunista no pretende erigirse en pastor de los proletarios, sino contribuir a su constitución en clase, y por lo tanto, al derrocamiento revolucionario de la burguesía y a la conquista del poder político por parte de esa clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta dialéctica fue la que llevó a cabo siempre el ala revolucionaria de la socialdemocracia, resistiendo los embates del revisionismo oportunista de Bernstein y compañía primero, y de Kautzky y los renegados más adelante. La enorme tarea de elevación política y cultural del proletariado, la construcción de bibliotecas y de casas del pueblo, la traducción de las obras teóricas revolucionarias a todos los idiomas, e infinitos etc. dan cuenta de la voluntad de llevar la conciencia socialista a las masas proletarias, para que estas se emancipasen a sí mismas, a través de su partido político independiente y de los órganos de poder que constituyesen en el transcurso de la lucha (la Comuna de Paris es un gran ejemplo de ello). Rosa Luxemburgo fue también una gran exponente de esa tarea, siendo ella un ícono que ni siquiera los antibolcheviques se atreven a cuestionar, por su enorme autoridad moral y su impecabilidad militante. La misma Rosa que dejara estampadas las palabras: “el futuro pertenece en todas partes al bolchevismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los bolcheviques no abandonaron en ningún momento a la socialdemocracia revolucionaria, sino que la salvaron de la desviación oportunista y reformista que luego se volvió abiertamente reaccionaria, encabezada por Bernstein primero y por Kautzky luego. Fueron, por lo tanto, la continuidad histórica, teórica y militante de la obra emprendida por Marx y Engels, que dotó por primera vez al proletariado mundial de su teoría revolucionaria y de su organización política independiente, la Asociación Internacional de los Trabajadores fundada en 1864.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarea que los bolcheviques desempeñaron desde su formación como tendencia hasta la degeneración burocrática, fue siempre la misma: fusionar la conciencia socialista con el movimiento obrero, para que este se emancipe a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ello actuaron siempre con un mismo método, que es también el que proponían Marx y Engels: participar en todas y cada una de las luchas del proletariado, aún por las reivindicaciones más inmediatas y fragmentarias, exponiendo en ella la posición política que se deduce de esa visión de conjunto. Con una línea clara y coherente, con flexibilidad táctica pero sin vaivenes oportunistas ni delirios sectarios, fueron ganándose el respeto del movimiento proletario, en las luchas sindicales, en la lucha contra la guerra, en la lucha contra la autocracia zarista y por las libertades democráticas, en la lucha de los campesinos por la tierra y de la mujer por sus derechos. Sin rendirse ante la presión de las circunstancias, sin ceder a la tentación de seguir por la línea de menor resistencia. Manteniendo siempre la más firme independencia política, y sin ocultar en ningún momento sus principios, medios y finalidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, el partido de los bolcheviques fue transformándose cada vez más en el&lt;em&gt; partido de la clase obrera&lt;/em&gt;, no porque se autoproclamara como tal ni por una metafísica de la “representación”, sino porque cada vez más obreros veían en él a su propio programa, y por lo tanto, a su propia organización y sus propios referentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conquista del poder político por los soviets del proletariado en octubre de 1917, la destrucción del aparato estatal zarista, la conformación del Ejército Rojo con núcleo en las fábricas y campos, la expropiación revolucionaria de los medios de producción por parte de las masas, y tantos etc., demostraron cuán correcta había sido la política de la socialdemocracia revolucionaria, de Marx y Engels, de Luxemburgo, de Lenin y de Trotsky.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La degeneración burocrática que sufrieron la URSS y la Internacional Comunista, no pudo ser producto de&lt;em&gt; todo lo que llevó al proletariado a su victoria&lt;/em&gt;, sino precisamente de todo lo contrario. Todo aquello que en condiciones normales hubiera llevado al aplastamiento de la revolución en manos de la reacción burguesa (apoyada en sectores de la clase media urbana y rural), o a la cooptación de las direcciones obreras por parte del Estado burgués (como en la burocratización de los sindicatos y de los partidos socialdemócratas en Occidente), llevó, en condiciones de dominación política del proletariado, a una anomalía histórica: a la &lt;em&gt;deformación&lt;/em&gt;, al cambio de signo, a la contrarrevolución &lt;em&gt;desde adentro de la revolución&lt;/em&gt;. De idéntica forma a la que un cáncer devora a una persona desde sus mismas entrañas, hasta que la termina matando. Solo que la Revolución Rusa no se limitó a morir, sino a dar nacimiento a su imagen especular, a su versión invertida, a su alma en pena: los regímenes burocráticos que se expandieron por todo el mundo tras la segunda guerra mundial. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-1209115123761417316?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1209115123761417316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1209115123761417316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/12/en-defensa-del-bolchevismo.html' title='En defensa del bolchevismo'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-1487252622404363954</id><published>2007-12-15T08:50:00.000-03:00</published><updated>2007-12-15T08:52:13.200-03:00</updated><title type='text'>La alegre subversión</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cuando las masas humanas son arrastradas al torrente de la lucha, aunque sea por la necesidad defensiva de resistir a la pérdida de lo que ya tienen (trabajo, salario, etc.), logran sustraerse parcialmente y por un momento del enorme peso enajenante de las relaciones sociales capitalistas. En la lucha, ya no son “empleados” de un patrón, “alumnos” de un colegio o facultad, “ciudadanos” de un Estado burgués o marginales sin lugar en la sociedad: son compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El compañerismo en la lucha, como relación social, implica romper con la pasividad y con el rol de las personas como objetos. Es decir, recuperar la subjetividad que está enterrada por la pesadez de la vida alienada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una lucha realmente masiva, con un protagonismo real de las bases, no puede más que liberar toda la creatividad contenida adentro de esas personas. Toda esa capacidad humana volcada hasta el momento a una actividad dominada por otros, reglamentada, vigilada, etc. emerge ahora de sus profundidades y demuestra que el ser humano puede dirigir sus asuntos de una forma muy diferente a la que nos obligan habitualmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa creatividad, esa iniciativa que surge del interior mismo del movimiento, ese protagonismo, en definitiva, esa alegre subversión, es el alma, el corazón y el cerebro de las luchas populares genuinas, auténticas. La vitalidad de esas características es la vitalidad de las luchas: sin una no puede existir la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia de la actividad política independiente de las clases oprimidas da sobrados ejemplos de esa efervescencia creativa, mayor mientras más masivo y profundo sea el movimiento. Si todas estas características ya están presentes en las minúsculas luchas gremiales (de trabajadores, de estudiantes, de desocupados), se potencian de forma gigantesca en los procesos revolucionarios. En ningún otro momento queda tan claramente demostrado el ingenio de la especie humana, su capacidad de generar infinitas soluciones, como en esos procesos. Alcanza con estudiar la Revolución Francesa, la Comuna de Paris, las revoluciones rusas de 1905 y 1917, la Revolución Española de 1936 o tantas otras, para notarlo inmediatamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que todos los grandes principios sean puestos en discusión!, exigían los enragés franceses de 1792. Nada puede escaparse de la implacable mirada crítica de un pueblo movilizado. Y esto quedó claro, nuevamente, en mayo de 1968 y para toda la generación que le siguió, inclusive para los que, nueve años después, darían lugar al estallido punk en las calles de Londres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántas veces el placer subversivo de la lucha logró relegar a un segundo plano a las consignas que lo desataron? Incontables. “Voy a extrañar el acampe”, decía una compañera trabajadora del casino tras semanas de huelga y piquetes. “Voy a extrañar la toma”, decían varios estudiantes del Nacional Buenos Aires, después de mantener el colegio ocupado durante una semana. Muchos textos sobre el mayo francés coinciden en que una de las razones de la prolongación de la huelga en varias empresas, era que sus trabajadores ya no querían volver a trabajar como antes. Era preferible ser compañeros, y no empleados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revolución social, en el fondo, implica llevar todo esto hasta sus últimas consecuencias. Sin embargo, para ello es imprescindible también la revolución política, es decir, la destrucción política y económica de la clase dominante, y la construcción de un nuevo Estado de los trabajadores y el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma forma, no alcanza tampoco con la creatividad de las multitudes: hace falta también una orientación política clara, coherente, que parta de una visión de conjunto, histórica, materialista, es decir, dialéctica. Y esa orientación sólo la puede dar un partido revolucionario, que actúe con la más sólida unidad de acción, y en cuyo interior se de el más amplio debate. Es decir, que posea un régimen de centralismo democrático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la relación de mutua alimentación entre la alegre subversión de las masas, su creatividad e iniciativa, y la actividad de un partido revolucionario, la que permite que el movimiento en su conjunto avance, superando todos los obstáculos, hacia la revolución social y política que puede garantizar que la vida en su conjunto sea más parecida al compañerismo militante que a la esclavitud asalariada. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-1487252622404363954?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1487252622404363954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1487252622404363954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/12/la-alegre-subversin.html' title='La alegre subversión'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-8693004184526155230</id><published>2007-11-24T04:10:00.000-03:00</published><updated>2007-11-24T04:20:07.746-03:00</updated><title type='text'>Anarquismo y comunismo frente a las revoluciones</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Anarquistas y comunistas compartieron su primer tramo de desempeño histórico en el seno de la Primera Internacional, de 1864.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El alzamiento en 1871 de la Comuna de Paris, de idéntica forma, significó un hecho de profundo impacto para ambas tendencias. Era la primera experiencia &lt;em&gt;concreta&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;real&lt;/em&gt;, de intento de emancipación de los trabajadores por los trabajadores mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto anarquistas como comunistas elevan a la Comuna al panteón de la gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la Comuna fue derrotada. Y en el balance de esa derrota es donde se expresan las divergencias estratégicas entre el comunismo y el anarquismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año más tarde, los anarquistas serían expulsados de la Primera Internacional, que sería disuelta en muy poco tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de allí, los caminos divergieron. Una infinidad de sucesos revolucionarios llevó a que cristalicen claramente dos modelos contrapuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, el identificado con la Revolución Rusa de octubre de 1917, que siguió el modelo comunista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, el identificado con la Revolución Española de junio de 1936, que incluyó elementos anarquistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una comparación entre la experiencia de la Comuna de Paris y la de los otros dos modelos, arroja bastante luz sobre la forma en que el comunismo y el anarquismo encaran los problemas que la lucha de clases presenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Comuna de Paris se levantó solamente en esa ciudad. La Revolución Rusa, con eje en Petrogrado y en Moscú, se expandió a todo el país. La Revolución Española quedó circunspecta especialmente a la zona de Cataluña, aunque con pequeños focos en el resto del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos esos sucesos fueron dirigidos por el proletariado urbano, con mayor o menor protagonismo del campesinado. En la Comuna de Paris, la tendencia más fuerte era el blanquismo, mientras que en Rusia lo eran los comunistas bolcheviques y en España, el anarcosindicalismo. De todas ellas, la única centralizada en un Partido Político fuerte y claramente organizado era el bolchevismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Comuna de Paris, así como en España, el régimen político nacional no fue disuelto por la Revolución, sino que logró sobrevivir y organizar la contrarrevolución (con los ejércitos versalleses de Thiers en el primer caso, y con el ejército republicano dirigido por los estalinistas en el segundo). En Rusia, en cambio, el gobierno provisional de Kerensky fue disuelto, sumiendo a las fuerzas contrarrevolucionarias en la desorganización y desmoralización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto la Comuna de Paris como la Revolución Española fueron aplastadas por los primeros embates de la contrarrevolución burguesa. La Revolución Rusa, en cambio, logró resistirlos, abriendo paso a un período de guerra revolucionaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado obrero ruso se organizó, en Octubre de 1917, como una gran Comuna, basada en el poder democrático de los consejos obreros, campesinos y soldados. Se diferenciaba de la Comuna de Paris, en un principio, solo en su extensión nacional, su mayor grado de organización y las medidas represivas tomadas contra la burguesía, además de la ausencia de organismos de representación general (los soviets estaban basados en sectores sociales particulares, aquellos que más impulsaban la Revolución). Todas estas diferencias fueron justamente las que permitieron que sobreviva a los intentos de restauración. Y estas diferencias, a su vez, fueron posibilitadas por la presencia dirigente de un Partido Revolucionario centralizado, fuertemente desarrollado en todo el país, que le otorgó a la Revolución en todos sus momentos una orientación política clara y una dirección militar inquebrantable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Revolución Rusa, por lo tanto, llegó mucho más lejos que la Comuna de Paris y que la Revolución Española, en todos sus aspectos. Y es por eso que, a diferencia de las anteriores, tuvo que atravesar una infinidad de problemas que se derivaban del hecho de tener que conducir la vida social de toda una nación y preservar el régimen conquistado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos problemas prácticos se agravaron profundamente por la situación de aislamiento internacional de la Revolución, por el hecho de haber ocurrido en el marco de una guerra mundial devastadora, en un país periférico, muy atrasado, de mayoría campesina, con un clima extremadamente riguroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dificultades que planteaba la guerra revolucionaria llevaron a que el Estado obrero (y por lo tanto la dictadura del proletariado como régimen político) quedara prácticamente reducido (y en cierta forma fusionado) al Partido bolchevique y su dominio sobre todos los aspectos de la vida. Esto debe verse claramente como un problema, que sentó las bases para su deformación burocrática. Sin embargo, era muy difícil de evitar en esas condiciones, y no se puede responsabilizar por ello a sus dirigentes ni a la tendencia comunista, sin cuyas propuestas ni siquiera se habría llegado a superar la sociedad capitalista en su forma tradicional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La necesidad de ganar la guerra contra los ejércitos imperialistas invasores y los de la burguesía y los campesinos ricos locales, primero, y de reconstruir la economía (esta vez sobre bases socialistas, o de transición al socialismo en el marco del aislamiento) en segundo lugar, llevaron a la necesidad de establecer mecanismos de severo control sobre el trabajo y de integrar al aparato estatal a especialistas burgueses, que combinadas a las medidas de excepción política, configuraron hacia 1922-1923 una estructura estatal a la que el mismo Lenin consideraba deformada burocráticamente. Simultáneamente se producía la sangría de los mejores cuadros revolucionarios proletarios en los frentes de batalla, la desmoralización de las grandes masas por el hambre, el frío, la guerra y el aislamiento, y el enriquecimiento de un sector de campesinos (gracias a las medidas liberalizadoras que fue preciso tomar para evitar una nueva guerra civil) y de oficiales del ejército (por la corrupción que hacía posible el reflujo de la democracia obrera).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos esos factores prácticos, concretos, hubieran llevado, sin una centralización férrea, al desmembramiento de la Revolución y a su aplastamiento. Las medidas tomadas lograron dos grandes objetivos: sobrevivir a la reacción burguesa y evitar una guerra fratricida provocada por la miseria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la enorme presión de la situación llevó a la destrucción de la Revolución, no desde afuera, sino &lt;em&gt;desde adentro&lt;/em&gt;, por parte de todos esos elementos deformados que surgieron como consecuencia de ella. El ascenso de la camarilla de Stalin al poder del Partido Comunista y por lo tanto del Estado obrero vaciado, abrió el período de contrarrevolución que terminaría por liquidar grandes conquistas sociales, provocar matanzas, sabotear los procesos revolucionarios en todo el mundo y finalmente sentar las bases para la restauración capitalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aún con sus consecuencias negativas posteriores, la Revolución Rusa marcó a fuego la historia del siglo XX, y ni siquiera el más incondicional defensor de la burguesía puede negar su importancia. La Revolución Rusa demostró la superioridad del modelo comunista frente al idealismo anarquista, que con su manía de “descentralizar” y negarse a tomar medidas represivas (sumado a su sectarismo finalista), condenó a la esterilidad a todos los procesos revolucionarios que condujo, incluida la Revolución Española.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón, porque el modelo comunista, y en particular su expresión bolchevique, pudo y puede responder a los problemas concretos que plantea la lucha de clases, mientras que el anarquismo no, es que el primero subiste todavía y cumple un rol protagónico en el proceso de recompocisión proletaria, mientras que el último ha sido borrado de la historia por los grandes acontecimientos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-8693004184526155230?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/8693004184526155230'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/8693004184526155230'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/11/anarquismo-y-comunismo-frente-las.html' title='Anarquismo y comunismo frente a las revoluciones'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-5208008350925796622</id><published>2007-11-12T04:11:00.000-03:00</published><updated>2007-11-12T04:15:40.998-03:00</updated><title type='text'>La conciencia de clase</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los trabajadores asalariados son mercancías vivientes. Ingresan al mundo del capital, despojándose de todo control sobre sí mismos, para ser exprimidos por éste. Allí no actúan como seres vivos en su sentido de libertad, sino que son usados en su sentido de poseedores de una aptitud mecánica-psicológica para el trabajo. Son el combustible vivo del capital, su fuente de energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el trabajador asalariado, por lo tanto, coexisten dos aspectos. Su aspecto de ser viviente y libre, y su aspecto de ser enajenado. Esta coexistencia no puede más que ser contradictoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta contradicción, que existe en el seno de cada individuo explotado por el capital, lo lleva a poseer un instinto de rebelión. No puede simplemente ser indiferente frente al hecho de ser exprimido. Este instinto no necesariamente aflora abiertamente, pero generalmente se exterioriza como pequeños actos de negación, de insulto al patrón, de sabotaje o ausentismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En algunos casos, y especialmente en presencia de ciertas condiciones propicias y de ciertos catalizadores (por ejemplo, la agitación de militantes de cualquier tipo), este instinto de clase estalla en forma de conflicto gremial (en el sentido de reivindicación por mejorías en las condiciones o remuneración del trabajo, o por la defensa de los puestos de trabajo cuando el capital, en su muestra de mayor cinismo, decide &lt;em&gt;prescindir&lt;/em&gt; de los servicios de su combustible).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conflicto gremial produce efectos muy importantes en la conciencia del trabajador. En el, se delimitan dos bloques claramente separados: el patrón y sus defensores, por un lado, y los trabajadores y sus defensores, por el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los trabajadores adquieren en esos conflictos, especialmente si resultan prolongados, una vaga conciencia de que forman parte de una clase social que comparte las mismas condiciones. Es entonces donde los distintos sectores de trabajadores en lucha tienden a confluir y unificarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa unión, los trabajadores de los distintos sectores empiezan a reconocerse no ya principalmente como “trabajador de X empresa” o “trabajador de X profesión”, sino como trabajador a secas. Es aquí donde la vaga conciencia de clase pega un salto abrupto, especialmente si se da la coordinación de las luchas y la identificación, al mismo tiempo, de los distintos patrones como formando parte de una misma clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta conciencia de clase se va haciendo cada vez más clara mientras mayores y más diversos sean los sectores de trabajadores en lucha, mientras más unificadas estén sus luchas, mientras más prolongadas, duras y rabiosas sean. Todo este proceso de formación de conciencia a su vez es desigual: no se da homogéneamente en todos sus participantes, sino que cristaliza especialmente en sectores adelantados, en lo más activo y en los dirigentes de la lucha. La intervención de militantes y organizaciones clasistas, a través de la participación, el apoyo y la propaganda, acelera muchísimo ese proceso, y lo hace posible donde encontraba trabas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que los trabajadores van adquiriendo conciencia de clase y estrechando lazos entre sí, van desarrollando al mismo tiempo las organizaciones de clase, las agrupaciones, cuerpos de delegados, sindicatos y partidos. Simultáneamente, se vuelven más receptivos e inclusive buscan activamente una teoría política que los ponga como centro de la escena y que los reconozca como tales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue en ese contexto que, en 1864, se formó la Primera Internacional de los Trabajadores, reuniendo a todos los trabajadores con conciencia de clase del mundo. Progresivamente, fueron consolidándose también grandes sindicatos y partidos obreros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conciencia de clase lleva en sí el instinto revolucionario, es decir, el presentimiento de la necesidad de un cambio abrupto y radical en la sociedad. Pero no necesariamente ese instinto deba aflorar tampoco. De hecho, a medida que los sindicatos y partidos obreros se vuelven cada vez más grandes y poderosos, ganando poder de negociación frente a las patronales y los gobiernos y manejando cajas con mucho dinero, un sector de sus dirigentes se va sintiendo cada vez más cómodo, debido a que gracias a sus rentas (y/o a los sobornos de los patrones-gobierno para que entreguen las luchas) pueden vivir con cierto confort. Entonces, y especialmente si los trabajadores ven sus condiciones de vida mejoradas, se va desarrollando en el seno de los sindicatos y los partidos una tendencia a la &lt;em&gt;conciliación de clases&lt;/em&gt;, es decir, a la resolución de los conflictos “por acuerdo entre las partes” (rebajando los reclamos a lo mínimo posible), y aceptando y deseando la mediación del Estado burgués para ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto fue lo que ocurrió con la socialdemocracia, y por ello la Segunda Internacional terminó contribuyendo a paralizar la lucha de clases y a enfrentar a los trabajadores entre sí, en la Primera Guerra Mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, existe también casi siempre un gran sector de los trabajadores, e inclusive de sus grandes sindicatos y partidos, que no se deja integrar, y persiste en la lucha. Este fue el caso de los sindicatos anarquistas, un sector del sindicalismo revolucionario, y luego los consejos obreros y la tendencia comunista bolchevique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La represión de la burguesía, lógicamente, se desata siempre sobre los sectores más radicales del movimiento obrero, dándole mayor cantidad de concesiones (y hasta reconocimiento legal e institucional) a los conciliadores, para que estos se ganen las simpatías de las bases. De esta forma (que a veces llega a su extremo con la intervención gubernamental civil o militar de los sindicatos), la burguesía logró ir desactivando los bastiones organizativos de la confrontación de clases. La capa social de conciliadores, conocida universalmente como burocracia sindical, fue progresivamente capturándolas, y de esta forma, consiguiendo desarticular las luchas antipatronales antes de que produzcan una conciencia de clase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La burocracia sindical, en este sentido, es un órgano más de la dominación del capital por sobre los trabajadores, una extensión más de la estructura de jefes y supervisores, encargada de combatir &lt;em&gt;desde adentro&lt;/em&gt;, y &lt;em&gt;antes de su nacimiento (evitándolo)&lt;/em&gt;, a la actividad clasista conciente de la clase obrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de la década de 1930, y debido al pánico que le había producido a la burguesía mundial la Revolución Rusa de 1917 y la oleada de luchas que desató, los gobiernos burgueses comenzaron a plantearse seriamente la necesidad de afianzar a las burocracias sindicales e integrar y subordinar a los sindicatos al Estado. En algunos lugares esto lo realizó la socialdemocracia, en otros, el estalinismo, en otros el nacionalismo y el fascismo, o simplemente el sindicalismo apolítico. Este proceso se generalizó luego de finalizada la Segunda Guerra Mundial, y en especial con el establecimiento de la convivencia pacífica entre el estalinismo y la burguesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese momento, los sindicatos han tendido a estar en todo el mundo y en su enorme mayoría, en manos de la burocracia conciliadora. Esto provocó que cambiara fuertemente el carácter de las luchas: desde la década de 1950, estas tienden a tener una fuerte impronta antiburocrática, y a desarrollarse a partir de organizaciones diferentes de los tradicionales sindicatos (asambleas de base, comités de huelga, comisiones internas, etc.). Este es el caso de los así llamados conflictos &lt;em&gt;salvajes&lt;/em&gt;, especialmente por lo rabiosidad que llegaron adquirir en la década de 1960 y 1970.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos casos, la conciencia de clase de tendió a dar lugar a una conciencia revolucionaria aún confusa, y que no logró coincidir con una dirección política convencida que le propusiera una perspectiva superadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simultáneamente a la integración de los sindicatos, se terminó de dar el vaciamiento de los (ex) partidos obreros, excepto en los lugares donde la clase trabajadora seguía teniendo expectativas en líderes nacionalistas. En el primer caso, la clase obrera tendió a volverse &lt;em&gt;apolítica&lt;/em&gt;, en el segundo conservó su identidad integrada, hasta que el vaciamiento finalmente se terminó de producir con las dictaduras de la década de 1970 y el comienzo de la ofensiva neoliberal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ofensiva barrió también con los bastiones de lucha obrera salvaje y con las formas mixtas contradictorias (es decir, los sectores de clase trabajadora integrada a movimientos políticos dirigidos desde el Estado burgués, que sin embargo actuaban en la práctica de la misma forma que los sectores salvajes, pero con una forma de conciencia mucho más atrasada). La década de 1980 presentó una cantidad de conflictos salvajes muchísimo menor, y aún menos la década de 1990, caracterizada por durísimas derrotas. Sin embargo, en lo que va de la década del 2000, los conflictos obreros salvajes se vienen reactivando, y van reconquistando muy lentamente el terreno perdido. Por ahora es una ínfima minoría de los trabajadores la que posee conciencia de clase, y todavía menor la que posee una conciencia revolucionaria, pero las posibilidades de generalizarse en un futuro no tan lejano no están cerradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Precisamente porque la clase obrera considerada por sí misma como tal es la clase del apoyo mutuo y la solidaridad (porque así lo requiere el triunfo de sus luchas), y porque no tiene interés económico en el mantenimiento del régimen de explotación (sino, por el contrario, un interés existencial en derribarlo), es que es la clase que puede desarrollar un mayor sentido humanitario, y por lo tanto, asumir en sus manos la solución de todos los problemas de la especie humana.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-5208008350925796622?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5208008350925796622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5208008350925796622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/11/la-conciencia-de-clase.html' title='La conciencia de clase'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-7415570660194747976</id><published>2007-11-09T01:54:00.000-03:00</published><updated>2007-11-09T02:07:21.982-03:00</updated><title type='text'>90 años de la Revolución Rusa</title><content type='html'>A 90 años de la Revolución Rusa, el nuevo MAS realizó un balance de su significado, su impacto, su vigencia y las lecciones que se pueden sacar de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(para ingresar, hacer click en la imagen, está en formato PDF)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.mas.org.ar/periodicos/per_112/071018_112_rev%20Rusa.pdf"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img48.imageshack.us/img48/7810/suplerevrusafb1.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De yapa, una imagen del glorioso Soviet de Petrogrado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://img218.imageshack.us/img218/1487/petrogradsoviet2pl4.jpg" border="0" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-7415570660194747976?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/7415570660194747976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/7415570660194747976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/11/90-aos-de-la-revolucin-rusa.html' title='90 años de la Revolución Rusa'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-4945806757880716036</id><published>2007-10-27T05:49:00.000-03:00</published><updated>2007-11-08T20:29:41.141-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><title type='text'>Historia de la revolución proletaria mundial hasta 1939</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Los primeros pasos&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rebelión de los sectores sociales oprimidos es una constante de la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el mundo antiguo las revueltas de los esclavos rompían habitualmente con la "paz social" de los explotadores. El primer gran nombre que todavía recordamos es probablemente el de Espartaco, el que hizo temblar a la titánica Roma conduciendo un ejército rebelde que logró poner en jaque a sus legiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante la edad media y en los albores de la modernidad, no faltaron tampoco rebeliones de los campesinos y artesanos, contra la tiranía de los nobles y de la incipiente burguesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, estos estallidos no conseguían todavía articular un movimiento político que disputase el poder sobre los asuntos sociales en general y sobre la producción en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La urbanización y el surgimiento de los grandes talleres de manufactura, así como el surgimiento de la flamante burguesía, fueron causa y consecuencia de la progresiva disolución del viejo orden en toda Europa. Fue en este marco que estalló en Francia, a fines del siglo XVIII, el primer gran movimiento político que arrastró a grandes masas populares a luchar por una perspectiva de poder, bajo la bandera de la República. Si bien la dinámica de este movimiento estuvo marcada en líneas generales por la burguesía y sus partidos, asomó también la cabeza, por primera vez en la historia, el fantasma de la independencia política de los explotados, en los sectores "incontrolados" por el jacobinismo, en las asambleas populares y las milicias, aquellos que recibieron el nombre de "rabiosos" (enragés), que no se conformaban con las pequeñas reformas, y que no veían que fuera posible ninguna "libertad, igualdad y fraternidad" si no era con una transformación social profunda. Entendían que o se cambiaba todo o no se cambiaba nada, y por eso clamaban "¡que todos los grandes principios sean puestos en discusión!". Sus cabezas fueron parte de las muchas que rodaron bajo los sucesivos gobiernos burgueses, pero aún así obligaron a estos a tomar medidas mucho más radicales de las que estos hubieran deseado, y que limitaban el desarrollo y concentración de la propiedad privada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la Revolución Francesa, las capas oprimidas de Europa levantaron la bandera de la República, dándole un sentido propio, diferente al que le daban los liberales burgueses. En la medida en que se fue desarrollando la industria moderna y la relación asalariada, el naciente proletariado se iba apropiando de ella para darle una perspectiva superadora a sus reclamos gremiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las revoluciones de 1848 vieron despertar a un gigante, ahora de forma masiva y clara: el proletariado armado y constituido en clase independiente, presentando sus propias demandas, diferentes de la burguesía y conscientes de serlo. Fue su aplastamiento militar el que el hizo que al reclamo de una República social comenzara agregarle el de la dictadura de la clase obrera, la única que podía garantizar la primera y llenarla de su verdadero contenido, haciendo reales las banderas de "libertad, igualdad y fraternidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante todo ese período comenzaron a aflorar varias tendencias que proponían una visión de conjunto desde la perspectiva de la emancipación obrera y popular (entre ellos, la de Marx y Engels). Realizaron un trabajo de clarificación teórica que fue progresivamente dando sus frutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado de todo este proceso, y de la actividad febril de varios militantes, fue la constitución en 1864 de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT). Sus dos grandes lemas ("¡Proletarios del mundo, uníos" y "La emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos") daban cuenta de que se había producido un cambio irreversible, y que la clase obrera nunca iba a volver a ser la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;La Primera Internacional&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la AIT, por lo tanto, se comenzó a preparar la revolución proletaria mundial, creando núcleos organizados en todos los países, especialmente en las potencias del momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habían pasado más de siete años de su creación, cuando la guerra franco-prusiana culminó en la toma de Paris por parte de sus obreros armados, en marzo de 1871. Implementaron allí la famosa Comuna, el primer gobierno proletario de la historia, formado sobre la base de milicias populares, asambleas y delegados revocables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la Comuna de París fue aplastada tras unos pocos meses, y se desató una brutal represión contra el movimiento obrero de toda Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este marco, se agudizaron las diferencias existentes entre las dos grandes tendencias de la Internacional, los socialistas y los anarquistas, lo cual llevaría a la expulsión de estos últimos en 1872. En ese mismo año se decidió trasladar su sede de Londres a Nueva York, lo cual, junto a todo lo anterior, tuvo como resultado su disolución, oficializada en 1876, en condiciones de reflujo mundial del movimiento obrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;La socialdemocracia y la Segunda Internacional&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impulsado por la Primera Internacional se había creado en Alemania en 1875 el partido que luego (en 1890, tras su legalización) sería llamado Partido Socialdemócrata. Este estuvo desde su comienzo impregnado de ideas positivistas que Marx y Engels combatieron ferozmente pero no consiguieron erradicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este Partido se desarrollaría luego hasta volverse gigantesco, con una enorme influencia de masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1889, los partidos socialistas y laboristas del mundo, construidos a imagen y semejanza del alemán, fundaron la Segunda Internacional, que llegó a consolidar poderosas secciones en todos los países. Sin embargo, el positivismo que había estado presente desde un comienzo en la socialdemocracia alemana (sumado a un creciente liberalismo) comenzaron a ocupar un lugar cada vez mayor. La participación parlamentaria, que para el marxismo era una forma más de desarrollar la conciencia revolucionaria, se volvió para los partidos socialdemócratas el único medio para realizar una transformación social, y cada vez más un fin en sí mismo. Las instituciones burguesas ya no eran denunciadas como tales, e incluso eran embellecidas y defendidas, cayendo en un creciente legalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese marco, los obreros radicalizados ya no encontraban en los partidos socialistas una herramienta para su liberación, por lo cual muchos de ellos se volcaron a los sindicatos anarquistas y revolucionarios, especialmente en los países latinos (España, Italia, Francia, América latina), que tuvieron en esos años un gran desarrollo. Sin embargo, el anarquismo, por sus propias concepciones teóricas, no ofrecía una perspectiva de superación revolucionaria a través de la toma del poder político, con lo cual condenaba a toda esa radicalidad a permanecer estéril, mientras que cientos de militantes eran masacrados en combates con la policía o directamente por el ejército y las bandas reaccionarias de la patronal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en 1905 la situación empezaría a cambiar. En Rusia, los obreros lanzaron una huelga general política contra la autocracia zarista, y construyeron sus órganos de poder paralelo, los consejos de delegados ("soviets" en ruso). Se armaron por doquier y se negaron luego a desarmarse, lo cual constituyó un enorme avance en el camino de la independencia política, aplicando en la práctica lo que Marx teorizaba ya en 1848.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este hecho, de enorme impacto, provocó que se delimitara dentro de la Segunda Internacional una tendencia radicalizada, que recuperaba concepciones revolucionarias que hasta el momento sólo eran defendidas por el anarquismo y el dudoso "sindicalismo revolucionario", como la defensa de la huelga general política, de los organismos de autodeterminación obrera y de la insurrección armada. Sus principales exponentes fueron dos grandes dirigentes y teóricos: Rosa Luxemburgo y Vladimir Lenin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, la tendencia revolucionaria de la socialdemocracia permaneció siendo minoritaria en todo el mundo (excepto en Rusia, cuya situación particular empujaba hacia una profunda radicalización). Sin embargo, esta situación no duró más de diez años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;La Primera Guerra Mundial y la Internacional Comunista&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1914, las tensiones acumuladas entre las potencias imperialistas (producto de la tendencia de concentración de capitales), estallaron en forma de guerra mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La socialdemocracia, en vez de combatir esta guerra, votó en los parlamentos el otorgamiento de créditos para financiarla. Esta traición fue sentida por muchos militantes como la gota que rebalsó el vaso de agua: en todos lados, el ala radicalizada de la socialdemocracia rompía con los partidos oficiales y creaba nuevos agrupamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1917, el proletariado ruso lanzó la ofensiva que en Octubre lo llevó a conquistar el poder político, dando inicio a ese asalto proletario mundial cuya preparación había llevado a la formación de la Primera Internacional en 1864, es decir, 53 años antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo el mundo, los obreros radicalizados desataron huelgas generales y levantamientos insurreccionales, estuvieran agrupados en el socialismo disidente, en el anarquismo o simplemente desorganizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1919, se fundó en la Moscú revolucionaria la Internacional Comunista o Tercera Internacional, con el objetivo de constituirse en la dirección de esa revolución proletaria mundial. Su existencia es el pico más alto alcanzado hasta el día de hoy en el camino hacia ella. En todos los países se constituyeron Partidos Comunistas que buscaron orientar al proletariado a la conquista del poder político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la revolución proletaria mundial fue derrotada militarmente (y luego políticamente) en los primeros años de la década de 1920. Sólo en Rusia se consiguió derrotar definitivamente a la burguesía, destruyendo su Estado, expropiándola y despojándola de toda posibilidad de manifestarse políticamente. Sin embargo, la derrota de la revolución mundial se manifestó allí también: la victoria militar en la Guerra Civil, que cesó en la mayoría de sus frentes en 1920, fue una victoria pírrica, que significó en última instancia la muerte de la revolución proletaria, por sus enormes consecuencias en el bando revolucionario (muerte de sus principales cuadros, desánimo y pesimismo general, destrucción de la economía, militarización de la producción y de la vida social en general, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta derrota mundial se puede explicar por varias razones: la falta de madurez de la nueva dirección revolucionaria, la Internacional Comunista, que no tuvo tiempo de consolidarse, las ilusiones que todavía quedaban en el proletariado respecto a la socialdemocracia, los prejuicios que restaban en los obreros anarquistas tras años de enfrentamiento con el socialismo, etc. Sin embargo, todos estos defectos podrían haber sido revertidos con el tiempo, si no hubiera sido porque la burguesía, que retomó entonces la iniciativa en todo el mundo, supo articular una respuesta contundente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;La contrarrevolución mundial&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los primeros años de la década de 1920 significaron entonces el inicio de la contrarrevolución mundial, con el ascenso del fascismo en Italia en 1922. En Rusia, las penosas condiciones en que había quedado el país tras la guerra civil, sumadas al aislamiento desolador, llevaron a un creciente enfrentamiento entre la dirección comunista y algunos sectores populares, que se tradujo en más derramamiento de sangre y más desánimo, y por lo tanto, en un reflujo del protagonismo de masas que sentó las bases para la apropiación del Partido Comunista por parte de la capa social de arribistas, burócratas, oficiales y campesinos enriquecidos por la liberalización económica (que también fue producto de todo lo anterior). Esta capa social parasitaria aprovechó la enfermedad de Lenin para imponer a Stalin como representante de sus intereses, iniciando su dominio desde 1924.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fascismo y estalinismo fueron las dos tendencias políticas que marcaron la dinámica del período comprendido entre 1924 y 1939. La primera, exterminando a la vanguardia proletaria con la más absoluta complicidad de las burguesía liberales, y la segunda, llevando a esa misma vanguardia proletaria a derrota tras derrota, con su nefasta teoría del "socialismo en un solo país".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La burguesía, que había tenido un respiro por la recuperación económica de posguerra y la derrota militar de la revolución, se vio nuevamente sacudida en 1929 por la crisis económica que era expresión de sus más profundas contradicciones estructurales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo año, Trotsky y otros revolucionarios rusos fueron expulsados de la URSS por la dirección estalinista, fundando estos luego la Oposición de Izquierda dentro de la Internacional Comunista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta crisis, de terribles consecuencias para la clase obrera, llevó a crecer considerablemente a muchos Partidos Comunistas, pero el estalinismo se encargó de que esto no se tradujera en un nuevo avance proletario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Alemania, la "amenaza comunista", combinada con la destrucción de la economía por la crisis, logró que la burguesía nacional, la pequeñoburguesía y los desocupados unieran filas alrededor del Partido Nacional Socialista, que conquistó el poder en 1933, gracias a la completa incapacidad del estalinismo y la socialdemocracia para ponerle freno, y a la complicidad de las burguesías liberales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1935, el estalinismo lanzó en todo el mundo la consigna de formar frentes populares con la burguesía antifascista, terminando de liquidar la perspectiva de una revolución proletaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1936, el proletariado español lanzó su contraofensiva contra el intento fascista de derribar la República que el anterior había conquistado en 1931, y a la cual le había impuesto una serie de medidas que atacaban los privilegios de las clases dominantes y de la Iglesia. Esta contraofensiva estuvo conducida por el anarquismo, principalmente, y la socialdemocracia en segundo lugar, que habían formado con la burguesía liberal el Frente Popular que proponía el estalinismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este Frente Popular se encargó de que la contraofensiva proletaria no derivara en una disputa por el poder político. En mayo de 1937 la burguesía republicana y el estalinismo recuperaron el terreno perdido disolviendo las milicias y buena parte de las colectivizaciones urbanas y rurales. Finalmente, el Frente Popular perdió la guerra civil en 1939.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única tendencia que en este período conservó la perspectiva de la revolución proletaria mundial, defendiendo hasta el final la más absoluta independencia política del proletariado, fue el trotskismo, que en 1938 constituyó la Cuarta Internacional, el partido que pretendía retomar la lucha traicionada por la socialdemocracia y el estalinismo, como manifiesta en su Programa de Transición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la derrota del proletariado en la Guerra Civil Española significó un durísimo golpe para la clase obrera en todo el mundo, y dio vía libre al nazi-fascismo para avanzar sobre Europa, obligando al mismo tiempo al proletariado a subordinarse políticamente a las direcciones burguesas para poder defender las más mínimas libertades democráticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, el proletariado ingresaba en el nuevo período histórico totalmente desmoralizado y atado de pies y manos, con un único bastión de resistencia que todavía no había tenido tiempo para consolidarse, la Cuarta Internacional. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-4945806757880716036?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/4945806757880716036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/4945806757880716036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/10/la-historia-de-la-revolucin-proletaria.html' title='Historia de la revolución proletaria mundial hasta 1939'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-8898374189355291455</id><published>2007-10-17T04:36:00.000-03:00</published><updated>2007-11-08T20:34:05.713-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría pura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Situaciones de apropiación'/><title type='text'>Desmitificando al Che Guevara (Parte 3)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;u&gt;La revolución en ausencia de proletariado&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Era posible que la revolución en Cuba siguiese un camino diferente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil saberlo. Hay quienes sostienen que inclusive hubiera sido posible una revolución basada en el escaso proletariado urbano existente. Pero suponiendo que esta posibilidad no hubiese existido realmente ¿qué se podía hacer? La pregunta debe ser formulada más generalmente: ¿qué se puede hacer en los países donde no se ha desarrollado un proletariado con suficiente fuerza como para encabezar una revolución?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expropiación de la burguesía, y en especial de la burguesía imperialista, es de por sí un progreso ya que conduce al debilitamiento de ella en todo el mundo y facilita su derrota, llevándola a la crisis en sus propios países. Si todos los países periféricos pudieran expropiar a la burguesía imperialista, entonces muy probablemente el capitalismo entraría en una crisis terminal en las propias potencias mundiales, incitando a sus propios proletariados a darle el golpe final. Además, la expropiación de la burguesía imperialista en cualquier país siempre tiende a producir una oleada de simpatía mundial en los sectores adelantados del proletariado, de los estudiantes y de las capas oprimidas en general, que los lleva a redoblar sus embates contra el capital. La revolución cubana de 1959 fue un factor de enorme peso para la radicalización de la lucha de clases ocurrida en la década del sesenta y setenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos argumentos eran parte de los sostenidos por las tendencias tercermundistas de la posguerra, dando lugar a los movimientos “de liberación nacional”. Ellos se dividían en general en dos grandes tendencias: por un lado, la de la “revolución por etapas”, que consideraba que las burguesías nacionales podían encabezar revoluciones que expropiasen a las extranjeras, por otro lado, una mucho más progresiva, que sostenía que ninguna burguesía era capaz de encabezar una lucha hasta el final contra el imperialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Che Guevara, justo es decirlo, era un exponente de la segunda tendencia, y jamás confió ni un milímetro en la capacidad de las burguesías nativas para enfrentarse al imperialismo, pese a que a muchos de los que hoy lo idolatran forman parte de la primera tendencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, si la burguesía nacional no puede expropiar a la imperialista, y en algunos países tampoco existe un proletariado que pueda hacerlo ¿cuáles son las fuerzas capaces de conseguirlo? Evidentemente, sólo un partido-ejército que, apoyándose en los reclamos de las capas oprimidas, las oriente de una u otra forma hacia la toma del poder. Es probable que en estos contextos, la teoría foquista sea la única que pueda dar una respuesta para el problema de cómo movilizarlas en ausencia de un proletariado fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en este marco que la revolución cubana fue un hecho progresivo, en el sentido de que realizó &lt;em&gt;todo lo que podía realizar&lt;/em&gt;: expropiar a la burguesía imperialista, para contribuir de esta forma a la crisis mundial del capitalismo y alentar a las masas en todo el mundo a imitar el ejemplo. Sin un proletariado urbano masivo, es muy poco probable que se pudiera conseguir algo más que ello. En este sentido, el Estado burocrático y el modo de producción burocrático pueden inclusive ser perdonables, hasta tanto no se generen las condiciones para una verdadera transición al comunismo, de la mano de los consejos obreros. Sin embargo, no hay que darle a estos casos mayor categoría de la que realmente tienen: las conclusiones que son válidas en ellos no lo son necesariamente para los demás, y esta es una diferencia fundamental que hay que poseer respecto a las tendencias tercermundistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, las masas deben tener derecho, aún en estos casos, a poseer las libertades democráticas que usualmente los Estados burocráticos reprimen, siempre y cuando estas medidas represivas no sean realmente imprescindibles para la defensa de la propiedad estatal frente a los intentos liberalizadores capitalistas. Aunque la historia demostró que, cuando a la capa burocrática la interesa la restauración de la propiedad privada, las medidas represivas no son usadas para defender las conquistas revolucionarias sino por el contrario, para terminar de aniquilarlas. Por eso, cuando la capa burocrática se vuelve restauracionista, la conquista de libertades democráticas es una necesidad cuyo sentido principal es, paradójicamente, defender la propiedad burocrática de los ataques de la misma burocracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que, cuando realmente existe un proletariado fuerte, capaz de asumir en sus manos la dirección de la sociedad, la conquista de libertades democráticas en los Estados burocráticos es una necesidad fundamental en todo momento, y la guerra con la capa burocrática debe ser frontal y absoluta, con el objetivo de derrocarla y abrirle el paso a la transición al comunismo. Sólo deben ser admisibles las medidas represivas completamente imprescindibles, e implementadas por los mismos órganos de autodeterminación del proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya han ocurrido en la historia casos en los que el proletariado entrara en conflicto abierto con la capa burocrática: Alemania Oriental en 1953, Hungría en 1956, Checoslovaquia en 1968, etc. En el caso de Hungría, llegaron inclusive a formarse consejos obreros y a plantearse la necesidad de la “propiedad auténticamente socialista de la producción”, es decir, de la planificación combinada con la autogestión, en oposición al modo de producción burocrático heredado del estalinismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas cuestiones son centrales para realizar un balance de las experiencias pasadas, y tienen importancia también para las batallas que se avecinan. Nada nos indica que ciertas circunstancias adversas no vayan a repetirse en las revoluciones del futuro, si bien, afortunadamente, esto es poco probable, ya que el desarrollo de las fuerzas productivas en todo el mundo llevó a la generalización de la relación asalariada, el crecimiento de las ciudades, el incremento de los volúmenes de producción y el desarrollo de las tecnologías de transporte y comunicación, dando menos margen a la formación de una capa burocrática. Lo más probable es que, en las condiciones modernas, en el caso de que triunfe en algún rincón del mundo una revolución proletaria, esta lleve tarde o temprano al derrocamiento del capitalismo y la transición al comunismo, o que sea ahogada en sangre en el intento. En tiempos de globalización, la lucha se juega a todo o nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;La restauración capitalista&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reconversión en burguesía privada es la única opción que le queda a la capa burocrática cuando el modo burocrático entra en crisis por sus contradicciones internas, que a la vez son producto de las condiciones económicas mundiales y de su intento de competir mercantil y bélicamente con el capitalismo de mercado. Es una “retirada en orden” en la que esta descarga el peso de la crisis sobre la población, salvando sus propios intereses. Las mismas medidas represivas que antes usaba para garantizar su posición de privilegio a través de la propiedad estatal, ahora las utiliza para conseguir la restauración capitalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto ocurrió en la URSS, aunque caóticamente y con grandes dificultades, por lo cual en su copia china se intentó hacerlo de forma más progresiva y controlada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la caída de la URSS, Cuba se quedó sin su mayor fuente de subsidios, por lo cual su economía presenta cada vez más atraso respecto al mundo capitalista. A esto se le suma la presión política e ideológica que impuso la propaganda burguesa gracias a la caída del mal llamado “socialismo real”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se plantea entonces, inevitablemente, la cuestión de la restauración capitalista en Cuba. A diferencia de los otros casos, a la capa burocrática se le presentan muchas dificultades para reconvertirse en burguesía privada mediante una transición, ya sea al estilo ruso o al estilo chino: la isla posee muy poco territorio, población, recursos e industria. Excepto el negocio del turismo, una de las mayores fuentes de ingreso para la economía cubana, no existen prácticamente negocios rentables para una futura burguesía de ex-burócratas, a diferencia de Rusia, por ejemplo, donde gracias a la industria del petróleo pudieron seguir enriqueciéndose. Además, una restauración capitalista podría llegar a destruir completamente la economía de la isla, trayendo enormes dificultades como tasas elevadas de desempleo, hambrunas, etc. Es muy probable que sea por estas razones que todavía no haya comenzado una restauración masiva de la propiedad privada. Por otro lado, Cuba todavía puede obtener un respiro gracias a los subsidios económicos que le otorga el chavismo venezolano con los hidrocarburos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, es muy probable que tarde o temprano se termine llevando a cabo la restauración de la propiedad privada en Cuba, por las presiones económicas y políticas que sufre. La vieja guardia de dirigentes de la revolución del ’59 no va a ser eterna, y es muy poco probable que las nuevas camadas vayan a mantener las cosas como están.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario advertir y preparar a las masas para ello, porque el efecto ideológico que va a tener la caída del modo de producción burocrático va a ser devastador, gracias a la propaganda burguesa, que lo va a hacer pasar nuevamente como “el fracaso del socialismo”, como ya lo hizo con la URSS y China. La generación que vivió en su juventud la emoción de la revolución cubana va a terminar de dar el giro a la derecha que ya emprendió desde el fracaso del ascenso proletario y popular de los setenta. Al mismo tiempo, las nuevas generaciones, que crecieron bajo la hegemonía neoliberal, van a ser afectadas en dos sentidos opuestos: por un lado, se va a fortalecer la idea que “no existe alternativa al capitalismo”, alentando la despolitización y el desánimo. Por otro lado, van a poder liberarse al fin de los últimos restos de la cosmovisión estalinista, lo cual permite que, de la mano de un balance correcto, se logre avanzar nuevamente hacia posturas clasistas, internacionalistas, dialécticas, revolucionarias y partidarias del protagonismo de masas, siempre y cuando se logre contrarrestar la influencia de las ideologías autonomistas, posmodernas, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez en más de ochenta años, se podrá recuperar el verdadero sentido de la palabra “comunismo”, se harán otras lecturas de las obras clásicas (de Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Luxemburgo, etc.), etc. En este marco, no sólo no pierde vigencia la necesidad de partidos revolucionarios trotskistas, sino que estos inclusive adquieren una nueva responsabilidad que se agrega a las anteriores: la de orientar esa lucha teórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma forma en que sólo estos partidos pudieron sobrevivir a la debacle del campo burocrático, mientras que todas las otras corrientes partidarias se disolvían, quedándole el terreno despejado para su intervención en la lucha de clases, ahora este mismo proceso se agudizará, abriendo perspectivas muy interesantes. El problema que se plantea en esta nueva etapa ya no es tanto de dirección, sino de articulación entre los partidos trotskistas y las masas, los movimientos y sus sectores más avanzados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;El caso de Venezuela&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, es necesario hacer un balance sobre la situación actual en Venezuela. Se da allí un caso muy particular: a contramano de lo que ocurre en el resto del mundo, un gobierno surgido del ejército burgués encabeza un proceso que se denomina a sí mismo “revolucionario” y “socialista”. Y no sólo eso, sino que inclusive hace referencias al marxismo y a los dirigentes de la revolución rusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy difícil adivinar las intenciones de la dirección de este proceso (es decir, el grupo de oficiales del ejército, los empresarios nacionalistas y la burocracia sindical, una estructura que recuerda mucho al peronismo y a todos los movimiento nacionalistas burgueses). Sin embargo, hay algo que se hace bastante evidente: el deseo de este grupo de avanzar en la nacionalización de algunos sectores de la economía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas corrientes autodenominadas “marxistas”, ven en estas nacionalizaciones, al igual que en la revolución cubana, el inicio del socialismo, especialmente por su combinación con la retórica antes mencionada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, y por más progresivas y deseables que sean, las nacionalizaciones no sólo no significan la apertura del camino al socialismo (ni mucho menos su consumación), sino que son parte de los intereses de una capa de empresarios privados y estatales, actuales y futuros, que a través de ellas piensan incrementar sus ganancias gracias a las posibilidades de inversión, de explotación de los hidrocarburos y de expansión de los mercados que esas nacionalizaciones abren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero entonces ¿cuál es el sentido de la retórica revolucionaria? Por un lado, ganarse el apoyo en todo el mundo de las tendencias más centristas de la izquierda, recreando ese espacio político que quedó vacante desde la caída de la URSS. Por otro lado, legitimar ante las mismas masas el proyecto de las nacionalizaciones, que desde la ofensiva neoliberal fueron víctimas de una campaña propagandística demonizadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien es cierto que esta retórica, y la dinámica del proceso en general, pueden llevar a una radicalización del proceso, la misma estructura verticalista de los sindicatos chavistas y del nuevo Partido Socialista Unificado se encargarán de contenerlo, de la misma forma en que lo hizo el peronismo en la Argentina en las décadas del ’40, ’50, ’60 y ’70.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dirigentes sindicales y partidarios clasistas ya están siendo perseguidos y reprimidos, obviamente bajo la acusación típicamente estalinista de “ser funcionales a la oposición burguesa” o directamente “agentes del imperialismo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El porvenir de la Venezuela chavista y de los restos de la Revolución cubana están íntimamente ligados: ambos se necesitan mutuamente, y difícilmente una vaya a soportar la caída de la otra. De ellas depende también la capacidad de los gobiernos “progresistas” como el de Kirchner, Lula, Evo Morales, Tabaré Vázquez, Bachelet, Correa, etc. para mantener su retórica y simbolismo, formando entre todos ellos una simbiosis que les permite a sus respectivas clases y capas dominantes mantener y expandir sus beneficios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos países y en todo el mundo, la única transformación posible vendrá de la mano del proletariado arrastrando tras de sí a las capas oprimidas, y bajo la conducción de los partidos revolucionarios trotskistas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-8898374189355291455?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/8898374189355291455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/8898374189355291455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/10/desmitificando-al-che-guevara-parte-3.html' title='Desmitificando al Che Guevara (Parte 3)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-8997387383564985529</id><published>2007-10-15T15:47:00.000-03:00</published><updated>2007-11-08T20:32:44.740-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><title type='text'>Desmitificando al Che Guevara (Parte 2)</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;u&gt;La influencia ideológica del estalinismo&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La segunda guerra mundial modificó fuertemente el panorama de la lucha de clases mundial. A su término, el Estado burocratizado de la URSS se había expandido militarmente por sobre Europa oriental, fortalecido su capacidad industrial y bélica, y por lo tanto, elevado su posición mundial a la de segunda potencia, compitiendo cabeza a cabeza con EEUU. De esta forma, se había fortalecido también, y especialmente, la capa social burocrática que lo dirigía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las consecuencias que tuvo este hecho, es que aumentó también su influencia ideológica en todo el mundo. La capa burocrática, al haberse formado como degeneración de la dictadura del proletariado, sólo podía justificar su existencia y sus políticas reaccionarias con un doble juego: por un lado, tomando como punto de partida a la teoría de Marx y Lenin, por otro lado, distorsionándola de tal forma que le quedara a medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es este “marxismo leninismo” distorsionado, fabricado en las usinas ideológicas de la capa burocrática de la URSS, el que predominó en los medios revolucionarios de posguerra. Mao Tse Tung, Fidel Castro y el Che Guevara fueron exponentes de esta tendencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta distorsión teórica sobre el marxismo original y su desarrollo leninista, fue efectuada en distintos campos. En un primer momento, fue el engendro teórico del “socialismo en un solo país” el encargado de enterrar la clarísima exposición de Marx y Engels sobre la necesidad imperiosa de una revolución en los países dominantes para que sea concebible una transformación radical en las relaciones de producción. De esta aberración se desprende la siguiente: la proclamación del socialismo/comunismo, de la “sociedad sin clases” como &lt;em&gt;ya alcanzada&lt;/em&gt; en la URSS (error en el que ya habían incurrido parcialmente los mismos bolcheviques, pero sin la intencionalidad conservadora con la que lo hizo el estalinismo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto no fue suficiente para la capa burocrática, que debió atacar todavía el otro pilar de la teoría marxista, el del &lt;em&gt;sujeto revolucionario&lt;/em&gt;. Para el marxismo original, el proletariado constituido en clase, &lt;em&gt;arrastrando tras de sí a las capas oprimidas&lt;/em&gt;, era el único que podía llevar a cabo una revolución que abriese el camino al comunismo, y para el desarrollo leninista, esto sólo era posible si era bajo la dirección de un partido revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el “marxismo leninismo” distorsionado, en cambio, lo único importante era el Partido, que podía conducir directamente a las capas oprimidas sin mediación del proletariado, y por lo tanto, sin mediación de sus órganos de autodeterminación ni de su impulso consciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas condiciones, el “marxismo leninismo” distorsionado desarrolló también otra aberración teórica: la de “revolución socialista”. Para Marx, la revolución era solamente revolución proletaria, y por las medidas anticapitalistas que ésta tomaría, llevaría a largo plazo al comunismo, es decir, a la sociedad sin clases sociales ni Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el concepto de “revolución socialista”, lo que se entierra es justamente el carácter necesariamente proletario de la revolución, mientras se da a entender que el socialismo puede ser resultado de un decreto fundacional, cosa absolutamente falsa y que ignora el carácter complejo de las relaciones sociales de producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas cuestiones pueden ser fácilmente observadas en el cuerpo teórico creado por el maoísmo, el guevarismo y demás tendencias tercermundistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con ellas es coherente, además, la metodología propuesta por el Che Guevara de crear un foco guerrillero que “genere las condiciones” para un levantamiento campesino y urbano dirigido por éste. Esta propuesta jamás pasó la prueba de la historia en contextos urbanos e industriales desarrollados, ya que el proletariado, por sus características, posee una dinámica propia que lo lleva a no participar masivamente en procesos que no tengan como punto de partida su propia actividad independiente, y en particular la lucha gremial. El método foquista llevó, además, a la formación en Cuba de un Estado burocrático desde el comienzo, que de ninguna manera abrió el camino al comunismo (cosa que por otro lado, tampoco era posible mientras la revolución quedase aislada).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;u&gt;La formación histórica de la capa burocrática y de su modo de producción&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para entender todas estas cosas, es necesario hacer una recorrida histórica por los orígenes de la capa burocrática y de su modo de producción asociado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En octubre de 1917, se dio en Rusia el más profundo proceso revolucionario ocurrido hasta el momento en la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proletariado y el campesinado, organizados en asambleas y consejos de delegados (soviets), y en medio de una masiva huelga general, comenzaron a pronunciarse a favor de la toma del poder. Removieron a las direcciones reformistas, poniendo en su lugar al Partido Bolchevique, el único que había sostenido firmemente la necesidad de derrocar al gobierno provisional burgués y establecer un gobierno obrero-campesino. Bajo la dirección de este Partido, se levantaron insurreccionalmente, destruyeron al Estado zarista y dieron lugar a la formación de el primer Estado obrero de la historia (segundo, si se considera a la efímera Comuna de París), no sin batirse antes a muerte con los ejércitos blancos de la contrarrevolución y la intervención imperialista, en lo que fue conocido como Guerra Civil Rusa. El carácter proletario de este Estado se hace evidente en su misma denominación: Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Luego el adjetivo “soviético”, de la mano de la reacción estalinista, pasaría a nombrar exactamente a su contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta revolución proletaria no podía abrir el camino al comunismo si no se extendía también a las potencias capitalistas. Mientras el proletariado ruso se desangraba en la Guerra Civil, la revolución era también aplastada en Alemania, Italia, Hungría, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aislamiento que de ello se desprendió, sumado a las dificultades específicas de un país periférico, de economía muy atrasada y enorme mayoría campesina, llevaron a que el Partido Bolchevique (renombrado Partido Comunista) debiera ir progresivamente suprimiendo la democracia obrera y militarizando la producción y la vida social en general, lo cual tuvo como consecuencia la formación de una capa burocrática. En estas condiciones fue que la camarilla reaccionaria de Stalin pudo hacerse con el control del Partido Comunista, dando lugar a la liquidación de enormes conquistas revolucionarias. Como un cáncer, el estalinismo devoró “desde adentro” todo vestigio de dictadura del proletariado, inaugurando la dictadura de esa capa burocrática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, la única revolución obrera y soviética triunfante de la historia dio lugar al surgimiento de la capa burocrática y, con ella, del modo burocrático de producción, es decir, de la economía planificada sin protagonismo de multitudes y con una capa privilegiada que, al igual que en el capitalismo, se enriquece gracias la extracción de plusvalía en el proceso productivo mismo y sin coerción interna (a diferencia de la esclavitud).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta anomalía histórica solo pudo ser posible gracias, por un lado, a la fuerza titánica de la revolución proletaria (que pudo transformar radicalmente las relaciones sociales de producción), y por el otro, a las condiciones objetivas adversas nacionales e internacionales, aunque también motivada probablemente por algunas concepciones poco dialécticas del bolchevismo (lo que no implica negar su importantísimo rol en la revolución rusa y la validez de muchas de sus enseñanzas sobre el Partido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación de esta capa burocrática era muy particular, ya que, si bien dominaba de hecho la producción y la vida social en general, y se enriquecía gracias a ello, no poseía ninguna garantía jurídica y cultural de sus privilegios, por la ausencia de propiedad privada y de otras formas de institucionalización (como lo eran, por ejemplo, en el modo feudal, los fueros personales como títulos nobiliarios, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, los miembros de la capa burocrática no tienen asegurada su posición dominante, por lo cual su principal preocupación va a consistir siempre en perpetuarse, lo cual sólo es posible mediante el terrorismo estatal y el control rígido y verticalista de la vida social en general y de la producción en particular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesitan, además, de una figura fuerte que pueda disminuir las tensiones internas de esa capa y oscurecer su existencia ante los ojos de las multitudes, presentándose como caudillo. Esto empalma con la lógica necesidad de dirigentes fuertes en todos los grandes procesos, pero transformando cualitativamente su contenido. Así, Stalin se ganó su lugar entre la capa burocrática soviética, usando el simbolismo de la figura fuerte de Lenin para erigirse como máximo dictador, creando a su alrededor una mística paternalista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí donde las masas anónimas encuentran dificultades para asumir la dirección de sus propios asuntos (en el caso cubano, por la ausencia de un proletariado con organismos de autodeterminación), se genera una expectativa mesiánica alrededor de los dirigentes fuertes, que ya sienta las bases para su transformación dictatorial en Primer Burócrata. Este es claramente, el caso de Fidel Castro y Mao Tse Tung, y por extensión, del Che Guevara, que además tuvo la mala suerte de ser tomado como referente hollywoodense del marketing de la “juventud rebelde”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este modelo burocrático estalinista fue copiado en las revoluciones de posguerra por partidos-ejércitos separados del proletariado y sus organismos, que dirigiendo masas campesinas (carentes de organismos de autodeterminación) impulsadas por la demanda de reforma agraria y libertades democráticas, llegaron al poder político, expropiando a la burguesía y deviniendo luego ellos mismos como la nueva capa dominante. En el caso de Cuba, esto no se dio desde un inicio, sino que la revolución adquirió un carácter burocrático y no meramente nacionalista campesino en la medida en que necesitaba expropiar los resortes principales de la economía para completar esas tareas, y que requería asociarse con la economía de la URSS para desarrollar sus fuerzas productivas y defenderse militar y diplomáticamente.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;u&gt;El Che y la capa burocrática&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien el Che Guevara repudió siempre los privilegios de la capa burocrática, no comprendió nunca que la única forma de evitarlos es, por un lado, con la vida política y social en manos de los organismos de autodeterminación de masas (como en la Comuna de París), y por otro lado, con la gestión obrera de la producción, y que ambas cosas requieren del protagonismo de un proletariado moderno que pueda arrastrar a todas las capas oprimidas, por las razones antes mencionadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su crítica de la URSS era en tanto “socialimperialismo” y en tanto continuación del reino de la ley del valor, que él pretendía eliminar idealísticamente mediante la creación de un “hombre nuevo” en base a la educación y el ejemplo. Esta pretensión resulta claramente utópica cuando se tiene en cuenta que la ley del valor no puede dejar de regir en un lugar aislado del mundo, y mucho menos en uno escasamente industrializado, subsidiado por una economía muchísimo mayor (la URSS), y dependiente de la agricultura. El “hombre nuevo”, en ese contexto, sólo puede ser utilizado por la capa burocrática como legitimación del “trabajo voluntario” y demás formas de extracción de plusvalía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(continuará...) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-8997387383564985529?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/8997387383564985529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/8997387383564985529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/10/desmitificando-al-che-guevara-parte-2.html' title='Desmitificando al Che Guevara (Parte 2)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-3394899174555413215</id><published>2007-10-06T22:32:00.000-03:00</published><updated>2007-11-08T20:33:10.766-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría pura'/><title type='text'>Desmitificando al Che Guevara (Parte 1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Han pasado ya 40 años desde el fusilamiento del Che Guevara en Bolivia. La importancia simbólica que ha cobrado últimamente su figura provocó que en todos lados se estén realizando homenajes, documentales, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este marco, &lt;em&gt;Alegre Subversión&lt;/em&gt; quiere aprovechar para introducir un debate sobre un aspecto un poco más profundo que su vida personal, su “gesta heroica” y demás atributos literarios. Es decir, quiere introducir un debate sobre sus posiciones teóricas y su relación con el proceso histórico que protagonizó, la revolución cubana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, es necesario hacer una serie de reconocimientos preliminares para evitar malinterpretaciones. Sin duda alguna, el Che era un hombre de gran calidad personal, valentía y entrega a la causa, con una muy fuerte y sincera voluntad de mejorar la calidad de vida de los sectores explotados y de acabar con la dominación imperialista y sus consecuencias. También era fuertemente internacionalista, anticapitalista, y tenía muy en claro la necesidad de una revolución, en un momento donde todas estas cosas no eran ya tan comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, también hubo millones de otras personas con esas características, que no han recibido el reconocimiento que merecen, perdiéndose en el anonimato. Es el caso de enormes cantidades de hombres y mujeres que han luchado en primera fila en todos los procesos revolucionarios, desde las revueltas de los esclavos romanos hasta los caídos en las manifestaciones populares recientes, pasando por la revolución francesa, la Comuna de Paris, las revoluciones rusas, la Guerra Civil Española y las huelgas clasistas de la década del 70, entre muchas otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, si bien al Che Guevara hay que reconocerle todas estas virtudes personales y políticas, es casi lo único que se le puede reconocer, porque como teórico debe ser implacablemente criticado. Ahora sí, vayamos a lo importante.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;u&gt;¿Tercermundismo o revolución proletaria mundial?&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuba se caracterizaba, en el momento de la revolución (1959) por ser un país con muy poco territorio y recursos naturales, cuyo peso económico recaía en la agricultura, con una población mayoritariamente agraria y un muy escaso desarrollo industrial. Sus principales empresas y explotaciones agrícolas dependían del capital extranjero, en especial del estadounidense, y el país era gobernado por una dictadura militar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revolución cubana fue, por lo tanto, una revolución esencialmente campesina, que perseguía una reforma agraria, la liberación nacional y la adquisición de libertades democráticas, que fue iniciada y conducida por un partido-ejército guerrillero. Este partido-ejército, una vez que tomó el poder, fue expropiando progresivamente a la burguesía y asociándose con la Unión Soviética, estableciendo un modo de producción burocrático (es decir, sin protagonismo de masas) y con fuerte dependencia a los subsidios de la URSS. Todo esto bajo la bandera del “socialismo” o “comunismo” y haciendo alusión a la tradición del marxismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, observando las características de la revolución cubana y las posiciones teóricas de sus dirigentes, se vuelve más que evidente la contradicción entre ellas y las características de la revolución proletaria mundial que Marx y Engels defendían. Algunos de los defensores de los postulados guevaristas sostienen que éste realizó una “adaptación a la situación latinoamericana”, como si fuera posible tal cosa, como si los enunciados del materialismo dialéctico no fueran ya de por sí universales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marx sostiene, en &lt;em&gt;La ideología alemana&lt;/em&gt;(1846):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Con esta «enajenación» (...) sólo puede acabarse partiendo de dos premisas prácticas. Para que se convierta en un poder «insoportable», es decir, en un poder contra el que hay que hacer la revolución, es necesario que engendre a una masa de la humanidad como absolutamente «desposeída» y, a la par con ello, en contradicción con un mundo de riquezas y de educación, lo que presupone, en ambos casos, un gran incremento de la fuerza productiva, un alto grado de su desarrollo; y, de otra parte, &lt;strong&gt;este desarrollo de las fuerzas productivas (...) constituye también una premisa práctica absolutamente necesaria, porque sin ella sólo se generalizaría la escasez y, por tanto, con la pobreza, comenzaría de nuevo, a la par, la lucha por lo indispensable y se recaería necesariamente en toda la porquería anterior&lt;/strong&gt;; y, además, porque sólo este desarrollo universal de las fuerzas productivas lleva consigo un intercambio universal de los hombres, en virtud de lo cual, por una parte, el fenómeno de la masa «desposeída» se produce simultáneamente en todos los pueblos (competencia general), haciendo que cada uno de ellos dependa de las conmociones de los otros y, por último, instituye a individuos histórico-universales, empíricamente universales, en vez de individuos locales. Sin esto, 1) el comunismo sólo llegaría a existir como fenómeno local, 2) las mismas potencias de relación no podrían desarrollarse como potencias universales y, por tanto, insoportables, sino que seguirían siendo simples «circunstancias» supersticiosas de puertas adentro, y 3) toda ampliación de la relación acabaría con el comunismo local. &lt;strong&gt;El comunismo, empíricamente, sólo puede darse como la acción «coincidente» o simultánea de los pueblos dominantes, lo que presupone el desarrollo universal de las fuerzas productivas y el intercambio universal que lleva aparejado&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...). Por tanto, el proletariado sólo puede existir en un plano histórico-mundial, lo mismo que el comunismo, su acción, sólo puede llegar a cobrar realidad como existencia histórico-universal. Existencia histórico-universal de los individuos, es decir, existencia de los individuos directamente vinculada a la historia universal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Para nosotros, el comunismo no es un estado que debe implantarse, un ideal al que ha de sujetarse la realidad. Nosotros llamamos comunismo al movimiento real que anula y supera al estado de cosas actual.&lt;/strong&gt; Las condiciones de este movimiento se desprenden de la premisa actualmente existente.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir: el comunismo sólo puede existir como movimiento universal (mundial) de negación del estado de las cosas, de la mano del proletariado moderno, en forma de acción coincidente en todas las potencias dominantes, y con un alto grado de desarrollo de las fuerzas productivas que permita socializar la &lt;em&gt;riqueza&lt;/em&gt; y no la &lt;em&gt;escasez&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué relación existió entre estas hipótesis y la revolución cubana? Prácticamente ninguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, no se puede hablar de socialismo ni de comunismo hasta tanto no haya sido derribado el capitalismo en las principales potencias mundiales, porque sino, ellas seguirían ejerciendo una hegemonía económica y militar en el mundo, que ahogaría las revoluciones o las obligaría a implementar un ritmo de autoexplotación para poder sobrevivir, como de hecho ocurrió en todas las revoluciones autoproclamadas “socialistas” que triunfaron hasta el momento. El fantasma de la invasión militar, la dependencia de su producción industrial, etc. lleva a los países en los que haya triunfado la revolución a mantener vigente la ley del valor capitalista y a organizar de forma militarista la producción y la vida social en general, es decir, en última instancia, a liquidar toda posibilidad de verdadero socialismo/comunismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las revoluciones que no derriben al capitalismo en las potenciales centrales, en el mejor de los casos pueden ser consideradas revoluciones de transición, de cara a la expansión de esta a todo el planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, para que una revolución sea transicional, requiere que desde su mismo inicio implique una disolución de las relaciones sociales enajenadas, es decir, una apropiación consciente por parte de las masas de la producción y de la vida social en general. Requiere por lo tanto de organismos de &lt;em&gt;autodeterminación&lt;/em&gt; de masas. Pero estos organismos no pueden existir de forma duradera, ni subvertir realmente las relaciones sociales, si no están constituidos por la única clase social que &lt;em&gt;puede hacerlo&lt;/em&gt; y que &lt;em&gt;tiene razones para ello&lt;/em&gt;: el &lt;em&gt;proletariado urbano moderno&lt;/em&gt;, en especial aquel que se desempeña en el área de la producción material, y que por lo tanto constituye la base social de la explotación capitalista, por lo cual se encuentra en la mayor contradicción con la burguesía, y tiene en sus manos el poder paralizar la producción y tomarla bajo control autogestivo, disolviendo de esa manera desde la base el proceso de apropiación de plusvalía revolucionando con ello las relaciones sociales de producción en su totalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La revolución cubana, por lo tanto, no fue ni siquiera una revolución de transición, ya que no existía en Cuba un proletariado urbano lo suficientemente extenso como para tomar en sus manos la tarea de expropiar a la burguesía &lt;em&gt;por sí mismo&lt;/em&gt;, es decir, sin falsas representaciones burocráticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El campesinado, por más que pueda en ciertas condiciones crear sus órganos de autodeterminación (como los soviets de campesinos en Rusia, o las colectividades agrarias de la Guerra Civil Española), no suele hacerlo sino es en paralelo a un levantamiento insurreccional del proletariado urbano, ya que por sí mismo no cumple con las condiciones necesarias para &lt;em&gt;tomar la iniciativa&lt;/em&gt;: gran concentración poblacional y laboral, agilidad en el transporte y las comunicaciones, dependencia de un reducido número de empresarios, homogeneidad en el modo de vida, etc., que permiten que las masas formen un bloque compacto con independencia política. En Cuba estos organismos no existieron: el proceso revolucionario fue iniciado y dirigido por el grupo guerrillero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, para que una revolución proletaria y autodeterminada pueda sobrevivir estableciendo un rumbo transicional, y no degenerar burocráticamente (como ocurrió en Rusia), se necesita que el país en el que se desarrolla exista cierto nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y cierta generalización de la condición asalariada, para que la revolución proletaria no sea aislada y enfrentada con los pequeños productores (rurales o urbanos) y para que no caiga en la escasez desmoralizando y causando divisiones en el seno del bando revolucionario. Es decir, aún si hubiera existido en Cuba una revolución proletaria (lo cual era imposible por las razones mencionadas), esta hubiera seguido probablemente el mismo camino que la revolución rusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conclusión: es imposible realizar el socialismo mientras sigan en pie las potencias capitalistas. Es necesario derrotar a la burguesía imperialista en sus propios países en combinación con las revueltas periféricas, realizar la revolución en países donde la relación salarial esté generalizada y existan grandes ciudades (para evitar la reacción de la pequeño burguesía y crear grandes concentraciones de población que dinamicen los procesos), que haya fuerzas productivas desarrolladas para no socializar la escasez ni imponer ritmos de autoexplotación salvaje, y que existan grandes batallones proletarios concentrados, en especial en el área de la producción material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los consejos obreros, los soviets, son la expresión más acabada del rol revolucionario que puede desempeñar la clase obrera, que es producto de sus condiciones de existencia en tanto tal: es al mismo tiempo la fuente de toda riqueza material y la clase despojada de todo control sobre su propia vida y sobre el producto de su trabajo. Todas las otras clases explotadas y oprimidas pueden cumplir un rol revolucionario, pero siempre que marchen al lado del proletariado organizado desde las bases. No es posible la transición al socialismo sin consejos obreros, y al mismo tiempo, la clase obrera no puede existir positivamente (es decir, como sujeto político) si no es siendo dueña de su propio movimiento de emancipación, ya que allí donde se subordina políticamente a otras clases, aparatos o caudillos, lo único que puede conseguir es perpetuar de una u otra forma su situación de miseria. Es por estas razones que Marx eligió, como lema de la gloriosa Primera Internacional, la siguiente frase: &lt;strong&gt;la liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-3394899174555413215?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/3394899174555413215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/3394899174555413215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/10/desmitificando-al-che-guevara-parte-1.html' title='Desmitificando al Che Guevara (Parte 1)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-4257947435669864324</id><published>2007-09-14T01:38:00.001-03:00</published><updated>2007-11-08T20:31:45.845-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría pura'/><title type='text'>Sobre la subjetividad de los explotados (segunda parte)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;10) En el seno de la Primera Internacional, de 1864, se debatían dos posturas: la de los socialistas y la de los anarquistas. Estos últimos luego serían expulsados bajo la acusación de llevar adelante prácticas disruptivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La postura socialista sostenía la necesidad de dar la lucha política para conquistar el poder, y para ello defendía la participación en los parlamentos burgueses y la centralización fuerte de la Internacional. La postura anarquista, en cambio, rechazaba la lucha política y se centraba en el terreno económico, apostando a la auto-organización de los trabajadores y campesinos, a la agitación anti-electoral y al federalismo en la Internacional, con el objetivo de que, una vez acumulada la fuerza necesaria, una huelga general revolucionaria derribara al Estado y la propiedad privada y diera lugar inmediatamente a la “libre asociación de libres productores”. Por otro lado, los anarquistas sostenían también la necesidad de una organización específicamente anarquista que actuase en el seno de la Internacional, mientras que los socialistas consideraban que su creación era una maniobra divisionista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos posturas tenían muy buenos argumentos a su favor, que todavía hoy vuelven a presentarse una y otra vez en los debates que atraviesan al movimiento social. Sin embargo, en vez de enriquecerse mutuamente y buscar una síntesis superadora, estas posturas tendieron a excluirse una a otra y a alimentar prejuicios y resentimientos, que también, lamentablemente, todavía el día de hoy subsisten, para provecho de la dominación burguesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la discusión táctica sobre si es conveniente o no la participación electoral, un mayor o menor grado de centralización, o centrarse en el plano económico o en el político (posturas que en realidad no se corresponden exclusivamente con la socialista y la anarquista, sino que inclusive se dan en el seno de cada una de ellas), es necesario reconocer, desde el punto de vista socialista, el enorme aporte que significan en el plano subjetivo las posturas anarquistas sobre la auto-organización. De la misma forma, desde el punto de vista anarquista es necesario reconocer el aporte más general y sistemático de la teoría de Marx y Engels sobre el movimiento de la historia, la lucha de clases, la economía, la lógica dialéctica y el método científico, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma forma, en el seno de la Segunda Internacional se volvieron a dar nuevamente debates similares, aunque esta vez entre tendencias que se reconocían como socialistas. Luxemburgo y Lenin sostenían la necesidad de la huelga general, de la insurrección y de la dictadura del proletariado, frente a las posturas reformistas. Pero mientras Lenin era partidario de la más absoluta centralización y disciplina, y otorgaba al Partido el rol de protagonista central de la revolución, Luxemburgo reeditaba las tesis sobre la auto-organización, y planteaba la importancia del impulso autoactivo de las masas. Tras la revolución rusa, criticaría al bolchevismo el rígido control que había establecido sobre todos los aspectos de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se formó la Internacional Comunista, muchos de estos debates (y otros nuevos) volvieron a darse. La tendencia leninista mantenía sus posturas tradicionales, mientras que por otro, la llamada izquierda comunista rechazaba la participación en el parlamento, las luchas de “liberación nacional”, la participación en los sindicatos y la subordinación al Partido. Proponía en cambio que todas las luchas proletarias se dieran desde asambleas de base federadas en Consejos Obreros, que serían también los órganos de una dictadura del proletariado realizada desde abajo, y que se guiarían por el más profundo internacionalismo. Esta postura en algunos grupos se denominaba también “consejista”, especialmente en Alemania y Holanda (izquierda germano-holandesa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la posguerra, algunas agrupaciones retomarían las posturas consejistas o de izquierda comunista, entre ellas “socialismo o barbarie” y la Internacional Situacionista, cuyas teorías sobre las condiciones modernas de dominación y resistencia son un enorme aporte que muy pocos han sabido adoptar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas posturas fueron sepultadas en el sótano de la historia, y lamentablemente son prácticamente desconocidas inclusive para las propias minorías revolucionarias. Estudiarlas y difundirlas es parte de la tarea de reconstrucción subjetiva que es necesario desarrollar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11) De entre las tendencias marxistas leninistas, la más rescatable en tanto tal es sin duda alguna el trotskismo, la única que no perdió la perspectiva de la revolución proletaria mundial, que mantuvo en alto las banderas de la democracia obrera, que denunció al estalinismo como contrarrevolucionario, que no confundió el engendro en que había devenido la URSS con el verdadero socialismo, como refleja muy bien en su Programa de Transición de la Cuarta Internacional (de 1938). Sin embargo, nunca pudo formular una crítica integral y radical a la cosmovisión estalinista en todos sus aspectos, sino sólo en algunos de ellos, particulares e inconexos. El hecho de que siguiera denominando “estado obrero degenerado” a uno que jamás (a excepción de unos pocos meses hasta la guerra civil) estuvo totalmente en manos del proletariado, y que además ya llevaba 15 años bajo la tiranía de Stalin (más de lo que había durado su “edad dorada” de menos de una década), deja bastante en claro las limitaciones que tenía para asumir plenamente el significado de esa capa burocrática, y cuyo origen hayan sido probablemente las mismas concepciones burocráticas que había heredado del leninismo, y que no le hicieron temblar el pulso a la hora de tener que reprimir al soviet antiburocrático de Kronstadt (al que unos años antes caracterizaba como “el orgullo rojo de la revolución”) y fusilar a sus miembros durante la guerra civil rusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, tras el asesinato de Trotsky en 1940, ninguno de sus seguidores fue capaz de actualizar ni un milímetro la teoría, llegando a sostener anacrónicamente tesis que claramente habían perdido toda su validez, tales como aquella que afirmaba que “la crisis de la humanidad es la crisis de la dirección política del proletariado”. Aquellos grupos trotskistas que quisieron revisar sus posturas, en la mayoría de los casos sólo consiguieron abandonar todo vestigio de posicionamiento revolucionario y girar hacia la socialdemocracia. En todos los casos, el aislamiento de la realidad los llevó a discusiones absurdas y a rupturas completamente innecesarias, fragmentándolos en cientos de grupúsculos, que en la casi totalidad de los casos permanecen desconocidos para la aplastante mayoría del proletariado. Al mismo tiempo, las pocas agrupaciones trotskistas medianas, con cierta inserción de masas, han desarrollado un vicio autorreferencial y una práctica burocrática que en muchos casos resulta más destructiva que constructiva. En general, la postura de que el único problema es la “crisis de dirección” impide desarrollar la necesaria teoría sobre la subjetividad de los explotados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12) Por último, han surgido también otras corrientes revolucionarias. Una fuente de ellas es la comunidad científica social ligada a las universidades (sociólogos, antropólogos, politólogos, etc.). Si bien en algunos casos realizaron aportes muy importantes al análisis de la vida social, de las condiciones de explotación y de la subjetividad de los explotados, en general no se han esforzado mucho por salir del reducto universitario y discutir sus conclusiones con esas mismas clases a las que intentan estudiar. No está ausente, en muchos de esos casos, un elitismo intelectualista que también refleja la colonización ideológica, de la misma forma en que lo hacía el positivismo del siglo XIX. Algunos inclusive parecen olvidar el hecho de que la misma universidad que los forma y financia es una institución burguesa, y que por esa razón impone serias limitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras teorías renovadoras ya directamente liquidan toda posibilidad revolucionaria (como algunas variantes del posmodernismo), o bien combinan algunos aspectos rescatables de lucha de clases con llamamientos escapistas y una serie de prejuicios que rozan el macartismo (como en el caso del autonomismo), llegando al extremo de rechazar toda organización masiva y unificada (aun de forma federalista) temiendo que de esa manera se pierda “la participación y la igualdad” (como en el horizontalismo ortodoxo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, algunos grupos provenientes del marxismo asumen la tarea de desarrollar una teoría sobre la subjetividad, pero desde una postura semi-espontaneísta que, al quitarles la posibilidad de insertarse en el movimiento real de los explotados de forma militante (es decir, en sus luchas cotidianas ya existentes o generando nuevas), les niega también toda posibilidad de influir sobre la realidad. Este fue inclusive el caso de la Internacional Situacionista, cuyos únicos medios de acción eran la propaganda y el sabotaje, que si bien lograron dejar una huella importante en los acontecimientos de mayo francés del ’68, podrían haber desempeñado un rol muchísimo mayor de haber contado con militantes insertos en los principales centros de trabajo y estudio involucrados en el movimiento, abriendo perspectivas más que interesantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13) Desarrollar una teoría de la subjetividad de los explotados, desde una postura socialista, revolucionaria e internacionalista, que tenga como horizonte la concreción de una revolución proletaria mundial que instaure una república de asambleas populares y expropie a la burguesía para socializar la vida, que considere que la subversión debe ser un placer y una liberación o estar condenada a fortalecer el yugo de la vida alienada, y que busque tener una inserción militante en el movimiento real del proletariado y el pueblo en general, es una tarea inaplazable, y para la cual &lt;em&gt;Alegre Subversión&lt;/em&gt; pretende aportar su granito de arena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-4257947435669864324?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/4257947435669864324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/4257947435669864324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/09/sobre-la-subjetividad-de-los-explotados_14.html' title='Sobre la subjetividad de los explotados (segunda parte)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-4122690670517514815</id><published>2007-09-13T20:41:00.000-03:00</published><updated>2007-11-08T20:31:45.845-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría pura'/><title type='text'>Sobre la subjetividad de los explotados (primera parte)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;1) El cuerpo teórico formulado por Marx y Engels en siglo XIX explicaba varios aspectos centrales de la sociedad moderna: el funcionamiento del capitalismo, la mercancía, la alienación, la lucha de clases, etc. Esos conceptos permiten transparentar las relaciones de explotación, entender cómo funcionan y cuáles son sus puntos débiles. Por lo tanto, son herramientas fundamentales para analizar el movimiento de la historia, aún en tiempos como los de hoy, en los cuales es un lugar común afirmar que esas son “cosas del pasado” (curiosamente, los que sostienen eso, aún en ese pasado negaban la validez de estos postulados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Sin embargo, ese cuerpo teórico no debe ser tomado como un dogma religioso e intocable. Como todo, tiene limitaciones muy grandes, que deben ser superadas si se quiere llegar a algún lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las mayores limitaciones de ese cuerpo teórico, es probablemente, el lugar secundario que le otorga a los aspectos subjetivos de la lucha de clases, a los que engloba bajo un concepto genérico de “conciencia de clase” en cuya investigación no se avanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Es imposible no hacerse la pregunta ¿por qué habiendo pasado 160 años de la redacción del &lt;em&gt;Manifiesto Comunista&lt;/em&gt;, todavía no ha triunfado la revolución proletaria mundial, y cada vez esta pareciera estar más lejos? ¿por qué desde finales del siglo XIX, la clase obrera ha tendido en líneas generales hacia el sindicalismo apolítico, la socialdemocracia, el nacional-sindicalismo, el nacionalismo a secas y el apoliticismo (y hasta anti-politicismo) puro, en vez de tender por el contrario hacia el socialismo internacionalista y la revolución?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos, ante estas preguntas, se desesperan y reniegan de toda posibilidad revolucionaria. Otros, en cambio, preferimos responderlas para buscar gracias a ello la forma de superar todas las enormes dificultades que se presentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ello, es necesario considerar precisamente esos aspectos subjetivos que la teoría de Marx y Engels desdeña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonio Gramsci reflexionaba sobre estas mismas cosas en la Italia de la década de 1920. Había llegado a la conclusión de que la burguesía había logrado fortalecer progresivamente su &lt;em&gt;hegemonía&lt;/em&gt;, es decir, su capacidad de ejercer efectivamente su dominación sobre el conjunto de la sociedad sin encontrar demasiada resistencia, mediante el desarrollo de diferentes mecanismos de control social, entre ellos la interiorización de su punto de vista sobre las cosas por parte de los explotados (a través de aparatos ideológicos como la escuela, los medios de comunicación masivos, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas cosas, sumadas a varias otras (el desarrollo del sufragio universal, la formación de una clase media, la liberalización política, el reconocimiento legal de los sindicatos y partidos obreros, la mediación estatal en los conflictos entre capital y trabajo, la disminución de la intervención de la Iglesia sobre la vida, la mejora de los salarios, el establecimiento de los Estados de Bienestar, etc.) llevaron en su conjunto al desarrollo de una subjetividad &lt;em&gt;colonizada&lt;/em&gt; de los explotados, es decir, a la disminución de su capacidad subversiva. Esta subjetividad colonizada de los explotados actúa en todo momento como una fuerza que va en sentido contrario de otra que subyace a la sociedad moderna: el impulso combativo de los hombres-mercancía, los trabajadores ocupados y desocupados, asi como de aquellos que subsisten crónicamente al margen de toda vida socialmente productiva, y de todos los que de una o otra forma se ven explotados u oprimidos por la dominación burguesa. La sumatoria vectorial de estas dos fuerzas produce un resultado contradictorio: una clase dominada que avanza y retrocede permanentemente, modificando al mismo tiempo las condiciones en que se desarrolla ese juego. Más precisamente, se podría decir que el impulso combativo queda sepultado bajo la subjetividad colonizada, y que si bien el primero tiende a manifestarse de manera velada en muchas formas, sólo en algunas condiciones puede emerger trayendo nuevamente a la escena política la lucha de clases abierta, pero no sin profundas limitaciones que son resultado de esa subjetividad, y que actúan en la mayoría de los casos tendiendo a reestablecer la situación normal de paz social. Sin embargo, esta lucha de clases deja una huella bastante profunda en la subjetividad de quienes son sus protagonistas, contribuyendo a la formación de formas de conciencia heterogéneas y contradictorias que combinan el antagonismo y la colonización ideológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) El problema de la subjetividad de las clases dominadas exige una revisión completa de la historia de la lucha de clases y de&lt;em&gt; todo lo que se ha dicho sobre ella&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) El autor revolucionario que más merecido tiene su lugar en esta necesaria revisión histórica es, por su importancia histórica, V.I. Lenin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este autor intentó, de manera extremadamente simplista, abordar los aspectos más superficiales del problema de la subjetividad de las clases explotadas. Su hipótesis planteaba: en los países centrales, la concentración de capitales y la expansión imperialista habían llevado a la acumulación de superganancias que permitían a los capitalistas locales “corromper” a las capas superiores de sus propias clases obreras, lo cual retrasaba considerablemente la revolución en esos países. Por otro lado, en los países periféricos, las masas obreras estarían sometidas al “embrutecimiento” producido por la barbarie imperialista, lo cual les impedía adquirir conciencia sobre su propio rol histórico. La conclusión general es que “la clase obrera, por sí sola, tiende al sindicalismo”, por lo cual la conciencia socialdemócrata-bolchevique debía ser “aportada desde afuera”, por los intelectuales pequeñoburgueses organizados en el Partido. De esta forma, otorgaba al Partido un rol absolutamente central: el de ser la dirección política de la clase explotada, su “estado mayor”. Esta concepción a su vez tomaba elementos de la socialdemocracia alemana, en la cual se habían filtrado corrientes positivistas pequeñoburguesas (contra las cuales Marx y Engels habían intentado luchar sin éxito), que pretendían que el Partido se encargase de “educar” a las “masas de obreros embrutecidos”. En este caso, podemos observar como la colonización ideológica se manifiesta no sólo en la clase obrera sino inclusive en sus organizaciones pretendidamente revolucionarias, inclusive sus más ardientes y radicales intelectuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) La revolución rusa combinó dos enormes adversidades, una objetiva y otra subjetiva. La objetiva, el triunfo aislado de una revolución semi-proletaria semi-campesina en un país que apenas salía del feudalismo, devastado por una guerra mundial, en un contexto de derrota mundial de la revolución y aislamiento. La subjetiva, la dirección de esta revolución por el Partido inspirado por las tesis leninistas (es decir, colonizado por ideas positivistas y militaristas) y (al mismo tiempo) la excesiva confianza del proletariado en ese Partido, que se tradujo en la incapacidad de organizar una resistencia a su apropiamiento burocrático del hasta entonces Estado obrero y campesino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sangrienta guerra civil, la militarización de la producción, la restricción de las libertades proletarias, el partido único y sin tendencias, la subordinación absoluta de la Internacional Comunista a su sección rusa, la represión a los soviets de Ucrania y Kronstadt, la Nueva Política Económica (NEP) liberalizadora, etc. fueron la consecuencia de estas condiciones adversas, y significaron el ahogamiento de la revolución proletaria por parte de una naciente capa burocrática, que luego intentaría estabilizar su existencia mediante el ascenso al poder de Stalin, la teoría del “socialismo en un solo país”, las “purgas” y campos de concentración, la colectivización forzada, la política sectaria del Tercer Período de la Internacional Comunista, la paz con el nazismo, la política liquidacionista de los Frentes Populares con la burguesía, la intervención contrarrevolucionaria en España y su Guerra Civil, y todo la secuencia de políticas reaccionarias que les siguieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) El período caracterizado entre otras cosas por el tratado de Versalles, la derrota de las insurrecciones en Europa y en el mundo, el ascenso del fascismo en Italia y la liberalización política en los otros países capitalistas, la recuperación de la economía capitalista, la stalinización de la URSS y la Internacional Comunista, provocó el retroceso del movimiento proletario mundial hasta el punto previo a la primera guerra mundial. Las minorías revolucionarias (que, como resultado de la guerra y la revolución rusa, se habían expandido e independizado políticamente de la socialdemocracia) o bien fueron destruidas o bien se volvieron a achicar y quedaron sometidas a la capa burocrática de la URSS mediante los así llamados “Partidos Comunistas”, o se dispersaron en una infinidad de grupúsculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crisis económica mundial de 1929-30 dio lugar a políticas proteccionistas por parte de los Estados capitalistas, cuya consecuencia fue el surgimiento de burguesías nacionales aparentemente enfrentadas al “imperialismo”, que consiguieron arrastrar atrás de sí a sectores del movimiento obrero, bajo las banderas del nacionalismo. En este contexto, el triunfo del nazismo en 1933 en Alemania marcó el ritmo a todo el campo proletario: los obreros que no se habían enrolado en los sindicalismos nacionalistas sabían que debían luchar contra el fascismo o ser aplastados por él. La socialdemocracia y el estalinismo encontraron esta ocasión como perfecta para conseguir al fin subordinar políticamente a la clase obrera a sectores de la burguesía: mediante los “Frentes Populares”, la lucha de autodefensa contra el fascismo perdía todo su posible carácter revolucionario, al mismo tiempo que perdía también, por esa misma razón, toda posibilidad de triunfar. Una vez que los Frentes Populares lograron evitar y aplastar las revoluciones en Europa, pudieron ya dedicarse tranquilamente a perder la guerra contra el fascismo, sin estorbos de ningún tipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y este hubiera sido probablemente el desenlace, sino fuera por la existencia de intereses comerciales contrapuestos entre la burguesía “democrática” y la burguesía “fascista”, que llevaron finalmente a que la primera se decida de una vez por todas a intervenir militarmente, dando lugar a la Segunda Guerra Mundial. En ella, ni las burguesías enfrentadas ni la capa burocrática de la URSS se privaron de aprovechar la oportunidad para seguir liquidando minorías revolucionarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas cosas tuvieron como consecuencia la pérdida definitiva de las esperanzas en una revolución proletaria mundial por parte de los mismos obreros. El desarrollo de los Estados de bienestar y de lo que los situacionistas denominaron “sociedad del espectáculo” terminó de liquidar toda posible subjetividad socialista, internacionalista y revolucionaria de la clase obrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) En el período de posguerra, sin embargo, se iniciaría un proceso de independización y lucha en los países coloniales, que darían nuevas esperanzas a las minorías revolucionarias restantes. En este contexto se produjeron las revoluciones campesino-antiimperialistas-burocráticas china y cubana, que terminarían copiando el modelo de la URSS burocratizada hace ya más de 30 años. Esto produciría como consecuencia el surgimiento de una nueva tendencia revolucionaria que podría denominarse “tercermundista”, que si bien retomaba en muchos aspectos la teoría de Lenin (en especial su postulado de la revolución en los países periféricos), lo hacía desligándolo de la perspectiva de la revolución proletaria mundial, poniendo en primer plano a la tarea de la “liberación nacional anti-imperialista” en los países del “Tercer Mundo”, mediante una extremadamente sangrienta “guerra popular prolongada”, con el objetivo de llevar al poder a organizaciones político-militares que (dependiendo de la versión), ejecutaran una política de alianza entre el proletariado y las “burguesías nacionales”, o bien copiaran inmediatamente el modelo burocrático ruso-chino-cubano, en el mejor de los casos con el agregado de una política económica basada en el incentivo moral altruista y el ejemplo militante de los dirigentes. En algunos versiones, colocaba como sujeto central al campesinado en los países con escaso desarrollo industrial, y/o incluía la táctica de la creación de focos guerrilleros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tendencia tercermundista incluía al guevarismo, al maoísmo e inclusive a algunos sectores del trotskismo, así como también a variantes regionales (como el así llamado “peronismo revolucionario” argentino).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, la tendencia tercermundista, al no poder enfrentar el problema de la subjetividad de los explotados, terminaba renunciando al objetivo de la revolución proletaria mundial (y, por lo tanto, del verdadero socialismo), debiendo ensayar entonces intentos sangrientos de “reformas armadas” o de copiado de modelos burocráticos, asimilando de esa forma como si fueran virtudes a todos los vicios teóricos que fueron producto de las adversidades de la revolución rusa y que ya encerraban en sí su propia derrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) La supervivencia durante 70 años de la URSS permitió que la interpretación de la lucha de clases haya sido hegemonizada por las diferentes variantes del así llamado “marxismo-leninismo”, ya sea en su versión “oficial ortodoxa” (stalinista), “oficial heterodoxa” (maoista-guevarista) o “alternativa” (trotskista).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto relegó a las sombras a muchas otras tendencias de la lucha de clases, de las cuales varias (anarquista, luxemburguista, consejista, de izquierda comunista, situacionista, etc.) poseían inclusive una perspectiva mucho más interesante que las “marxistas leninistas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas otras tendencias de la lucha de clases nunca pudieron beneficiarse (ni directamente ni por derrame) de la propaganda URSSista para dar a conocer sus pocisiones. Es necesario revisar la historia de estas tendencias y reconocerles los méritos que les corresponden, así como conocer otras caracterizaciones sobre los hechos históricos, pensando a la luz de toda la información acumulada otros posibles puntos de vista. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-4122690670517514815?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/4122690670517514815'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/4122690670517514815'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/09/sobre-la-subjetividad-de-los-explotados.html' title='Sobre la subjetividad de los explotados (primera parte)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-2858292140343543369</id><published>2007-08-13T07:08:00.000-03:00</published><updated>2007-08-13T07:21:32.816-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>Una breve mirada sobre la Argentina de los setenta</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Siguiendo firmemente con la línea de batalla ideológica que este blog se planteó, este artículo busca contribuir a la caída de ciertos mitos imperantes en el discurso público y en el punto de vista que lo sustenta (tanto en la dirigencia mediática-política-intelectual-sindical-etc. como en las personas comunes y corrientes que nos cruzamos todos los días), respecto a la década del setenta en la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ello, necesariamente hay que intentar derribar también a otros mitos previos, que van formando los peldaños que llevan finalmente a los actuales y que serán también punto de partida para los futuros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, para hablar de la Argentina de los setenta, es fundamental tratar de explicar qué es el fenómeno conocido como “peronismo”, especialmente teniendo en cuenta la siguiente afirmación “en los setenta, la clase obrera argentina era peronista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si uno toma ese enunciado esquemáticamente partiendo de los supuestos ideológicos burgueses, no se explica cómo es posible que, una vez vuelto Perón al poder, los conflictos de clase continuaran y se intensificaran, ni mucho menos, por qué la burguesía solía manifestar tanta angustia con respecto a los “grupos subversivos” y “guerrilleros”, durante el gobierno de Perón y aun después de su muerte, cuando supuestamente la clase obrera ya estaba “inmunizada” contra la “doctrina comunista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero mito a desmontar en este caso es el de las “doctrinas”, “ideologías”, etc. La burguesía supone que los individuos actúan motivados por sistemas cerrados de ideas, que cada uno de esos sistemas es incompatible con los demás, y que no hay nada por fuera de la propaganda o del razonamiento al estilo cartesiano que permita cambiar un sistema cerrado de ideas por otro. Sin embargo, como “el hombre” tendría una “naturaleza”, y esa naturaleza sería la capitalista, entonces “el hombre” sería proclive a las ideologías/doctrinas capitalistas, elección que sería más fácil de tomar si la “educación” lograra erradicar la “ignorancia” de las personas y su “oposición al progreso”. Esta forma de ver las motivaciones individuales fue desarrollada por la burguesía cuando ya era fuerte en el terreno económico y comenzaba a fortalecer teóricamente lo que hasta el momento era una visión del mundo débil y desorganizada. Esta cosmovisión, que recibió el nombre de liberalismo, iluminismo, individualismo y más adelante positivismo, la ayudó a ganarse el apoyo de las multitudes y gracias a ello, a conquistar el poder político, desde el cual consiguió difundir y naturalizar estas teorías en la mentalidad de las masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mito no solo demuestra el profundo desconocimiento que los seres humanos todavía tenemos sobre nosotros mismos, sino especialmente, la enorme ignorancia que posee la burguesía, y que debe alimentar constantemente para maquillar las grandes mentiras en las que se funda su existencia como clase dominante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La burguesía, para mantener su dominación, debe desconocer voluntaria o involuntariamente la existencia de una contradicción entre los intereses de las clases sociales, y más aun, el hecho de que esa contradicción puede llevar a una confrontación y hasta a una guerra abierta y total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa razón, aquello que los revolucionarios describimos como una forma de conciencia asociada a la lucha de clases (el comunismo), la burguesía lo define como una “doctrina” o “ideología” en el sentido explicado anteriormente. Lo que para nosotros emana de una contradicción social insalvable, para la burguesía surgía desde Moscú y ahora lo hace desde los grupos nostálgicos. Para nosotros, la revolución rusa fue uno de los tantos productos de la lucha de clases, que también generan en algunos casos una forma de conciencia comunista. Mientras que para la burguesía, la revolución rusa fue el producto de la “propaganda” de la “doctrina comunista” y la mayor causa de su difusión en el mundo. Para nosotros, la degeneración burocrática de la URSS no es producto del triunfo del polo proletario de la revolución social, sino de su polo opuesto (la burocracia), cuya forma de conciencia más estable no es por lo tanto el comunismo sino el estalinismo convertido en “doctrina comunista” por su naturaleza contrarrevolucionaria. En eso, la burguesía y la burocracia concuerdan: la “doctrina comunista” es un invento de Stalin, pero lo que no quieren reconocer es que esa “doctrina” es totalmente opuesta a la forma de conciencia comunista asociada al polo proletario de la lucha de clases, porque de hecho, creen que la última no existe y que es una manifestación de la anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no todas las formas de conciencia asociadas al polo proletario de la lucha de clases son comunistas. La historia ha dado a conocer varias otras: el anarquismo, la socialdemocracia… e inclusive el mismo peronismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aquí la gran paradoja, que la burguesía jamás podrá identificar: esa clase obrera peronista, no poseía la “doctrina peronista” más que superficialmente, mientras que sus acciones reales se veían motivadas por la lucha de clases y por la forma conciencia asociada a ella, que se desarrollaba subrepticiamente bajo esa ambigua etiqueta de “peronista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón, no solo la burguesía sino inclusive el mismo general Perón, temía enormemente a esta clase obrera “peronista”, a tal punto que la encorsetaba en sindicatos verticalistas y controlados por el Estado, le “dejaba darse el gusto” con obras sociales para que no intentara buscarlas por su cuenta con la lucha autónoma, etc. Cuando ante el golpe burgués gorila del ’55, los obreros “peronistas” salieron a la calle pidiendo armas para resistir, el general Perón y la burocracia sindical se las negaron, porque sabían perfectamente que el proletariado en armas es el primer paso hacia la destrucción del Estado burgués y de la sociedad de clases en su totalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es en este contexto en el que debe entenderse la situación en la Argentina de los años setenta. El segundo gran eje para analizar es el de las organizaciones armadas o “guerrilleras”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la burguesía, un “guerrillero izquierdista” es un “comunista” armado. Para los revolucionarios, un “guerrillero izquierdista” puede ser cualquier cosa, pero en todos los casos, es producto de una situación particular de la lucha de clases y está inmersa en ella, teniendo consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera, en la Argentina de los setenta no había simples “guerrilleros izquierdistas”, sino, sobre todo, personas que militaban activamente en los ámbitos proletarios y estudiantiles, y que como forma adicional de esa militancia, tomaban las armas, asignándoles mayor o menor importancia estratégica según el caso.&lt;br /&gt;Para la burguesía, los Montoneros eran un grupo de “comunistas” disfrazados de “peronistas” que planeaban imponer el terror en la Argentina mediante la lucha armada. Desde este mismo punto de vista, las organizaciones guevaristas serían lo mismo solo que sin disfraz. Para liberar a la “Nación” de este reino del terror, era necesario exterminar a la “amenaza subversiva” eliminando a los “terroristas” y a sus colaboradores de superficie, cosa que solo lograron en el ’76, cuando se produjo el “vacío de poder y la anarquía” que habrían dejado la muerte de Perón y el gobierno de Isabel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sobre esto último se pueden señalar muchísimas cosas. En primer lugar, que las tendencias montoneras y guevaristas que militaban dentro del proletariado y del campo popular, fueron siempre, aún durante el gobierno de Perón, una fuente de radicalización respecto a la situación política, ya que aportaban con esa militancia y con su forma de conciencia una inyección de vitalidad a la confrontación entre clases distorsionada por las ilusiones. Por esta razón, la eliminación de estos grupos era una tarea fundamental para el propio Perón, que creó a través de López Rega los grupos de choque reaccionarios conocidos como “Alianza Anticomunista Argentina”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, especialmente, que con la muerte de Perón, aquello que constituía el sustento principal de la adhesión proletaria a las estructuras del movimiento “justicialista” se desmoronó, dando lugar de esta forma, como pocas veces había ocurrido en medio siglo, a un accionar fuertemente autónomo, que lo enfrentó contra el propio gobierno pos-peronista de Isabel, en la huelga de masas de 1975 desencadenada contra las medidas económicas liberalizantes del gobierno (“rodrigazo”). Si bien el proletariado no consiguió con esto liberarse de la burocracia sindical peronista, si provocó dos consecuencias: por un lado, la caída del ministro de economía y de López Rega, por otro lado, el pánico de la burguesía, que comenzó a sentirse realmente amenazada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La huelga general del ’75 abrió una situación sin precedentes. La lucha de clases había perdido sus principales obstáculos, y las organizaciones montoneras y guevaristas se volvieron entonces, POTENCIALMENTE (ya que no efectivamente), en una amenaza mucho mayor: eran los únicos núcleos sólidos e impecables dentro del proletariado, y que le ofrecían a este una orientación política prácticamente sin contrapesos. Y si bien esta línea era mucho más clara en el PRT-ERP guevarista, los Montoneros poseían una organización muchísimo mayor, y todavía estaba fresco en las personas el recuerdo de las movilizaciones en las que llegaron a nuclear a alrededor de un millón de personas y su enorme influencia sobre el proletariado y el movimiento popular en la agitación pro-camporista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, a la burguesía se le planteaba una cuestión de vida o muerte: debía exterminar a todos los elementos radicalizados del movimiento proletario y popular, y especialmente a sus núcleos organizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esta razón, la dictadura del ’76 no fue contra “los terroristas” que practicaban la lucha armada: una enorme cantidad de detenidos-desaparecidos no había participado en ella. Pero aun los que lo hicieron, no fueron asesinados por las supuestas “bombas contra inocentes”, como pretenden los dinosaurios que (a diferencia de otros que quieren pero no se atreven) siguen reivindicando el golpe de Estado. Esto no hubiese requerido de la implementación sistemática del método del secuestro clandestino, tortura, asesinato y desaparición del cadáver, aplicado indiscriminadamente contra todo aquel que simpatizara con ideas “de izquierda” o que participara de la lucha de clases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El terrorismo de Estado fue, al igual que con los fascismos europeos, la respuesta de una burguesía aterrorizada ante la disolución de todo lo que garantiza su dominación de clase.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-2858292140343543369?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/2858292140343543369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/2858292140343543369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/08/una-breve-mirada-sobre-la-argentina-de.html' title='Una breve mirada sobre la Argentina de los setenta'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-5885123777802132655</id><published>2007-08-07T22:25:00.000-03:00</published><updated>2007-08-08T02:46:25.746-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>Sobre la supuesta “posmodernidad”</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;1) La sociedad en la que vivimos es una sociedad de clases, dominada por la burguesía. Todos los aspectos de la vida social están teñidos por esa dominación, nada está ni puede estar aislado ni por encima de las modernas relaciones de clases, del modo de producción y circulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) La dominación burguesa no está enemistada solamente con los trabajadores asalariados a los que explota y con los desocupados a los que excluye y sumerge en la miseria, sino también con la especie humana y con los seres vivos en su totalidad. Las guerras que provoca, la depredación y contaminación del medio ambiente son tal vez las razones más obvias y generales para derrocarla, pero no son las únicas. El desarrollo de la burguesía y de las formas de producción-circulación a las que está asociada lleva cada vez más a la degradación de muchos aspectos de la vida, en especial de los lúdico-creativos, es decir, aquellos ligados a la sencilla búsqueda del placer, de la felicidad, de la satisfacción. Hoy en día todas esas palabras se asocian con banalidades: ese es justamente el producto de la dominación burguesa. La exploración de formas de vida, de relacionarse con las personas y de divertirse, la filosofía y el arte, entre otras, quedaron sepultadas por el reino de la mercancía, que para todas las necesidades ofrece pseudo soluciones prefabricadas que cada vez satisfacen menos. “El valor de cambio desplaza cada vez más al valor de uso, la cantidad a la calidad”, decían los situacionistas. A las largas jornadas laborales, bajos salarios, desempleo, guerras y contaminación se le agregan también el aburrimiento crónico, la repetición mecánica de actitudes y gestos, el vaciamiento de todo posible contenido profundo de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Aunque todos los sectores sociales tienen sobradas razones para derrocar a la dominación de la burguesía, el único que puede encabezar ese proceso es el proletariado, porque es el único que tiende a enfrentarse cotidianamente con la burguesía en sus lugares de trabajo, a unificarse alrededor de un interés común, gracias a su concentración, a su necesidad de vender regularmente su fuerza de trabajo, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto además ha sido demostrado por la historia: las mayores sacudidas que sufrió la sociedad de clases fueron encabezadas por el proletariado. Inclusive este ha llegado, en la Rusia de 1917, a derrotar al aparato estatal burgués y ensayar, aunque en condiciones muy adversas, la transición al socialismo, que fue rápidamente abortada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que en ese y muchos otros casos también jugaron un rol importante los campesinos, pero en aquellos en los que el proletariado no estuvo al frente de ellos, su energía revolucionaria fue absorbida por los nacionalismos burgueses, o dispersada y derrotada, o usada como trampolín para la formación directa de una capa burocrática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el proletariado, por lo tanto, se concentran todos los intereses revolucionarios de la sociedad. Todas las medidas que la burguesía no quiere/puede tomar, todos los aspectos de la vida que se ven oprimidos por su dominación, se vuelven banderas revolucionarias que sólo pueden encontrar su realización en manos del proletariado. Toda subversión al orden establecido debe por lo tanto buscar su curso hacia el proletariado o ser derrotada en el aislamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Pero ¿qué es exactamente el proletariado? Este es un tema que siempre generó y sigue generando debates. Se perfilan generalmente dos criterios: el llamado "clase en sí" y el de "clase para sí". "Clase en sí" es el proletariado definido según las relaciones de producción-circulación en las que está inserto, y según el modo de vida que lleva a cabo cotidianamente. "Clase para sí" es el proletariado como movimiento, su práctica política, su existencia como fuerza social contraria a la burguesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un criterio puro de "clase en sí" genera infinitas controversias: ¿son proletarios el policía y el supervisor que vigilan y reprimen a los trabajadores? ¿es proletario un ingeniero con elevado salario, status social y formación universitaria? Al mismo tiempo, un criterio puro de "clase para sí" requiere aunque sea de un mínimo esbozo de la "clase en sí" que unifique una diversidad de expresiones políticas heterogéneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tiene sentido por lo tanto buscar una definición exacta y precisa de "proletariado" cuyos límites sean claramente observables, porque no existe tal cosa. Sin embargo, es evidente que existen miles de millones de personas desposeídas de todo poder sobre sus propias vidas y que se ven oprimidas por la dominación burguesa, y que en muchos casos son llevadas por ella a luchar de forma velada o abierta, dispersa o unificada, confusa o clara, caótica u organizada, para poder mejorar sus condiciones de vida. Se necesitará entonces un concepto abstracto de proletariado que permita analizar la realidad social. En última instancia, se puede afirmar tentativamente que "proletariado", como criterio de análisis de la clase "en sí", es todo lo que no sea claramente burguesía y que no juegue para ella (o sea, que no reprima, vigile, despida, etc.), que no posea medios de producción-circulación y que no tenga una posición social acomodada, en especial en cuanto a su status cultural, y que tendrá especial sentido cuando se exprese políticamente en movimientos antagónicos, especialmente si estos rechazan la dominación burguesa y se sienten a sí mismos continuadores de la experiencia histórica revolucionaria del proletariado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Como ya se mencionó en otros artículos, la segunda guerra mundial (1939) liquidó a los últimos bastiones del viejo movimiento obrero confrontativo (trotskismo, anarquismo, etc.) y dio pie, junto al surgimiento de la sociedad de consumo-espectáculo y al enorme crecimiento de la mano de obra empleada en el sector de los servicios, a que se comenzara a hablar de una supuesta "desaparición del proletariado", "fin de la lucha de clases", etc. Estas hipótesis fueron rápidamente desmentidas por el surgimiento en todo el mundo de un nuevo movimiento obrero confrontativo, que ya no poseía grandes partidos ni sindicatos, pero que se expresaba de diferentes maneras: a través de asambleas de base, cuerpos de delegados, comisiones internas, comités de acción, agrupaciones de oposición sindical, sindicatos clasistas, coordinadoras fabriles, presionando desde las bases de los sindicatos conciliadores, etc. Este nuevo movimiento, conocido por sus llamadas "huelgas salvajes", ocupaciones de lugares de trabajo, oposición activa a las burocracias sindicales, enfrentamientos habituales con la policía, etc. llegó a uno de sus puntos cúlmines en el mayo francés de 1968.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese hecho, que puso de manifiesto que el proletariado no sólo seguía existiendo sino que también seguía siendo capaz de paralizar la sociedad y amenazar a la dominación burguesa, fue por esa razón uno de los más distorsionados y ocultados por ella. Las usinas ideológicas de la burguesía se encargaron entonces de convertir a las ingenuas teorías de desaparición del proletariado en un arma contra el nuevo movimiento obrero confrontativo. El desarrollo de la informática, la caída de la URSS y la globalización generalizaron estas posturas en sus variantes posmodernas, autonomistas, etc., que pese a ser funcionales a la dominación, fueron y siguen siendo tomadas por sectores en lucha como arma contra la propia burguesía, dándole un sentido confrontativo y mucho más corrosivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Con la caída de la URSS, no cayó la idea de la revolución proletaria, sino el reflujo de ella en manos de una capa social burocrática. No cayó la propiedad común de los medios de producción, sino su administración por parte de la burocracia. No cayó la economía planificada sino la planificación burocrática. La burocratización no fue producto de la propuesta de una economía de abundancia, sino de las condiciones de atraso en las que se llevó a cabo. No fue producto de la extensión mundial de la revolución sino de su derrota y aislamiento. No fue producto del protagonismo creativo de las multitudes sino de su desprecio. No fue producto de la existencia de un partido obrero revolucionario, sino de la concepción errada acerca de él y de su relación con la clase. No cayó la alternativa a la sociedad mercantil, sino el intento de producir mercancías sin propiedad privada, libre mercado y libre contratación-despido. No cayó la revolución internacional del proletariado con sus propios métodos, sino la guerra fría y las carreras armamentísticas al estilo burgués, el fantasma del holocausto nuclear. Cayó, sí, el oscurantismo y aislacionismo, la cortina de hierro y los muros de Berlín, la represión a las libertades más básicas que hasta la propia burguesía permite (no por ser más generosa, sino porque a diferencia de la capa burocrática, ya tiene garantizados jurídicamente sus privilegios, por lo cual no necesita recurrir al terrorismo estatal sino solo cuando se ve realmente amenazada, como demostró con el fascismo y las dictaduras latinoamericanas de los setenta). En última instancia, ni siquiera “cayó” la dominación burocrática: fue, por un lado, derribada por los alemanes segregados y abandonada a su suerte por el proletariado “soviético”, y por otro lado, reconvertida en dominación burguesa-mafiosa por la misma capa burocrática y con el apoyo activo de la burguesía occidental. La restauración china significó exactamente lo mismo. Es muy probable que en un futuro próximo comience una restauración capitalista en Cuba, que además de ser similar a los casos anteriores, debe agregarse el plus de ser una pequeña isla sin recursos naturales y de estar a unos pocos kilómetros de la mayor potencia capitalista mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) Los estados de bienestar de los países latinoamericanos tampoco “cayeron” sino que fueron desmantelados por las propias burguesías mediante dictaduras militares. Tanto en estos países como en las potencias capitalistas, el trabajo fue continuado en “democracia” por los gobiernos neoliberales, ante un movimiento popular y proletario totalmente desanimado, fragmentado, desorientado Sin embargo, es cierto que en muchos casos la economía estatal se había demostrado ineficiente para producir mercancías: padecía de los mismos vicios burocráticos que la URSS, no contaba con las anteriormente mencionadas tres condiciones para maximizar la producción mercantil (propiedad privada de los medios de producción, libre mercado, libre contratación-despido). De esta forma, la ineficiencia y corrupción burocrática se combina con la falta de medios legales para combatir la (muy poco estudiada y mal comprendida) tendencia del hombre moderno a rechazar el esfuerzo y más aún el esfuerzo alienado: de esta manera, el carácter de las burocracias y del hombre moderno se conjugan en las economías estatales contra la producción mercantil, y al no poder éstas competir contra ella en su propio terreno, y al no quedar este superado por una revolución proletaria, se ven obligadas a abrirle el paso al neoliberalismo, la forma más pura y dura de capitalismo, el reino inmaculado de la mercancía. Sin embargo, éste último le plantea a su vez dos grandes problemas a la misma burguesía: por un lado, la exclusión de la masa de seres humanos que no pueden/quieren aportar a la producción mercantil, y que por lo tanto se vuelven un caldo de cultivo para el crimen, la violencia social y la lucha de clases, por otro lado, el establecimiento de la dominación de los especuladores financieros, que hace peligrar constantemente a las mismas relaciones de producción-circulación capitalistas, como quedó claramente demostrado con el crack de la bolsa de valores estadounidense del ’29, y como está demostrando nuevamente con la crisis del negocio inmobiliario-hipotecario. Por esta razón, las mismas burguesías tienden a aligerar el neoliberalismo con un componente de intervención estatal suave: los “neodesarrollismos”, como gusta de llamarlos la prensa burguesa. Esto, obviamente, bajo presión del movimiento popular y proletario, y con la oposición de las fracciones burguesas más cortoplacistas y por lo tanto autodestructivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) A toda esta ensalada de cambios sociales le corresponde también una ensalada de formas de conciencia de las multitudes. La cosmovisión política de las personas modernas tiende a mezclar de formas más o menos superficiales y obviamente contradictorias fragmentos de diversas ideologías burguesas o funcionales a la burguesía, desde las más actuales hasta las más antiguas (inclusive llegando a abarcar también ideologías alienadas pre-capitalistas de tinte tradicionalista y religioso). Entre estas ideologías mezcladas y hasta "remixadas" se pueden citar: el posmodernismo, el autonomismo-pacifismo-hippismo, el keynesianismo y neodesarrollismo, el liberal-progresismo-iluminismo, el legalismo, el nacionalismo conciliador, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta ideología predispone negativamente a las multitudes ante la lucha de clases y las organizaciones que la reivindican. Sin embargo, ante la descomposición de todas las alternativas no revolucionarias al régimen imperante, dichas organizaciones son las únicas en las que sigue existiendo una militancia real y constante, más allá de aquellos grupos que quedaron enganchados a los proyectos neodesarrollistas burgueses y que cada vez se parecen más a una parodia tragicómica y menos a proyectos reales. Por esta razón, la mayoría de las personas que poseen un interés político activo y una visión coherente, seria y profunda sobre la situación, adquieren todo ello en el seno o en la cercanía de esas organizaciones que reivindican la lucha de clases. Aquel que no tenga ningún contacto con ellas, difícilmente vaya a desarrollar algun grado de interés político y menos aún de coherencia y capacidad explicativa. Las paranoias burguesas de que el Partido Obrero y Quebracho están atrás de todos los disturbios de clases, reflejan en el fondo esta misma situación: las únicas agrupaciones presentes masivamente en las calles son las de la lucha de clases, porque todas las otras no tienen los elementos necesarios para explicar la realidad social ni mucho menos de proponer alternativas que resistan el menor análisis. “Política” hoy en día solo puede significar dos cosas: corrupción o revolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) Ya decía Gramsci, en 1920, que la lucha de clases se jugaba además de en las calles, en un terreno hasta el momento descuidado: el de la cosmovisión, la cultura. Para derrocar a la moderna dominación burguesa, sobre todo en los países democráticos, es necesario dar una guerra de trincheras contra su ideología. Lamentablemente, la mayor parte de las organizaciones de la lucha de clases no han seguido su ejemplo, y siguen dedicando la mayor parte de sus prensas a las noticias gremiales y electorales. Los artículos dedicados al análisis histórico y coyuntural, además de ser una minoría, suelen ser bastante superficiales e inconexos. Este blog pretende aportar su granito de arena para superar dicha falencia. Desarrollar una cosmovisión contrahegemónica, revolucionaria, coherente, profunda, seria, reflexiva, crítica y autocrítica, es el horizonte hacia el cual busca avanzar con cada artículo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-5885123777802132655?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5885123777802132655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5885123777802132655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/08/sobre-la-supuesta-posmodernidad.html' title='Sobre la supuesta “posmodernidad”'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-5444235278605111549</id><published>2007-07-28T00:01:00.001-03:00</published><updated>2007-08-08T02:41:45.787-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Situaciones de apropiación'/><title type='text'>Bolivia Roja</title><content type='html'>En 1952, una insurrección obrera y popular tuvo lugar en Bolivia.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los mineros, a fuerza de sus cartuchos de dinamita, lograron destruir a las Fuerzas Armadas de la burguesía. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En su lugar, se formaron milicias populares: los mismos mineros asumieron la defensa nacional y formaron la Central Obrera Boliviana, que tomó a su cargo la dirección de los batallones proletarios.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este tema se tratará más en profundidad en otra ocasión, ahora quería subir unas fotos que encontré en internet, que me parecieron muy reveladoras. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_nC9SwlxxkgA/RqqzxRR1-wI/AAAAAAAAAAM/5eHtF7TAhQE/s1600-h/1952.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5092079987728972546" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_nC9SwlxxkgA/RqqzxRR1-wI/AAAAAAAAAAM/5eHtF7TAhQE/s400/1952.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_nC9SwlxxkgA/Rqq0ABR1-xI/AAAAAAAAAAU/7U3VqymuLSA/s1600-h/bolivia_1952.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5092080241132043026" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_nC9SwlxxkgA/Rqq0ABR1-xI/AAAAAAAAAAU/7U3VqymuLSA/s400/bolivia_1952.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_nC9SwlxxkgA/Rqq2ihR1-yI/AAAAAAAAAAc/ttMUjMdxHqA/s1600-h/mineros.gif"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-5444235278605111549?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5444235278605111549'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5444235278605111549'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/07/bolivia-roja.html' title='Bolivia Roja'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_nC9SwlxxkgA/RqqzxRR1-wI/AAAAAAAAAAM/5eHtF7TAhQE/s72-c/1952.gif' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-2077374021407492883</id><published>2007-07-25T02:07:00.000-03:00</published><updated>2007-08-08T02:43:45.151-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Situaciones de apropiación'/><title type='text'>Sobre las luchas del siglo XXI</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tras la caída del Muro de Berlín, la burguesía se apresuró a decretar el supuesto fin de la historia. El capitalismo de libre mercado supuestamente había triunfado por sobre todas sus alternativas: el malvado comunismo, los nacionalismos estatistas, las utopías anarquizantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, también había logrado lo que intentaba desde el siglo XVII: demostrar que el ser humano tiene una "esencia" o forma natural de ser, que esa "esencia" es egoísta, que la propiedad privada y el libre mercado son tendencias naturales en él y que ponerles trabas es ir contra la naturaleza humana, que el Estado es una entidad que encarna el bien común y el interés universal evitando fricciones entre individuos iguales, que la corrupción de los políticos es sólo una circunstancia y que es reflejo de la corrupción de las personas, que los pobres son pobres por no esforzarse lo suficiente, que existen ciertos tipos de personas que son esencialmente delincuentes por elegir voluntariamente el camino del mal, que la democracia representativa es la única forma de no caer en las pérfidas dictaduras y tiranías que acaban con la libertad de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvía entonces indiscutible aquello que siempre fue clarísimo para la burguesía: que cualquier huelga, movilización popular, y ni hablar de disturbios, no eran más que formas de evadir el esfuerzo que tenían los vagos, producto de la agitación maliciosa de los elementos subversivos y de las minorías violentas, en el mejor de los casos acciones de inadaptados que no entendían el nuevo orden mundial y que seguían presos de ideales anacrónicos. Pero por suerte, con el triunfo de la democracia y de la libertad en todo el mundo, esas acciones iban a disminuir, las minorías violentas iban a quedar aisladas y se llegaría a un momento de armonía mundial basada en la aceptación universal de las reglas del juego y la modernización de los subdesarrollados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, la burguesía lograba barrer la lucha de clases abajo de la alfombra. No es que exista una contradicción fundamental en la vida social capitalista que lleve a amplias franjas de multitudes a la lucha autónoma contra la burguesía: existen pequeños grupos anacrónicos que provocan desorden. Nada pondría más feliz a la burguesía que que se volviera realidad aquello que dice en sus "medios de comunicación": los disturbios antidemocráticos son responsabilidad del Partido Obrero y de Quebracho, y a veces hasta de servicios de inteligencia infiltrados en las pacíficas marchas. Sin embargo, y muy lamentablemente para la burguesía, la realidad material, la historia, desmienten completamente todas estas versiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya se ha mencionado en otros artículos que en la misma década de los noventa, comenzó a articularse la nueva resistencia contra los planes de la burguesía. Los zapatistas, los piqueteros, los Sin Tierra de Brasil, los anti-globalización, entre otros, se volvieron los polos alrededor de los cuales se comenzaron a agrupar los diferentes destacamentos de lucha, entre ellos inclusive los restos combativos de un movimiento obrero diezmado, los partidos y agrupaciones revolucionarias sobrevivientes (bolcheviques, anarquistas, etc.), los nuevos teóricos anti-neoliberales (autonomistas, posmodernos, neokeynesianos, etc.), los llamados "movimientos sociales" (ecologistas, feministas, etc.), entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, fue el comienzo del siglo XXI el que comenzó a poner más seriamente en tela de juicio las ridículas pretensiones de la burguesía que creía haber liquidado la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercer milenio saludó a la humanidad con una serie de acontecimientos bastante reveladores: por un lado, el atentado a las torres gemelas, que sacó a la luz la compleja disputa existente entre la burguesía estadounidense y un sector muy importante del mundo islámico, que agravó la crisis económica yanqui y mundial, y que dio inicio a una nueva ofensiva bélica sobre medio oriente y a un aumento del despliegue militar sobre todo el mundo (bajo el eufemismo de la "guerra contra el terrorismo"); por otro lado, la revuelta popular argentina de diciembre de 2001, que abrió el paso a una serie de levantamientos similares en toda América Latina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros tres rasgos más pueden ser señalados como característicos de este comienzo de siglo: el cambio climático, la crisis energética y el nuevo marco de competencia, colaboración y disputas hegemónicas entre las burguesías de los diferentes países (especialmente de EEUU, Rusia, China, Europa, Japón, Venezuela, Brasil, la India, etc., junto a las ya mencionadas del mundo islámico –de especial importancia por su posesión de grandes reservas de petróleo y gas-).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estos elementos contribuyeron a agravar la crisis económica, política y social que atravesaban los países latinoamericanos, echando por tierra definitivamente las ilusiones neoliberales que pudieran haber existido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Argentina, Bolivia, Ecuador, Venezuela, México y Perú fueron sacudidos por levantamientos de multitudes, que en varios casos derribaron a uno o más gobiernos o al menos pretendieron hacerlo, o en el caso venezolano, defendieron a un gobierno que consideraban progresivo frente a los intentos golpistas de algunas fracciones de la burguesía. En Chile se produjo un movimiento con eje en el estudiantado que movilizó a más de un millón de personas, con huelgas, tomas de colegio y de universidades, etc. En casi todos los países se registraron fuertes huelgas. Tres actores sociales estuvieron fuertemente presentes en muchas de ellas: los docentes, los campesinos (muchos de ellos identificados como originarios) y los mineros y petroleros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inclusive los países centrales fueron alcanzados por esta nueva oleada mundial: en Francia, los levantamientos de los suburbios y luego la masiva lucha contra la precarización laboral, en Estados Unidos la huelga general de los trabajadores latinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es la forma en que la lucha de clases golpea a las puertas del paraíso burgués para recordarle su inevadible existencia. Pero este recuento genérico y por encima de algunos grandes acontecimientos, no incluyó hasta ahora lo más importante de ellos: sus características cualitativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Argentina, las asambleas populares (barriales y piqueteras) lograron reunir a una amplia gama de sectores populares en una lucha unificada, superando las barreras sectoriales, corporativas, orgánicas, laborales, etc. Lo mismo ocurrió, y tal vez en un nivel superior, en Oaxaca (con la APPO –Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca-), con los cabildos abiertos en Bolivia, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas nuevas organizaciones unificadas reunían no ya al activismo de siempre, sino a amplias franjas de la población, que en ellas encontraban por primera vez un espacio de expresión y de lucha autónoma, por fuera de los aparatos políticos y sindicales dominados por la burguesía y sus agentes. En algunas de ellas se ensayó también el asambleismo de base, con un fuerte protagonismo de todos en la toma de decisiones, sin subordinarse a tal o cual dirigente u organización separada, basándose únicamente en la fuerza anónima de la multitud movilizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Oaxaca, la APPO avanzó en la ocupación de algunos de los llamados "medios de comunicación", logrando un doble objetivo: por un lado, sabotear su cotidiana transmisión de cosmovisión burguesa, y por otro lado, convertirlos en una herramienta al servicio de la difusión de la lucha y de la cosmovisión popular autónoma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Argentina, en Venezuela y otros países, varias empresas fueron ocupadas y puestas a producir por sus trabajadores, rompiendo de esa manera en los hechos con la lógica de la propiedad privada y desafiando abiertamente a la legalidad burguesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Bolivia, asambleas populares masivas aplaudieron a los oradores que comentaban la necesidad de la toma del poder y de la formación de un gobierno de las organizaciones obreras, campesinas y populares. Pero esto no solo se quedó en palabras: desde la ciudad de El Alto, considerada como el cuartel general de la revolución boliviana, la Federación de Juntas Vecinales organizó movilizaciones para ocupar y clausurar el parlamento, preparando la autodefensa para la posibilidad de un choque con las fuerzas represivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todos lados, el movimiento popular levantó barricadas y se enfrentó con todo lo que tenía a mano contra la policía y el ejército, desafiando de esa manera a la base misma del Estado burgués.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez más, las multitudes comprenden que no pueden confiar más que en sus propias fuerzas, y que ninguna mejora sustancial puede venir de la mano de la democracia burguesa ni mucho menos de su falsa alternativa, las dictaduras militares. De profundizarse esta tendencia, podrían llegar a comprender que aún la más mínima mejora en sus condiciones de vida requiere la destrucción de aparato estatal de la burguesía y la formación un gobierno de facto de las asambleas populares. Este proceso depende también en gran parte de que los que ya lo comprendieron se organicen en una agrupación capaz de intervenir para la profundización de la lucha hasta el levantamiento insurreccional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inclusive en Argentina, las cosas están tomando lentamente un matiz más interesante. Desde 2003 que se viene dando en el sector de los servicios una serie de huelgas antiburocráticas muy duras y dirigidas por asambleas de base, algunas de ellas acompañadas de ocupación de los lugares de trabajo. Últimamente estas huelgas están surgiendo también, aunque de forma aislada, en algunos bastiones industriales, como Fate, Terrabusi, Aluar, Mafissa, el lavadero Virasoro, el polo fabril de Zárate-Campana, etc. El repudio a la burocracia sindical se expresa de diversas maneras: desde la formación de organismos de poder paralelo (como el comité de fondo de huelga de Fate), el agrupamiento alrededor de los delegados combativos de base (como en el subterráneo de Buenos Aires) o de las comisiones internas, con la constante presión desde abajo, y en algunos casos hasta con la violencia física contra los burócratas (también en Fate). Pero no solo el odio es contra la burocracia pro-patronal, sino también contra la patronal misma. El hecho más ilustrativo de esto tal vez sea el incendio de las oficinas de las empresas pesqueras de Santa Cruz por parte de los trabajadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todos estos elementos se encuentra el embrión de lo que puede ser un nuevo despertar de la lucha proletaria por el poder político, la forma más elevada de la lucha popular, ya que la toma del poder es la condición necesaria para la realización de cualquier intento de transformación profunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sea cual sea el resultado de las grandes luchas en curso (como la de Perú, que abre perspectivas muy interesantes), los mitos burgueses ya han sido desmentidos tan abierta y claramente que al menos podemos tener esperanzas de un resurgir en cualquier momento. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-2077374021407492883?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/2077374021407492883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/2077374021407492883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/07/sobre-las-luchas-del-siglo-xxi.html' title='Sobre las luchas del siglo XXI'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-9191645376713510351</id><published>2007-06-18T05:43:00.000-03:00</published><updated>2007-08-08T02:41:34.869-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><title type='text'>Para los legalistas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Esto no va mucho con el estilo del blog, pero de cualquier manera me pareció genial asi que tengo que subirlo:&lt;br /&gt;---------------------------&lt;br /&gt;Discurso del cacique mexicano Guaicaipuro Cuatemoc ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea, el 8 de febrero de 2002.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace sólo quinientos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo los voy descubriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a&lt;br /&gt;la inundación de metales preciosos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, Guaicaipuro Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis. Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan "Marshall Tesuma" para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y&lt;br /&gt;otros logros superiores de la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deploramos decir que no.&lt;br /&gt;En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente, hemos demorado todos estos siglos en cobrar. Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia. Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra. Muy pesadas son esas moles de oro y plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo. Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-9191645376713510351?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/9191645376713510351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/9191645376713510351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/06/para-los-legalistas.html' title='Para los legalistas'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-1014063532445420157</id><published>2007-05-28T04:23:00.000-03:00</published><updated>2007-08-08T02:45:06.154-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría pura'/><title type='text'>Sobre la teoría de la transformación social (parte 1)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;1) Toda acción necesita un sujeto que la realice, y se lleva a cabo en unas determinadas condiciones concretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Pensar una acción sin pensar en el sujeto que es capaz de realizarla, y sin tener en cuenta las condiciones de realización de esa acción, es fantasear, imaginar. Por el contrario, pensar &lt;em&gt;en un sujeto, en unas condiciones determinadas, realizando una acción&lt;/em&gt;, es teorizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Una teoría consiste en un conjunto de hipótesis relacionadas entre sí. Esas hipótesis deben poder ser contrastadas con hechos concretos, de tal forma que se pueda distinguir si estos las refutan o, por el contrario, parecieran darles la razón. Una hipótesis que no pueda ser contrastada con hechos concretos, es simplemente una conjetura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Si una teoría es contrastada con hechos concretos y refutada por ellos, entonces esa teoría pierde su valor como tal. Si alguien sigue sosteniéndola después de ello, ya no lo hace en tanto teoría sino en tanto dogma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Las fantasías, las conjeturas y los dogmas constituyen la &lt;em&gt;ideología&lt;/em&gt;, es decir, el pensamiento separado de la práctica, del mundo de los hechos concretos. El valor de la ideología es únicamente literario y simbólico. Es cierto que puede y suele motivar una conducta real en los individuos, y que en la vida social adquiere una importancia central. Pero en última instancia, nada diferencia sustancialmente a una ideología de las otras, excepto que algunas son ya socialmente aceptadas mientras que otras no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) Todo lo dicho anteriormente es igualmente válido para el asunto de la transformación de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) La sociedad capitalista actual, o bien rechaza las ideologías, o bien está dominada por un conjunto de ellas que no dan cabida a otras. Las ideologías de la transformación social se ven de esta manera rechazadas por la enorme mayoría de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) Sólo una minoría de las personas cree en diversas ideologías de la transformación social, y sólo una minoría dentro de ella se las apropia activamente y las difunde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) Es aún más minoritario el conjunto de quienes, en cambio, &lt;em&gt;teorizan&lt;/em&gt; sobre la transformación social, actúan sobre la práctica en consecuencia con esa teoría y la contrastan con los hechos concretos, modificándola cuando se viera refutada por ellos. Y muchos de ellos lo hacen todavía de forma impura, mezclando teoría con ideología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10) Tanto las teorías como las ideologías sobre la transformación social, permanecerán recluidas en pequeños grupos de personas, mientras el &lt;em&gt;sujeto&lt;/em&gt; y las &lt;em&gt;condiciones concretas&lt;/em&gt; de esa transformación no sean visibles para todos. Y no lo van a ser mientras ese sujeto y esas condiciones no se hagan evidentes, irrumpiendo estruendosamente en la vida de las personas. En ese entonces, ya no se tratará tampoco sobre teorizar o fantasear, sino de &lt;em&gt;tomar partido&lt;/em&gt; ante sucesos tangibles e inmediatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11) La postura de la auto-emancipación social a través de un movimiento de asambleas populares, se vuelve ideológica si no busca su surgimiento únicamente en las condiciones reales y en el sujeto real del mundo actual. Este es el caso de posturas tales como el anarquismo, que establece primero un "mundo ideal" y después busca la forma de encontrar a alguien que lo realice (si se toma esa molestia, porque en la mayoría de los casos, los grupos anarquistas se limitan a difundir los "ideales").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12) La postura bolchevique nunca compartió la perspectiva de la auto-emancipación social a través de un movimiento de asambleas populares, sino que las comprendió como necesarias para hacer factible la dictadura del "Partido Revolucionario" actuando de "representante del proletariado". Esto fue exactamente lo que ocurrió en Rusia en 1917.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera, hasta tanto los partidos bolcheviques no realicen su toma del poder, requieren de las asambleas populares para hacerla posible. Por eso, en la práctica es muy probable encontrarse con grupos bolcheviques estimulando el surgimiento de un movimiento popular y hasta de sus asambleas. Por esta razón, el bolchevismo es una corriente que pretende &lt;em&gt;teorizar&lt;/em&gt; sobre ese surgimiento, su sujeto y sus condiciones concretas. Pero lo cierto es que la mayoría de los grupos bolcheviques son incapaces de abandonar las hipótesis que fueron refutadas, que han quedado obsoletas con el paso del tiempo o que resultan falsas en determinados lugares. Muchos de esos grupos inclusive carecen de cualquier interés por la contrastación de las hipótesis con los hechos concretos. Su accionar, por lo tanto, está motivado mayoritariamente por la &lt;em&gt;ideología&lt;/em&gt;, y resulta estéril y hasta contraproducente en muchas ocasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe inclusive un sector del bolchevismo (que incluye a algunos grupos stalinistas, maoístas, y hasta guevaristas y trotskistas), que en muchos casos resulta enemigo de las asambleas populares, porque pretenden formar movimiento alrededor de sí mismos y de sus diferentes sellos sindicales. Estos grupos saboteadores deben ser considerados como tales y rechazados en todos lados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13) Demás está decir que muchas otras corrientes proclamadas "de izquierda" (etiqueta que resulta ser más utilizada mientras más ideológico sea su pensamiento, mientras menos se corresponda con una perspectiva real de transformación social, y mientras más interiorizada tenga la lógica espectacular), no comparten para nada la postura de la auto-emancipación a través de un movimiento de asambleas populares, ni siquiera como "mal necesario" para llegar a un dominio de su partido sobre la sociedad. Este es el caso de los diversos "progresismos", "nacionalismos populares" y de las socialdemocracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14) En definitiva, la aplastante mayoría de quienes toman partido por una transformación social no contribuye en nada a la teorización sobre la auto-emancipación, y su actuación en la práctica en muchos casos se corresponde con esa ausencia o petrificación teórica, resultando inconducente y hasta contraproducente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15) El desafío planteado entonces es desarrollar esa teoría y la intervención práctica correspondiente. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-1014063532445420157?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1014063532445420157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1014063532445420157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/05/sobre-la-teora-de-la-transformacin.html' title='Sobre la teoría de la transformación social (parte 1)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-6538057980263377880</id><published>2007-05-19T15:34:00.000-03:00</published><updated>2007-08-08T02:29:01.673-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><title type='text'>Sobre las luchas proletarias recientes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) La dictadura militar de 1976 significó una gigantesca derrota para el movimiento proletario. En los 30 años que le siguieron a la dictadura, ese movimiento no llegó a recuperar ni una pequeña parte de la fuerza que había acumulado anteriormente. Sin embargo, en todo ese período se fueron acumulando diversas experiencias, que fueron caldeando el clima y preparando el terreno en un proceso que desembocó en la explosión de diciembre de 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esas jornadas fueron protagonizadas por sectores de la clase proletaria, aunque conformados sobre todo por desocupados (transitorios y crónicos) y sectores medios de profesionales y “cuellos blancos”. Si bien también participaron en ellas diversos sectores de trabajadores jóvenes, precarizados, etc., estos eran una ínfima minoría del total de la población en esas condiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Sin embargo, desde ese entonces se viene produciendo un lento despertar del sector asalariado, que ya había tenido antecedentes antes de 2001 pero sin tanta extensión, frecuencia y profundidad. Se empezaron a elegir delegados y comisiones internas combativas en muchos centros de trabajo, que en varias ocasiones encabezaron luchas por mejoras salariales, reducción de la jornada laboral, contra los despidos, etc. Entre estas luchas podemos citar las de:&lt;br /&gt;los docentes de todo el país (hoy especialmente fuertes en Santa Cruz y Neuquén), los trabajadores del subte, los obreros del neumático, los ferroviarios, de la sanidad (Hospital Garrahan, Francés, Clínicas, etc.) los petroleros (especialmente en Las Heras), obreros de la carne, aeronáuticos, telefónicos, del carbón (en Río Turbio), precarizados (call centers, encuestadores, de farmacias, del Macdonalds, etc.), de Coca-Cola, del automóvil, del jabón (en TVB), choferes de colectivo, gráficos, de las empresas recuperadas, de la industria química (en Sulfacid...), textiles, de Pepsico, de los supermercados (en Coto...), mensajeros y cadetes, del correo, de la prensa y los “medios de comunicacion”, estatales, municipales, bancarios, judiciales, del INDEC, hasta de los casinos flotantes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Las revueltas de Haedo y Constitución (desencadenas a causa del mal estado del servicio de trenes pero que resultan indisociables de las condiciones generales de vida de la clase proletaria y de la repugnancia que provoca el domino del capital-espectáculo-mercancía sobre todo lo existente) y las diferentes movilizaciones que terminaron en combates contra la policía y destrucción de símbolos del poder (en la legislatura, en las marchas por Cromañon, en Brukman, en las marchas contra Bush, en diferentes movilizaciones piqueteras, etc.), ponen de manifiesto que la ilusión reaccionaria de “poner la otra mejilla” y el discurso pacifista de los “medios de comunicación”, los políticos, los intelectuales, los empresarios, los sindicatos, los religiosos y los ilusos en general están cayendo lentamente, lo cual abre posibilidades muy interesantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) La nota distintiva de gran parte de esos conflictos entre clases es que cada vez más los trabajadores tienden a organizarse de forma asamblearia y a desconocer toda autoridad ajena a sí mismos. Este “sindicalismo salvaje” contiene en germen la negación de la sociedad toda, porque de extenderse a todas las áreas de la actividad, significaría el colapso del dominio estatal-empresario y aun de los partidos-sindicatos. Su misma existencia lleva a la radicalización de los que luchan y a la confluencia entre todos los sectores en combate, tendiendo a constituir al movimiento proletario en un bloque unificado cada vez más auto-conciente e independiente de todo lo externo. La clase dominante lo sabe muy bien, y ya aprendió que en una confrontación cara a cara con el proletariado constituido en clase beligerante no tiene posibilidades de ganar si no es a través de las maniobras de división y cooptación. Para eso el espectáculo utiliza a su rama izquierdista, con el objetivo de quebrar el movimiento y generar ilusiones en su ala más moderada. Podemos observar esto muy claramente en el artículo del diario página/12, que sostiene:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando surgió el fenómeno en Estados Unidos fue llamado “sindicalismo salvaje”, por oposición al “domesticado”, estructuras muy burocratizadas y verticales (...). En Argentina, hay que retroceder a fines de 2004 y el primer semestre de 2005 para encontrar las huelgas más impactantes organizadas por cuerpos de delegados “autoconvocados” (...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(...). Hacen efectiva así la democracia participativa, pese al riesgo que supone la constante deliberación en asamblea, donde puede pasar que los términos de la reflexión sean alterados por agitadores o demagogos de ocasión. Por lo pronto, ese método deliberativo retarda la decisión y, más de una vez, la dificulta debido a la pluralidad de opiniones, pero en compensación cuando logran el consenso mayoritario es lo mismo que estampar los acuerdos en piedra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El método, por supuesto, tiene simpatizantes y detractores. Estos últimos opinan que la fragmentación de la disciplina sindical termina por deteriorar la capacidad de influencia del movimiento obrero en las políticas públicas de mayor alcance, dado que las cúpulas no están en condiciones de garantizar acuerdos ante sus interlocutores, sean gobiernos o empresas. Sin embargo, la experiencia internacional sobre la libertad sindical –en cuyo nombre la CTA reclama la personería legal que le permitiría negociar convenios o leyes de acuerdo con el principio de la representatividad– parece demostrar que la unidad vertical forzada termina por alejar a la mayoría de los trabajadores de la vida activa en sus organizaciones sindicales. Los movimientos de base son experiencias de búsqueda, es cierto, pero eso no invalida su legitimidad en una época en que todas las fórmulas de representatividad están sujetas a revisión.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es fácilmente observable la estrategia que utiliza: reduce al “sindicalismo salvaje” a un simple método, que sería intercambiable con el sindicalismo vertical, y que por lo tanto requiere que se analicen sus ventajas y desventajas para ver “con cual quedarse”. Luego de efectuar esta mutilación, recurre a un doble movimiento: por un lado, denuncia la permeabilidad a “agitadores o demagogos de ocasión” (eufemismo para referirse a los proletarios más radicalizados, equivalente al de “extremista” y “subversivo” usados en tiempos pasados con la misma función) y alerta sobre las “tardanzas en la decisión” (además de advertir sobre “el deterioro de la capacidad de influencia del movimiento obrero en las políticas públicas de mayor alcance”, cosa que solo lo preocupa a este periodista), por otro lado, tiende una mano amistosa hacia este “método”, mostrando que los progresistas de centroizquierda de página/12 son democráticos y apoyan a los trabajadores... tras lo cual llegan a la única conclusión posible de este razonamiento: la CTA, la central progresista de centroizquierda, es la que mejor representa los principios del “sindicalismo salvaje” porque defiende la “libertad sindical”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, lo que le da su toque de sentido a este artículo es justamente aquello que omite: que el “sindicalismo salvaje” se opone también al progresismo de centroizquierda, así como a toda ideología, porque es el movimiento práctico del proletariado que, una vez que comienza a movilizarse, descubre que no necesita ningún tipo de tutelas ni direcciones externas a sí mismo, y que por lo tanto puede darse el lujo de exigirlo todo y mejor aún, de tomarlo todo. Esto vuelve inútil y reaccionario a todo el enjambre de mediadores, intelectuales, progresistas, reformistas, sociólogos, antropólogos, especialistas, periodistas, etc. y por lo tanto descubre su carácter parasitario y plantea la necesidad de su supresión en tanto que maquilladores de las condiciones de explotación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, el “sindicalismo salvaje”, de desarrollarse, puede descubrir en los sujetos del tipo pagina/12 y CTA una rama más del sistema capitalista-mercantil-espectacular que debe ser suprimido en su totalidad, y es por eso que pagina/12 y la CTA quieren presentarse como amigos del “sindicalismo salvaje”, eso sí, a condición de que este abandone todo lo que es en esencia, se libere de sus “agitadores” y acepte las reglas de la democracia y el “pluralismo”. Es decir, que se suicide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Desde la caída del muro de Berlín, se vino haciendo cada vez más lugar en todo el mundo el discurso de la supuesta “desaparición de la lucha de clases", difundido especialmente por los charlatanes de la posmodernidad, los intelectuales de café, los docentes universitarios, el progresismo centroizquierdista y demás especialistas del pensamiento fragmentario y separado de la empiria histórica, muy en sintonía con los burgueses neoliberales que afirmaron haber podido acabar con la historia. Estos sujetos creen que, por no haber una guerra social abierta, ya queda negada la existencia de contradicciones subyacentes y de conflictos velados que ocurren en pequeña escala en todos lados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que ese discurso lo único que hace es maquillar lo existente, siendo funcional a lo que en los hechos es una conciliación de clases inconciliables bajo la máscara de la ideología democrática y el valor universal de la mercancía-espectáculo, que no deja de estallar en todo momento justamente por su completa incoherencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero por si hubiera que rebatir ese discurso, alcanzaría con afirmar lo siguiente: mientras exista la propiedad privada/estatal de los medios de producción existirá una clase propietaria (burguesa, burocrática o mixta) y una clase no-propietaria, definida en términos negativos, a la que podemos llamar clase proletaria (porque "no posee más que sus propios hijos"). Esa clase proletaria (o al menos un núcleo importante) tiende a constituirse en clase autoconciente, independiente y beligerante, pero la cantidad de factores que contrarrestan esa tendencia hace que en los últimos 30 años esa constitución no haya podido lograrse de forma estable en la Argentina. Sin embargo, hay indicios de que podríamos estar en el comienzo de un proceso de constitución de clase, como ya se ha mostrado hace algunos párrafos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) La clase proletaria se ha hecho cada vez más importante numéricamente desde el momento en que Marx teorizara sobre la lucha de clases en el siglo XIX, hasta el punto de conformar hoy la enorme mayoría de la sociedad. Dentro de ella el sector asalariado es a la vez el más numeroso. Es muy cierto sin embargo que se ha diversificado a tal punto de presentar miembros que comparten el mismo modo de vida que la burguesía y hasta su mismo prestigio, mientras que otros apenas pueden pagarse una comida diaria y deben vivir en casillas de chapa en una villa de emergencia. Es este el principal argumento que utilizan los defensores de la tesis de la "desaparición de la lucha de clases", ya que según ellos, esto destruiría el esquema de las dos clases diferencias y enfrentadas. Sin embargo, la historia ha demostrado que una vez que se constituye un núcleo proletario multitudinario, autoconciente, independiente y beligerante, toda la sociedad se ve arrastrada a ponerse o bien de su lado o bien del lado de la burguesía, con lo cual todas las diferencias en cuanto a modo de vida se diluyen en lo que realmente importa: el posicionamiento subjetivo respecto a la lucha real. La lucha de clases es en ese sentido lucha entre un bando proletario y un bando cuyo núcleo duro es la burguesía pero que abarca también a varios proletarios conservadores, sin que por eso deje de ser esencialmente lucha de clases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) El sector asalariado de la clase proletaria, además de ser el más numeroso en toda la sociedad, sigue teniendo el poder de paralizar gran parte de la producción-circulación con un simple &lt;em&gt;dejar de hacer&lt;/em&gt;. Las demás sectores sociales no gozan de este privilegio, que lo convierte en el único sector completamente imprescindible para una revolución social, y cuya presencia en las luchas asegura una posibilidad de radicalización sin límites hasta el punto de quiebre insurreccional con la sociedad de clases. Además, el sector asalariado es el único que tras una derrota sigue siendo permanentemente empujado a la rebelión en su fricción cotidiana con la patronal, que estalla superficialmente en forma de luchas gremiales, pero que en profundidad lleva en sí el cuestionamiento de toda la sociedad mercantil-espectacular, lo que quedó demostrado una y otra vez en todas las luchas en la que la interrupción del trabajo se volvió explícita o implícitamente un objetivo en sí mismo, en todas las que dieron lugar al saqueo de la mercancía acumulada en las vidrieras o al sabotaje de la mercancía en fabricación, y en todas las que culminaron en combates contra la policía y el ataque a todo lo que sea tomado como representante de la dominación. En ese sentido, un método muy usado por los trabajadores del subte para extorsionar a su patronal, el de bloquear las boleterías y dejar pasar gratis a los usuarios, termina siendo en sí mismo la anticipación de una sociedad regida por la gratuidad de los servicios básicos, es decir, libre de la lógica mercantil y de la mediación del capital. Si ese método fuera tomado como un fin en sí mismo, estaríamos en la antesala de la autogestión socialista generalizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) De seguir caldeándose el clima social en la Argentina, se hace cada vez menos improbable el surgimiento de un avance de multitudes, pero esta vez, a diferencia de diciembre 2001, con una fuerte base en el sector asalariado de la clase proletaria, lo que potenciaría enormemente sus posibilidades. Un movimiento de ocupación de fábricas, lugares de trabajo y de estudio, y establecimientos en general, como el desatado en mayo del 68 en Francia, implicaría la “muestra gratis”, el “adelanto” (para ponerlo en los odiosos términos mercantiles-espectaculares) de lo que sería la autogestión socialista. Además de ser valiosos esos momentos de por sí, mostrarían en la práctica que esa autogestión es posible y deseable, y dotaría a las multitudes de razones concretas para luchar por la generalización en el espacio y el tiempo de esa forma de vida. (ver la nota “las situaciones liberadas”)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) Todo el mundo es un polvorín, y por más que superficialmente parezca que nada vaya jamás a alterar el orden burgués, en cada vez más países se gesta la revuelta. México, Bolivia, Francia, Chile, Ecuador, EEUU, Medio Oriente dan la prueba de ello. Si bien cada país tiene sus particularidades, la dinámica del capitalismo y la democracia es la misma en todo el mundo, y en todos lados tiende a generar la misma contestación. El "¡Que se vayan todos!" es el grito de guerra globalizado de la decepción contra la democracia capitalista, y es sin duda el embrión de uno mucho más interesante: "¡Echémoslos a todos!", que todavía no se ha escuchado pero que cada vez parece más la única opción coherente en todos los países.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10) En la Argentina ya están descompuestos muchos de los principales factores que antes obstaculizaban el surgimiento de este movimiento proletario radicalizado: las ilusiones en los políticos, en los sindicatos, en las iglesias. Los factores que permanecen son una ilusión cada vez más débil en la legalidad y en la paz, un temor que no se terminó de borrar de la represión desatada por la lucha social de los setenta, una cierta simpatía hacia los “medios de comunicación”, una subordinación absoluta a la “opinión pública”, una sensación de diferenciación respecto a los otros sectores que a veces se traduce en desconfianza y hasta recelo, y un democratismo absurdo de negarse a expulsar de los movimientos a los burócratas porque “todos tienen derecho a la palabra”. Es necesario deshacerse de todas las ilusiones y adquirir una autoconciencia unitaria de clase, que se traduzca en una autoconciencia unitaria de movimiento y esta a su vez en una unificación práctica, organizativa e identitaria del movimiento, sobre la base de las asambleas generales y los comités de acción federados en consejos de delegados. Pero la pérdida de las ilusiones, la autoconciencia unitaria y la unificación práctica-organizativa-identitaria solo pueden darse en la propia práctica: sólo se aprende realmente aquello que se vive.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11) ¿Qué podemos hacer para preparar el terreno para ese avance de multitudes y, una vez surgido, contribuir a su máximo desarrollo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien no podemos determinar nada, podemos aquí y allá contribuir a la creación de clima mediante la agitación, la formación de gremios de cara a la lucha y con el objetivo de que sean superados por el propio movimiento, la propaganda contra las ilusiones, la difusión de otros ejemplos y experiencias históricas, etc. En la “segunda presentación de Alegre Subversion” se plantean varios de los posibles ejes de trabajo, al igual que en la última parte de la nota “Sobre la revuelta de diciembre 2001”. Sobre estas bases, tiene cada vez más sentido la formación de un agrupamiento que realice este tipo de intervenciones con el objetivo de contribuir a la abolición de la sociedad de clases, mercantil-espectacular, etc., así como también unificar a las distintas tendencias que, cada cual con su enfoque particular, intervienen en la práctica contribuyendo a la auto-organización asamblearia y antiburocrática y a la profundización del movimiento en todos los ámbitos. Una plataforma de acción común podría reunir a las más diversas agrupaciones e individuos para potenciar sus esfuerzos, con el único requisito de compartir estos preceptos: independencia, autonomía, protagonismo de base, asamblearismo, combatividad, acción directa, unidad y apoyo mutuo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-6538057980263377880?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/6538057980263377880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/6538057980263377880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/05/sobre-las-luchas-proletarias-recientes.html' title='Sobre las luchas proletarias recientes'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-260696596311000962</id><published>2007-05-13T18:15:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T19:53:31.652-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría de la práctica'/><title type='text'>Asambleas populares vs. gremios y partidos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;A 39 años de que en Francia ocurriera la ocupación de la universidad de la Sorbona (el 13 de mayo de 1968), abriéndole de esta manera el paso al movimiento de multitudes más profundamente subversivo ocurrido en un país capitalista occidental desde el fin de la segunda guerra mundial, es decir, el movimiento huelguístico y de ocupaciones conocido como "mayo francés", que a su vez originó una crisis social en todo el mundo de que sólo se pudo terminar de cerrar en los años ochenta, y del cual ya hablé muchas veces y voy a seguir hablando muchas veces más, publico esto que tiene mucho que ver con el espíritu de ese movimiento y sobre todo, con las conclusiones que de él es necesario extraer.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;Asambleas populares vs. gremios y partidos&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las asambleas populares se diferencian de los gremios y partidos en que las primeras se forman sólo en momentos de avance de multitudes, al calor de la lucha, con pleno protagonismo de ellas, tienen existencia solo en sus reuniones concretas y desaparecen cuando refluye el movimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gremios y partidos, en cambio, existen permanentemente y de forma independiente al movimiento real. Desarrollan entonces su propia dinámica, poseen estructuras y programas propios, forman una jerarquía formal o informal de militantes, conforman roles, esquemas, categorías, etc. y reivindican una tradición y una simbología propia. Toda persona que se incorpore a un gremio/partido sabe que se está incorporando a algo que en principio no es de ella, y que deberá pagar derecho de piso, lo cual significa aceptar las condiciones preexistentes anulando su protagonismo, luego de lo cual probablemente ya esté integrado a esa jerarquía y a esos roles y no se le ocurra o no consiga cuestionarlos. Además, el hecho de que los militantes permanentes de los gremios/partidos sean siempre una ínfima minoría de la totalidad de la base del ámbito en el que estén insertos, hace que se desarrolle una marcadísima división entre el adentro y el afuera, siendo muy probable que la enorme mayoría de las bases no quieran ingresar a él porque lo vean como ajeno e inclusive que ni siquiera se les haya ocurrido nunca esa posibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, es prácticamente imposible que un gremio/partido crezca numéricamente hasta abarcar a todos los miembros de la base. Pero por otro, aún si lo lograra, lo haría manteniendo sus jerarquías, sus roles, sus programas y sus estructuras preexistentes, y en ellos la enorme mayoría de los miembros conformaría sólo una periferia tímida alrededor del núcleo de los "viejos militantes" fundacionales, ahora convertidos en dirigentes de masas. (Siendo esto aún peor si, en vez de incorporarse a ese partido/gremio, las multitudes se limitaran a obedecer desde afuera las directivas emanadas de él, porque en ese caso no tendrían ni siquiera los derechos orgánicos que otorga la pertenencia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta periferia esperaría que todo lo resuelvan esos dirigentes, y por más que los interpele y cuestione, nunca se animaría a desautorizarlos completamente y mucho menos a revocarlos y expulsarlos en caso de que fuera necesario hacerlo. Dichos dirigentes a su vez serían luego reemplazados progresivamente por las nuevas camadas de cuadros surgidos de las bases, pero como estos pasarían a ocupar ese rol preconcebido e incuestionado, generarían el mismo tipo de respeto sagrado que infundían los anteriores.*&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En última instancia, y especialmente cuando las circunstancias fueran adversas, la palabra de los viejos o nuevos dirigentes sería la única válida para las bases, dejando sin importancia la suya propia. Todo esto ya ha ocurrido en infinitas situaciones históricas, entre las que podríamos mencionar: todo lo ocurrido con la Primera, la Segunda, la Tercera y la Cuarta Internacional, con los partidos socialdemócratas, con las "trade unions" y los economicistas, con los sindicatos anarquistas, etc., formando en todas ellas burocracias que a la larga llevarían a abortar los procesos revolucionarios, que se convertirían en la nueva clase dominante, o que inclusive llegarían a erigirse como guardianes de la propiedad y el Estado siendo agentes activos de la contrarrevolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, las asambleas populares no existen sino en el momento de acción. Reúnen a todas las multitudes que se movilizan en un momento dado, y son ámbitos en las que ellas pueden crearlo y disolverlo todo en la más absoluta igualdad y con el más pleno protagonismo, sin tener que responder ante nada externo a ellas y pudiendo imponer SIEMPRE su voluntad. Su forma es más flexible y adaptable a las necesidades concretas de la lucha, evitando la división en compartimentos, reuniendo a las personas en su ámbito más inmediato, etc. De esta forma, contribuyen al máximo al proceso de radicalización de sus miembros, y permiten profundizarlo hasta el quiebre insurreccional, conducirlo a éste a su triunfo y abrir el camino a la autogestión generalizada mediante su apropiación y administración colectiva de todos los medios de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Históricamente, las asambleas populares han existido bajo muchas formas: la Comuna de París, los soviets de Rusia de 1905 y 1917, los consejos obreros de Alemania de 1917, de Hungría en 1956, etc., las colectividades campesinas y los comités de control obrero de la España de 1936, entre otros. En todos esos momentos fueron la dirección de los más radicales movimientos revolucionarios, y sino llegaron más lejos fue en gran parte** porque en la mayoría de esos casos no lograron desprenderse del todo de los gremios y partidos que confluían en su formación o en los que tenían expectativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por estas razones que los gremios y partidos son inútiles y contraproducentes para el objetivo de la autoemancipación humana si se los toma como dirección de los movimientos de multitudes. Sin embargo, pueden y suelen ser muy útiles*** a la hora de desencadenar esos movimientos (ya que la presencia permanente de militantes agitando asegura un constante rebrote del conflicto), siempre y cuando una vez generados su dirección sea plenamente asumida (en todos sus aspectos) por las asambleas populares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En síntesis, el gremio y el partido deben ser superados por la asamblea popular apenas se produzca un avance de multitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*En una sociedad, estructura y función son dos aspectos de una totalidad dialéctica, porque ambas existen simultáneamente en la mente de las personas en forma de representaciones (no existiendo por fuera de ella), con lo cual toda nueva concepción estructural o funcional que no se replantee la totalidad estructura-función va a ser sólo una modificación de un aspecto de esa totalidad, y se verá determinada por ella, pudiendo inclusive ser a la larga completamente anulada, en lo que podríamos llamar un principio de inercia regresiva: el recuerdo no superado de lo anteriormente existente permite la regresión del cambio hasta que se vuelve al mismo punto del cual se había partido, llegando inclusive a borrarse todo recuerdo del intento de modificación o a catalogarlo como utópico, imposible, inútil y hasta dañino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modificación por lo tanto sólo puede ser revolucionaria (y lo debe ser en una profundidad suficiente como para que produzca una situación sin retorno) o condenarse a desaparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;** No debe tampoco atribuirse el fracaso de todos los movimientos asamblearios a esa única razón, siendo fundamentales una infinidad de otros factores, tales como la experiencia previa, el grado de ruptura con el sistema, la composición de clase, la disposición a batirse a muerte con el enemigo, la organización y coordinación, la existencia o falta de acuerdo político alrededor de la insurrección, el nivel de solidaridad o aislamiento, la relación de fuerzas, cuestiones técnicas/tácticas/estratégicas, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*** Aún en este caso, siempre es mejor que los centros permanentes de agitación intenten parecerse a las asambleas populares en cuanto a: igualdad y protagonismo de sus miembros, barreras difusas, amplitud, autonomía e independencia, etc., porque de esta manera lograrán potenciar su efecto y preparar mejor el terreno para el surgimiento de un verdadero movimiento. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-260696596311000962?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/260696596311000962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/260696596311000962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/05/asambleas-populares-vs-gremios-y.html' title='Asambleas populares vs. gremios y partidos'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-2248623075987298444</id><published>2007-05-02T00:04:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:16:32.682-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>Contestación y “vanguardias”</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En la medida en que las personas &lt;em&gt;no hablen por sí mismas&lt;/em&gt;, otras lo harán en su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras no haya contestación visible, ya sea en forma de expresión artística/musical/literaria/estética, de movilización, de vivencia al margen (cooperativas, comunidades, etc.), de apropiación (ocupación de establecimientos, incautación de mercancías, etc.), de sabotaje, de escrache, de ataque físico, etc., la única voz que se escuchará será la del poder, y podrá por lo tanto hacer pasar por reales a sus mitos naturalizantes de lo existente. Las personas potencialmente disidentes no podrán entonces saber que hay otras en su misma situación, y se resignarán a aceptar lo dado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay tres grupos de personas en la sociedad: una ínfima minoría que hace estas cosas, un grupo bastante más amplio que disiente con el estado de las cosas pero no se expresa o lo hace de forma invisible, y por último, una enorme mayoría formada por personas indiferentes, que aceptan lo existente o que inclusive quieren empeorarlo. Es sobre la base de éste último grupo que la dominación encuentra consenso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si las personas no expresan su disidencia, entonces los gobernantes, los medios “de comunicación”, los burócratas sindicales, etc., que siempre hablan en su nombre, tendrán la palabra definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma manera, la existencia de diversos grupúsculos aspirantes a vanguardia dirigente queda resaltada por la absoluta inexistencia de un movimiento real de las personas que demuestre su disidencia frente al estado de las cosas. En ese marco, aquellas personas que comiencen a expresarse terminan incorporándose o acercándose a esos grupúsculos justamente por que son los únicos que se manifiestan. Aquellos que no lo hacen quedan sin soporte y no pueden emprender ninguna acción de magnitud, lo cual los lleva habitualmente a la desmoralización y desactivación, completándose el círculo vicioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poder se aprovecha de esta situación para identificar toda disidencia con esos grupúsculos, de tal manera que parezca que lo natural es aceptar lo dado y la desviación es acercarse a ellos, quedando excluídas todas las otras opciones. De esta forma, busca siempre resaltar la intervención de esos grupúsculos en todo conflicto que ponga en tela de juicio alguno de los presupuestos básicos de la sociedad capitalista y democrática o que amenace el status o las ganancias particulares de algunos de sus socios (siendo esto particularmente válido para el caso de las confrontaciones violentas). Con este accionar, se libera de la amenaza de que las personas se sientan identificadas con los disidentes, ya que casi por definición una persona “común” jamás podría sentirse identificada con los grupúsculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, dichas “vanguardias” intentan siempre monopolizar todos los movimientos autónomos y de base que surjan. Muchas veces con su accionar dentro de ellos contribuyen a destruirlos, ya sea como producto de las disputas públicas entre las distintas sectas, o de la sustitución del protagonismo de la mayoría de las personas por el de la minoría de los “activistas”, o por las maniobras burocráticas que realizan, o por su tendencia a introducir consignas sentidas por las personas como totalmente ajenas a ellas, o por su soberbia, arrogancia y maltrato. En cambio, cuando los movimientos autónomos y de base se resisten a ser infiltrados por los grupúsculos, reciben a cambio la acusación de “divisionistas”, “macartistas”, “oficialistas”, “pequeñoburgueses”, “desorganizadores” y hasta “reaccionarios”, que algunas veces se traduce en acciones reales de boicot y sabotaje hacia esos movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas cosas refuerzan la división espectacular de tareas que el sistema realiza: los gobernantes asumen como su única oposición “por izquierda” a los grupúsculos, y los grupúsculos asumen como su única oposición a los gobernantes. Todo el que no esté con uno estará entonces con el otro. De esta forma, la existencia de los grupúsculos le sirve al sistema como su última valla de contención para cuando fallan todas las demás: si no logra evitar un giro “izquierdista” de las personas, sabe que al menos caerán bajo la influencia de esas sectas y por lo tanto perderán todo potencial real. Y si tampoco consigue eso, al menos hará parecer que es así a través de los medios “de comunicación”, que siempre están muy dispuestos a encontrar y resaltar “partidos de izquierda” en todas las luchas populares, aún en las que ellos tienen un rol totalmente marginal o directamente están ausentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que los típicos rituales organizados por los grupúsculos (actos, manifestaciones, etc.) son completamente inútiles y lo único que consiguen es llenar de tedio y aburrimiento a las personas que se acerquen a ellos. Mientras los aspirantes a dirigentes juegan a “elevar la conciencia” de sus espectadores con interminables, repetitivos y simplistas discursos, volantes, prensas, etc., estos últimos sólo pueden pensar en lo ajena que les resulta toda esa puesta en escena. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La contestación, por lo tanto, no debe ser sólo contra el sistema y la sociedad que lo sostiene, sino también contra los grupúsculos que pretenden "representar" a la disidencia. No es posible la existencia de un movimiento de resistencia autónomo y de base sino es por fuera de las sectas, negandoles toda posibilidad de intervenir en él y preparándose para una posible confrontación con ellas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-2248623075987298444?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/2248623075987298444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/2248623075987298444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/05/contestacin-y-vanguardias.html' title='Contestación y “vanguardias”'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-8655877022718238008</id><published>2007-05-01T22:48:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:15:58.430-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><title type='text'>La Democracia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Acá va un texto cortito, nada más para aclarar algunos conceptos (cambiando un poco el enfoque usado hasta ahora).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;¿&lt;em&gt;Democracia&lt;/em&gt; o auto-administración?&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Democracia&lt;/em&gt;, gobierno del pueblo o Estado Popular. Pero ¿qué son el gobierno y el Estado sino la administración de la sociedad separada de ella? ¿decimos acaso que hay gobierno o Estado en todo lugar donde haya administración? No, sólo en aquellos lugares donde la administración es una función &lt;em&gt;especializada&lt;/em&gt;, &lt;em&gt;separada&lt;/em&gt;. Nadie diría que existe un gobierno o un Estado en un lugar donde las personas se administren a sí mismas. Por lo tanto, hablar de Estado o de gobierno del pueblo es hablar de una administración social separada de la sociedad… desempeñada por esa misma sociedad. El concepto de &lt;em&gt;democracia&lt;/em&gt; por lo tanto se auto-contradice y carece de sentido en todos los casos en los que se pueda utilizar, y por más adjetivos que se le agreguen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para sus defensores, &lt;em&gt;democracia&lt;/em&gt; es el régimen en el que los gobernantes son elegidos por las personas que conforman la sociedad. En algunos casos el concepto se restringe a los regimenes republicanos (constitucionales, con división de poderes), y estos a su vez a aquellos en los que hay “libertad de expresión, de prensa, de asociación, de reunión, etc.”, en los que “fluye la información” y el voto es secreto y universal. Es decir, una sociedad estatal reglamentada, compartimentada, cuyos administradores pueden ser elegidos secreta y universalmente, y que garantiza ciertas libertades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dominación es ciertamente &lt;em&gt;democrática&lt;/em&gt; según ese concepto (aún con muchas reservas). Esas instituciones existen y funcionan, y las personas votan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La contradicción reside en que justamente, no administran directamente sus vidas sino que “eligen” entre varios candidatos a dirigentes del Estado. Por la razón de que la sociedad es efectivamente &lt;em&gt;democrática&lt;/em&gt;, lleva en sí la misma contradicción que ese concepto acarrea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es necesario tener en cuenta que si el sistema existe es también en gran parte porque un enorme sector de la sociedad cree en él o al menos no se manifiesta en su contra, e inclusive contribuye a fortalecerlo cuando critica a los que se oponen a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata entonces de pedir “&lt;em&gt;más&lt;/em&gt; &lt;em&gt;democracia&lt;/em&gt;” o “&lt;em&gt;democratización&lt;/em&gt;”, ni tampoco una "&lt;em&gt;democracia verdadera&lt;/em&gt;" o “&lt;em&gt;directa&lt;/em&gt;”, conceptos totalmente confusos. No se trata de pedir un cambio en las formas de gobierno, ya que todas ellas implican lo mismo: la separación de las personas de la administración de sus vidas, la gestión de su sometimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata de desconocer el actual contrato social como totalmente ajeno a nuestros deseos (donde "nuestros" alude a aquellos que queremos ser dueños plenos de nuestras vidas, y de ninguna manera a "la gente en general", es decir: no hablamos en nombre de nadie ni decimos tener apoyo en ningún lado, sino que expresamos nuestra propia forma de pensar), ya que preferimos otro totalmente diferente: el del socialismo libertario y autogestivo, el que se reconoce ante todo como propio de la especie humana en su totalidad y no de una nación, raza, etc., el que repudia toda forma de opresión y sostiene que la cooperación entre las personas es mucho más preferible que la competencia, el que cree que el impulso absoluto para vivir deberían ser las pasiones y los sentimientos y no la la rutina, la repetición de gestos prefabricados y la necesidad de sobrevivir, el que considera que las personas tienen que armonizar con su entorno y no destruirse mutuamente con él, el que opina que las actividades que no atenten contra los demás no deberían tener ningún tipo de trabas, el que toma partido por el diálogo entre iguales como mejor forma de resolver los conflictos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata entonces de comenzar a autoadministrar la propia vida, lo cual implica necesariamente salir de la &lt;em&gt;democracia&lt;/em&gt;, ya sea completamente (derribándola), parcialmente (viviendo en sus márgenes y huecos), o conflictivamente (levantando movimientos que le impongan al poder la propia voluntad mediante la implementación de medidas de fuerza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Animémenos entonces a decir lo que el mundo de hoy considera la mayor blasfemia:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;¡Abajo la &lt;em&gt;democracia&lt;/em&gt;!&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-8655877022718238008?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/8655877022718238008'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/8655877022718238008'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/05/la-democracia.html' title='La &lt;em&gt;Democracia&lt;/em&gt;'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-6914581536120898099</id><published>2007-04-26T03:56:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:19:02.682-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría de la práctica'/><title type='text'>Algunas consideraciones sobre el movimiento estudiantil</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El siguiente es un panfleto genérico y adaptable a cualquier movimiento estudiantil, aunque está pensado para la lucha de los colegios pre-universitarios de la UBA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;u&gt;&lt;strong&gt;A los estudiantes&lt;/strong&gt;&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es evidente que se avecina un período de gran movilización estudiantil. Si sabemos aprovecharlo, podemos hacer que realmente valga la pena, y no se termine en una mera sucesión de procesiones y discursos más o menos repetitivos y aburridos pronunciados por algunos aspirantes a dirigentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos dos opciones diametralmente opuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, podemos seguir los caminos habituales: dejar que nuestros movimientos sean conducidos por pequeños burócratas amantes de sus “cinco minutos de fama” frente a cámaras y grabadores. Ofrecernos generosamente como auditorio para esos “profesionales de la militancia” que quieren educarnos y dirigirnos porque piensan que carecemos de la conciencia necesaria para hacerlo por nosotros mismos. Dispersarnos ante una pelea pública de los distintos grupúsculos que quieren ser nuestra vanguardia. Repetir una serie de rituales simbólicos. Observar pasivamente como vamos perdiendo protagonismo a manos de los autodenominados “nuestros representantes”. Aceptar las condiciones que nos imponen las autoridades, y ver como en ellas somos más débiles. Sentir como cada vez el movimiento se vuelve más estéril y tenemos menos que ver con él, e ir abandonándolo de a poco. Aceptar la derrota cuando ya no quede nada, o peor aún, entregarle pacíficamente nuestra lucha a las autoridades y firmar la capitulación en un momento en el que todavía podemos dar combate. Contentarnos con alguna concesión más o menos importante, y no volver a movernos sino hasta la “próxima oportunidad” que quién sabe cuando vendrá. En definitiva, volver a casa con la amarga sensación de que nada cambió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O bien, podemos tomar una actitud completamente diferente y jugarnos a ser plenos dueños de nuestro propio movimiento y a no sacrificarlo nunca.&lt;br /&gt;Esto significa, principalmente, mirarlo y entenderlo de otra manera. Pensarlo, esta vez, como algo que realmente nos pertenece. Como el arma que nos permite dejar de ser objetos, espectadores, consumidores, votantes, masas, subdesarrollados, infantes, inconscientes, y que nos convierte en sujetos plenos, con completo protagonismo en nuestras propias vidas. Que nos abre una infinidad de posibilidades, nos da la palabra y se la quita a los que pretenden saturarnos y ahogarnos con ella.&lt;br /&gt;Si elegimos esta segunda opción, elegimos el camino de la independencia, de la autonomía, de la autogestión, de la construcción desde las bases, de la creatividad colectiva, de la lucha radicalizada e ininterrumpida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿qué implica concretamente este segundo camino? Muchísimas cosas, de las cuales varias ya fueron puestas en práctica (dando grandes resultados) en gran cantidad de movimientos, siendo tal vez los más recientes e ilustrativos los protagonizados por lo estudiantes chilenos y franceses. Entre esas cosas, vale la pena nombrar las siguientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, los recaudos que es necesario tomar para evitar el copamiento del movimiento por parte de una burocracia: auto-convocar desde las bases asambleas generales, y/o exigirle a las organizaciones estudiantiles que lo hagan. Desconocer cualquier autoridad ajena a dichas asambleas. Utilizarlas como el único ámbito de dirección de las luchas y en el cual se decidan las reivindicaciones a exigir, las medidas a tomar, la formación de comisiones y la elección de mandatarios revocables y limitados para cuestiones concretas, bajo seria vigilancia de la asamblea y subordinados completamente al mandato de ella. Revocar inmediatamente y sin contemplaciones a aquellos mandatarios que incumplan o se excedan en sus atribuciones, e inclusive expulsar de la asamblea a los que lo hagan con intereses turbios. Expulsar de la asamblea (o al menos quitarle el derecho a la palabra en ella) a todos los individuos y grupos que la usen como auditorio para sus intenciones de evangelización, educación, dirección, concientización, etc. y/o como tribuna de disputas partidarias, personales, etc., asi como también a todos aquellos que no sepan o puedan expresarse con respeto hacia sus pares y hacia las normas asamblearias. Hacer lo mismo con quienes atenten de cualquier forma contra nuestro protagonismo colectivo, por ejemplo intentando monopolizar la dirección del movimiento en manos de una minoría y/o subordinarlo a tal o cual partido político, organización, etc. Expulsar también a todos los grupos e individuos que suelan realizar habitualmente cualquiera de las cosas anteriormente nombradas, y a aquellos que declaren o hayan declarado por cualquier medio que tienen intenciones de hacerlo (especialmente, a aquellos cuyo accionar entero responde a ideologías que llaman a ello). Expulsar a todas las personas y grupos cuya presencia sea considerada perjudicial para el movimiento. Prohibir todo contacto con los medios de comunicación por fuera de aquel que sea planificado por la asamblea y llevado a cabo por los mandatarios electos a tal efecto. Prohibir el despliegue de cualquier símbolo ajeno al movimiento (por ejemplo banderas partidarias, ideológicas, nacionales o de tal o cual personaje). Establecer en asamblea todo lo que se va a negociar con las autoridades y elegir a los mandatarios que la lleven a cabo, someter a votación todos los posibles acuerdos, desconocer todo acuerdo firmado a espaldas de las asambleas (y expulsar de ellas a los responsables de hacerlo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, lo que respecta a la luchas concretas en sí: nunca dejar que las autoridades impongan las condiciones de la negociación (lugar, momento, ritmos, etc.), imponerle siempre aquellas que nos sean más convenientes, respaldar todo reclamo con medidas de fuerza, rechazar cualquier acuerdo que no figure en actas, monitorear constantemente que se cumplan todas las cláusulas pactadas. Si se lleva a cabo una medida de fuerza de gran masividad y potencia y existe la posibilidad de sostenerla por más tiempo, no abandonarla hasta tanto las autoridades no acepten la concesión de todo lo exigido. Si además se mantiene esa potencia y masividad en todo el movimiento, aprovechar la oportunidad para ampliar el pliego reivindicativo a todos aquellos puntos deseados. En especial, incluir aquellas exigencias que requieren de mucha fuerza para ser conquistadas. Si ellas además benefician a otros grupos o movimientos, ir a plantearles la unidad y la coordinación para dar la lucha en común. Buscar siempre extenderla y profundizarla. Juntar fuerzas con todos los que luchen en cualquier ámbito para hacer oír sus legítimos reclamos. Experimentar la libertad que nos brinda ocupar y apropiarnos de los establecimientos en los que realizamos nuestra rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, no desmovilizarnos por más que hayamos conseguido o no lo que exigíamos: utilizar el impulso logrado para empezar a replantearnos todos los aspectos de la vida, y atacar aquellos que consideremos indeseables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo anteriormente nombrado es sólo un marco. El contenido real del movimiento debe ser rellenado con la creatividad colectiva de todos nosotros, que en esas condiciones puede y suele llegar a alcanzar su enorme potencial.&lt;br /&gt;Si estás de acuerdo con estas cosas, copiá, adaptá y difundí libremente este panfleto en cualquier ámbito. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-6914581536120898099?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/6914581536120898099'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/6914581536120898099'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/04/algunas-consideraciones-sobre-el.html' title='Algunas consideraciones sobre el movimiento estudiantil'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-7482837636627877249</id><published>2007-04-14T17:37:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:02:59.924-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sobre el blog'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría de la práctica'/><title type='text'>Segunda presentación de Alegre Subversión</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Habiendo transcurrido ya casi un año desde su aparición, ya es hora de que el blog &lt;em&gt;Alegre Subversión&lt;/em&gt; haga explícitos los objetivos que fue adoptando desde sus inicios, a medida que (sin plan previo) iban siendo escritos y publicados los artículos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, hay que decir que esta publicación (puramente virtual hasta el momento, y con un único redactor), no busca terminarse en sí misma sino aportar desde su humilde lugar a un proyecto de acción colectiva, más abarcativo y ambicioso (en cuanto a cantidad de personas involucradas, temáticas, objetivos, ámbitos y formas de acción e intervención, etc.) que se nutra entre otras fuentes del enfoque aquí presentado, sometiéndolo obviamente a la crítica que todo merece. &lt;strong&gt;Pero hasta tanto ese proyecto no se materialice, el blog intentará aportar su granito de arena para el cumplimiento de algunas de las metas que el proyecto debería incluir, que implican contribuir a:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) La desnaturalización, desmitificación y crítica implacable de todo lo existente, mostrando especialmente aquello que nos pasa desapercibido, que subestimamos y/o que se nos oculta, pensando integralmente todo aquello que suele considerarse como separado e independiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) El conocimiento popular de que existe la opción (obviamente no reconocida por las instituciones y aparatos de dominación) de que las multitudes que formamos la sociedad nos apropiemos de la totalidad de nuestras vidas (colectiva e individualmente) y las vivamos de formas muy diferentes a la actual (suprimiendo los sinsentidos, las alienaciones y opresiones, etc.) sin que por eso vaya a sobrevenir la disolución social ni a imponerse la ley de la selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) El conocimiento popular de que esa apropiación de nuestras vidas (además de ser un objetivo en sí mismo) nos dotaría de los medios materiales y sociales para solucionar todos los problemas artificialmente generados (por acción, omisión voluntaria o involuntaria, incapacidad, ineptitud, etc.) por el sistema enajenante, como son: el hambre y la miseria, la desocupación, la “pobreza”, el hacinamiento y la falta de vivienda digna, el mal estado y la restricción elitista de los sistemas de salud y educación, la delincuencia marginal, la prepotencia y maltrato policial-militar y el gatillo fácil, la desigualdad social en general, el trabajo precario-flexiblizado-informal-esclavo, el maltrato y la inseguridad laboral, el crimen organizado, las mafias y patotas, la corrupción, las guerras y las masacres de civiles, la contaminación y depredación ambiental y ecológica, la superpoblación, la sobreproducción y la escasez, e infinitos etcéteras con los que se podrían llenar páginas y páginas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) El conocimiento popular de la existencia y características de cientos de &lt;em&gt;situaciones liberadas&lt;/em&gt; que ocurren hoy en día (ya sea de forma espontánea o premeditada, a diferentes escalas y en diversos ámbitos) y que ocurrieron a lo largo de la historia, en los que la apropiación autogestiva de la vida y experimentación libertaria ya sucedió parcialmente, con el objetivo de que ese conocimiento derrumbe el pesimismo y el escepticismo reinante respecto a todo lo anteriormente dicho, que permita tomar consciencia de todos las posibilidades que abre la revuelta (especialmente a partir de todas las que ya realizó, sus acciones y métodos en general, sus formas de organización, etc.) y que abra paso al estudio de sus aciertos y fracasos para que se puedan extraer de ellas conclusiones útiles. Fueron hasta el momento las principales de esas situaciones (por su extensión, duración, profundidad, implicancias, etc.):&lt;br /&gt;-la abierta en Rusia en las huelgas generales proletarias y campesinas de 1917, cerrada progresivamente por la reconstrucción bolchevique del poder enajenado y definitivamente por la contrarrevolución staliniana de la década del 30,&lt;br /&gt;-la abierta en España en la resistencia proletaria y popular de 1936 contra el golpe de Estado fascista, cerrada progresivamente por la reconstrucción republicano-stalinista del Estado capitalista (que tuvo su pico en la contrarrevolución de mayo de 1937) y definitivamente por el triunfo militar fascista de 1939.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) El conocimiento popular de las distintas formas de acción directa que son y fueron empleadas a lo largo de la historia por las multitudes con el fin de imponerle al poder enajenado la concesión de ciertas reformas (con el objetivo de que dichas formas de acción directa sean imitadas o bien que se diseñen otras que resulten más efectivas) y el conocimiento de la existencia y características de los movimientos que las utilizaron y sus organizaciones (con el objetivo de que se comprenda la posibilidad de su existencia y de que se analicen sus aciertos y fracasos), habiendo siendo hasta el momento las principales de ellas (por los terremotos sociales que causaron) la primera Asociación Internacional de los Trabajadores, de 1864, y los diversos sindicatos anarquistas y revolucionarios en general de comienzos del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) El conocimiento popular de los distintos errores cometidos por la resistencia a lo largo de la historia, con el objetivo de evitar su repetición y prever los que se puedan cometer un futuro. En especial, el conocimiento del peligro que encarna la formación de burocracia (y la necesidad de extirparla de raiz apenas dé señales de existencia) y el obstáculo que implica el accionar de la ya formada y cristalizada (y la necesidad de enfrentarla como al enemigo que es, por más apariencia progresista o revolucionaria que pueda tener).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) El equipamiento teórico e histórico (a partir del análisis de las características del mundo actual y especialmente de los movimientos de resistencia que ya se están desarrollando, sus ámbitos de acción, sus métodos, etc.) de los que ya militan en alguno de los frentes de resistencia contra el sistema y de los que lo harán en un futuro, con el objetivo de que conozcan con claridad a qué se enfrentan, cuales son sus puntos débiles, con qué métodos y tácticas se pueden obtener mejores resultados, y especialmente en qué ámbitos es más conveniente la agitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) El desarrollo de argumentos sólidos que puedan fortalecer las posturas alegremente subversivas en los debates.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;---&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se podrá observar, la totalidad de estos objetivos tienden a &lt;em&gt;dar herramientas&lt;/em&gt; a las multitudes para que sean ellas las que vayan marcando su propio rumbo, a diferencia de aquellas tendencias que pretenden “orientarlas”, “guiarlas”, “dirigirlas”, etc. Todo proyecto de militancia subversiva que pretenda suprimir la totalidad de las opresiones y enajenaciones debe partir de esta base, teniendo como principio absoluto la reformulación (para ampliar su sujeto) del que fuera el lema de la gloriosa Primera Internacional: “la emancipación de las multitudes será obra de las multitudes mismas”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-7482837636627877249?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/7482837636627877249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/7482837636627877249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/04/segunda-presentacin-de-alegre-subversin.html' title='Segunda presentación de &lt;em&gt;Alegre Subversión&lt;/em&gt;'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-5896784325005628910</id><published>2007-04-10T16:25:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T19:53:31.659-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría de la práctica'/><title type='text'>La revuelta y las situaciones liberadas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El artículo “Sobre las posibilidades de la revuelta en el mundo actual”, busca analizar simultáneamente algunas de las características del mundo de hoy, de las posibilidades reales de intervención y de su subversión, en comparación con las etapas anteriores (entreguerras, posguerra, crisis del “Estado de bienestar” y “globalización neoliberal”). Para eso, fueron publicadas ya las dos primeras partes, que intentan describir muy brevemente esos aspectos en dichas etapas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero antes de publicar la tercera parte (que todavía está en preparación) o cualquier otro artículo, hace falta hacer algunas aclaraciones respecto a la práctica de alegre subversión de todo lo existente. Para eso publico este artículo, que se centra en la dimensión “pacífica” de esa actividad, por lo cual queda pendiente otro que trate las cuestiones relativas a la violencia asociada inevitablemente a las revueltas de multitudes (combate en las calles, coerción popular, represión, reacción, lucha armada, insurrección, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres partes de este artículo (&lt;u&gt;La producción-circulación&lt;/u&gt;, &lt;u&gt;La Normalidad, la revuelta y las situaciones liberadas&lt;/u&gt; y &lt;u&gt;La experimentación libertaria y autogestiva en la práctica&lt;/u&gt;) están ordenadas de mayor a menos grado de abstracción, así que los fanáticos de lo concreto pueden saltar directamente a la tercera parte, la más ilustrativa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;La revuelta y las situaciones liberadas&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;u&gt;1) La producción-circulación&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El producir y hacer circular bienes y servicios es la razón de ser de la sociedad, su elemento cohesionador y su principal actividad. No habría sociedad si no hubiera necesidad de asociarse para sobrevivir y satisfacer las necesidades y deseos de cada persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las multitudes son la &lt;em&gt;&lt;strong&gt;fuerza viva&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; de esa actividad, su sujeto: ya sea directamente o a través del manejo de herramientas, maquinarias, etc. (o robots, en un futuro que ya es parcialmente presente), ya sea en trabajos manuales, intelectuales, etc., ya sea planificando o ejecutando diversas tareas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo nuestro entorno, todo aquello que utilizamos y consumimos diariamente, todo lo que configura nuestro modo de vida, es producto (o al menos lleva encima una porción) de toda esa actividad social reproducida y acumulada día a día y generación tras generación durante milenios. Cada área de nuestra actividad requiere como soporte material de ese producto acumulado, por lo cual absolutamente todo se ve influenciado (y hasta determinado en algunos casos) por esa producción-circulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hace ya miles de años que en varias sociedades diversos grupos se han desprendido de las multitudes al imponer una tiranía sobre ellas (de diferentes formas, pero siendo las principales la utilización de la coerción física y la auto-subordinación de las multitudes por causas místico-religiosas) conformándose como élites o clases dominantes. Mediante el sometimiento de la producción-circulación, esas élites consiguieron construir civilizaciones enteras proyectando materialmente su cosmovisión particular, constituyendo de esa manera sus instituciones, y presentándolas como naturales, divinas, imprescindibles, deseables, inevitables, etc. Entre ellas, las más clásicas son el Estado con sus fuerzas armadas y las distintas iglesias con sus mediadores para con el mundo de lo sagrado, que además para legitimarse debieron extender su dictadura hacia la esfera privada de la actividad individual, creando ese monstruo omnipresente conocido como “La Moral”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es así como a partir del accionar de dichos grupos desprendidos se desarrolló la otra fuerza que presentan esas sociedades, la &lt;em&gt;&lt;strong&gt;fuerza ajena&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, que es exterior a la &lt;em&gt;fuerza viva&lt;/em&gt; que conforman las multitudes y que la oprime. Dicha dominación recibe por esa razón el nombre de &lt;strong&gt;&lt;em&gt;enajenante&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, y sus características concretas varían en cada sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &lt;em&gt;fuerza ajena&lt;/em&gt; tiene la doble característica de ser a la vez autónoma y dependiente de la &lt;em&gt;fuerza viva&lt;/em&gt;, ya que es reproducida diariamente por el accionar de las elites pero sobre la base de todo el accionar social sometido, cuyo sujeto a la vez tiene interiorizado su cosmovisión e ideología (sin lo cual esa reproducción se vería seriamente dificultada, como ocurrió en varios períodos y situaciones históricas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo el mundo moderno es heredero de ese esa enajenación, que desarrolló sus propias formas: la empresa o compañía como célula básica de la producción-circulación sometida, los mal llamados “medios de comunicación” como emisores materializados de esa cosmovisión dominante, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;2) La Normalidad, la revuelta y las situaciones liberadas&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estado más normal de la vida de las personas en el mundo moderno no es más que el estado más normal de esa dominación enajenante. En esa &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Normalidad&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;, completamente naturalizada para las multitudes, ellas reproducen (paradojicamente) día a día la actividad de producción-circulación sometida, despojadas de toda energía creativa y destructiva (que sin embargo sigue contenida en ellas), y de esa manera envueltas en una rutina carente de sentido, aburrida y tediosa, cuyas condiciones no controlan y cuyo producto escapa a ellas y solo puede ser parcialmente recuperado a través de los (además bajos) salarios que se le pagan (excepto a los desempleados, que ni siquiera pueden tener acceso a él). De esa manera, son ellas las que fabrican diariamente ese mundo ridículo en el que habitan y por el que son dominadas, y por cuyos problemas artificiales son torturadas y hasta exterminadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, es en esa paradoja donde reside su posibilidad de emanciparse. Al ser las que lo producen todo, tienen la capacidad de detenerlo todo, y mejor aún, de revolucionarlo todo. La única barrera que realmente las separa de su libertad, del control de su actividad colectiva y del producto de su trabajo es la amenaza de represión en caso de intentarlo. Fuera de ello, todo es cuestión de voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mercancía acumulada por la producción-circulación separada está al alcance de todos, detrás de una vidriera. Las máquinas que la fabrican también lo están. Lo mismo que los camiones, trenes, barcos y aviones que la distribuyen. Las otras mercancías, las que se consideran “servicios”, ni siquiera están fuera de sus propios realizadores (salud, educación, etc.). El mundo todo está ahí para ser apropiado y transformado a gusto por las multitudes, superando de esa manera todas las separaciones, haciendo volar por los aires todas las limitaciones artificiales que les impone el accionar represivo y la ideología internalizada del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto abre una posibilidad que está &lt;strong&gt;inmediatamente enfrente nuestro&lt;/strong&gt;, latente en cada instante. Cuando por una u otra razón la Normalidad se detiene para algún sector de las multitudes (muchas veces a causa de ciertas luchas reivindicativas, explosiones sociales, inclusive como consecuencia de desastres ecológicos, etc.), su efecto sedante se disipa y toda ella comienza a resquebrajarse. Por entre sus grietas se derrama toda esa energía viva, creativa y destructiva, que estaba contenida bajo su opresión. Las multitudes se descubren entonces a sí mismas y comienzan a experimentar su propia libertad y el auto-control de su propia acción colectiva. Si además a esto se suma la inhabilitación del accionar represivo policial-judicial-militar (por ejemplo, por estar tomadas las comisarías por las turbas iracundas), entonces las posibilidades que se generan son infinitas. Quedan abiertas en esos casos las &lt;strong&gt;&lt;em&gt;situaciones liberadas &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;en las que las personas logran deshacerse momentáneamente de todo lo que las oprime, recuperando la perspectiva unitaria de sus propias vidas capturada hasta ese entonces por el mundo de las enajenaciones, lo que hace posible la &lt;strong&gt;&lt;em&gt;experimentación libertaria y autogestiva&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;. Aunque en la mayoría de los casos la ideología internalizada del sistema pesa en las personas haciendo que no aprovechen las &lt;em&gt;situaciones liberadas &lt;/em&gt;para esa experimentación (o que al menos no la lleven demasiado lejos), por suerte no siempre lo logra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa experimentación consiste en la realización de cualquier actividad (que no sea dañina para sus pares ni para el conjunto) sobre cuyas condiciones, entorno, medios y producto sus autores tengan pleno control, y que les permita alcanzar un máximo placer sin tener que verse limitados por barreras represivas ni prejuicios sociales (legalistas, moralistas, religiosos, espectaculares, etc.) liberando de esta manera ellos su capacidad creativa y destructiva y utilizando libremente todos los medios disponibles. En la esfera privada (es decir, de las acciones que no afectan más que al propio individuo) implica completa libertad, y en la esfera colectiva (es decir, de las acciones que afectan a todo un grupo), completa autogestión por parte de todos los involucrados, para lo cual ellos deben desconocer y disolver cualquier factor de interferencia de la &lt;em&gt;fuerza ajena&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, la &lt;em&gt;experimentación libertaria &lt;/em&gt;debe ser tomada como un &lt;em&gt;juego hecho realidad&lt;/em&gt;, o bien como &lt;em&gt;la realidad hecha juego&lt;/em&gt;, ya que de cualquiera manera su principal mérito es disolver la barrera artificial que mantiene a esas esferas forzosamente separadas. Cada instante vivido en esas &lt;em&gt;situaciones liberadas&lt;/em&gt; vale la pena de por sí y es por lo tanto un objetivo en sí mismo. No se debe rendir explicaciones ante nadie por el hecho de vivir de la única forma en que tiene sentido hacerlo, y quien se oponga a ello es simplemente un opresor que merece ser suprimido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además, son esas &lt;em&gt;situaciones liberadas&lt;/em&gt; las que van erosionando las bases del sistema, porque logran debilitarlo ahí donde nace: la mente de las personas que lo reproducen diariamente con su hacer alienado. Simultáneamente, es en ellas donde se va construyendo la alternativa, ya que de allí brotan los lazos socialistas, autogestionarios y libertarios que podrían reemplazar a las actuales relaciones sociales enajenadas. Mientras más lejos se lleve cada &lt;em&gt;situación liberada&lt;/em&gt;, más profunda será la herida en el sistema, y más vivo quedará su recuerdo en la memoria de las multitudes, facilitando su reiteración y permitiendo que las nuevas que se realicen tengan un punto de partida más radical y una buena cantidad de enseñanzas extraídas de los aciertos y errores cometidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;3) La experimentación libertaria y autogestiva en la práctica&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una &lt;em&gt;situación liberada&lt;/em&gt; habitual suele ser abierta por la ocupación o toma de los lugares en los que se realiza la rutina. Esta acción además tiene la ventaja de darse con bastante frecuencia gracias a que suele ser utilizada como medida de fuerza en el marco (o bajo la excusa) de luchas reivindicativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas ocupaciones nos permiten ser por primera vez dueños de aquellos lugares en los que pasamos nuestras vidas. Si pensamos la cantidad de horas diarias que pasamos en ellos, siendo totalmente ajenos a nuestro control, entendemos por qué solemos tener esa sensación de ser completamente extraños a nosotros mismos. Además, es muy común que no conozcamos a las personas con las que compartimos nuestro día a día: la ocupación tiende a derribar también esa separación, permitiendo que todos se descubran mutuamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La toma del control del espacio físico de un establecimiento abre una infinidad de posibilidades acerca de su uso y transformación. Sólo nos damos cuenta de la cantidad de cosas que se pueden hacer en los claustros de un colegio cuando lo tomamos. Una vez tomado un establecimiento, se puede tanto continuar autogestivamente su uso habitual como “desviarlo” (en términos de la Internacional Situacionista) para que cumpla la función que queramos darle. Sobre esto pueden hablar tanto los estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires como los desocupados franceses que tomaron un liceo para convertirlo en un foro de debate público (y en el cual llegaron a la “pequeña” conclusión de que era necesario revolucionar completamente la sociedad para que las cosas empiecen a tener sentido).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La implementación de la soberanía asamblearia (de la multitud hacia sí misma desconociendo toda autoridad ajena y liberando completamente la esfera privada de la actividad individual) en los establecimientos ocupados permite que absolutamente todo pueda ser discutido públicamente, y que todo lo que se discuta pueda ser llevado a la práctica. De igual manera, les permite negarles la palabra, expulsar de las asambleas y/o del establecimiento en general a los burócratas que intenten someterlas a un poder separado existente por dentro o por fuera de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la soberanía asamblearia (para seguir con el caso de un colegio tomado) los estudiantes podrían si quisieran convocar a los profesores a que den clases bajo control estudiantil y suprimir todas las arbitrariedades habituales y los mecanismos de represión, entre ellos por ejemplo, el sistema de sanciones y de faltas, o modificarlos a gusto. De la misma forma, se podría decidir que cierta cantidad de horas al día serían mejor usadas para realizar asambleas y debates en general, o simplemente actividades recreativas, productivas o de cualquier tipo. Se podría avanzar en la experimentación de formas de educación mutua y libertaria carentes de docentes o reformulando su rol (como en las escuelas zapatistas, en las que no hay profesores sino promotores educativos), e infinidad de otras opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma forma, también se podría decidir que las paredes grises quedarían mejor pintadas de amarillo, y hacer realidad ese cambio inmediatamente. Si las tarimas de los profesores representan una humillación para el estudiante ¿por qué no destruirlas?. Siguiendo con esa forma de razonar, todo podría ser reordenado, readornado, destruido o creado si las asambleas soberanas de las multitudes así lo quisieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, hay que aprovechar al máximo la incapacidad de actuar del aparato represivo hasta el momento en que no se pueda sostener más la autogestión y se deba ceder el control a las autoridades. O bien, plantear la resistencia y no abandonar el establecimiento hasta tanto no ingrese la policía a desalojar a bastonazos, e inclusive organizar la autodefensa para que no les resulte nada fácil hacerlo. En caso de que sea imposible mantener el control, siempre se pueden dejar huellas físicas lo suficientemente profundas como para que nadie pueda olvidar nunca nada de lo ocurrido. En todos los casos, la creatividad liberada por las multitudes dará a luz mejores creaciones que cualquiera de las que pueda ser incluida en este texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En caso de que se necesite hacer propaganda de determinada lucha o simplemente en defensa de las ocupaciones y por su extensión, siempre se pueden tomar las fotocopiadoras, salas de computación, etc. y ponerlas a producir para la finalidad deseada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son especialmente interesantes las posibilidades que abre la toma de los mal llamados “medios de comunicación”, como ya realizaron los habitantes de Oaxaca, México con algunos canales de televisión y estaciones de radio. Ello permite, por ejemplo, usarlos por primera vez en la historia como medio para desmentir todos aquellos mitos sobre los cuales se basa el orden actual, o para difundir cuestiones útiles para la revuelta, o simplemente para que los vecinos se expresen libremente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caso de que sea inminente la recuperación policial de esos establecimientos, siempre queda la opción de hacerle un favor a la humanidad y dinamitarlos, para que nunca más puedan ser usados para la transmisión de Espectáculo enajenante. Lo mismo puede hacerse con cualquier espacio que se ocupe y no pueda ser mantenido, si le sirve al poder separado para mantener su dominación. Mientras más profunda sea la huella que se quiera dejar, mientras más se quiera erosionar la Normalidad, más necesario se vuelve el sabotaje, la destrucción o la incautación de todo lo existente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En especial, todo lo relativo a la publicidad puede ser simplemente suprimido: desde los carteles que pueden ser saboteados de diferentes formas, hasta los “call centers” que pueden usarse como centros de comunicación para la resistencia o bien para alguna otra cosa más imaginativa, o simplemente tener el mismo destino literalmente explosivo que los otros establecimientos de su género. No hay “uso útil” que se le pueda dar a la publicidad comercial, máximo exponente del sinsentido generalizado: debe ser eliminada junto al resto de los fetiches que enajenan nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasemos a otro plano, el de las mercancías. Las mercancías son el producto de la producción-circulación sometida, el resultado material de la enajenación y uno de los engranajes de su reproducción. Se acumulan en las vidrieras de las grandes tiendas del capital, esperando a que alguien venga a buscarlas pagando dinero a cambio. Pero sin embargo ¿porqué habríamos de pagar para recuperar lo que el sistema nos robó?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido, actúan con mucha sabiduría quienes aprovechan el momento de ingobernabilidad que provoca la revuelta para incautar toda esa mercancía, en lo que se conoce popularmente como “saqueo”. Ya que nos llenaron de publicidades para que adquiramos ese producto, y si supuestamente es tan bueno e imprescindible ¿por qué no simplemente tomarlo? (lo mismo vale para los grandes espectáculos, como el recital de los Rolling Stones en la Argentina en el que una multitud decidió suprimir la fase de comprar la entrada, y por lo cual debió enfrentarse una vez más a la policía, eterna vigilante de todas las alienaciones y enemiga visceral de la gratuidad).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera, es necesario distinguir en este caso las tiendas que pertenecen a grandes capitales de las que pertenecen a pequeños propietarios. Éstos últimos generalmente no tienen más fuentes de ingresos que el comercio en esos locales, por lo cual cualquier acto de incautación contra ellos tiende a dejarlos sin posibilidades de mantenerse y de mantener a sus familias, lo cual no es demasiado justo considerando que su modo de vida no es muy diferente al de cualquier asalariado. Además, los pequeños propietarios asustados tienden a ser la base social del fascismo, por lo cual no es muy inteligente ganarse innecesariamente su repudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La incautación de mercancías podría además pegar un salto cualitativo si, en vez de realizarse individual y caóticamente, se organizara desde asambleas de multitud. De esta manera, lo incautado podría ser repartido a quienes más lo necesitan, o equitativamente entre todos, o bien utilizado colectivamente. En el caso de un espectáculo (o, por ejemplo, de un medio de transporte) se podrían bloquear las boleterías y permitir a todo el mundo el pase gratuito (como ya ocurre habitualmente en muchas protestas y revueltas en todo el mundo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La combinación de estos dos planos de acción (la ocupación de establecimientos y la incautación organizada de mercancías), da lugar a una tercera posibilidad, sin duda la más interesante de todas: la ocupación y puesta en marcha autogestionaria de las fábricas, campos, medios de transporte, etc. etc. etc. y la distribución asamblearia de su producto (como ya hicieron los obreros y campesinos rusos en 1917, los italianos en 1920 y los españoles en 1936, entre otros casos históricos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta manera, planificando en asambleas qué se va a producir, cómo, quienes y para quién, se podrían solucionar de raíz todos esos problemas artificiales de muy fácil solución que genera la enajenación para sostenerse a sí misma, como la escasez, la “pobreza”, la miseria, el hambre, la desocupación, la contaminación ambiental, la inseguridad laboral, la desigualdad social, etc. Si se pudiera mantener aunque sea por un día la producción-circulación autogestionada, quedaría evidenciado ante todo el mundo la ridiculez del sistema en el que vivimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si toda una ciudad fuera liberada de las fuerzas represivas durante algún tiempo, se podría implementar una comuna como la de París de 1871, iniciando de esa manera inmediatamente la soberanía popular asamblearia, la única democracia verdadera (federando las distintas asambleas barriales mediante cuerpos de delegados). Aún si no se avanzara hacia la expropiación y autogestión de la producción-circulación, se podría establecer un sistema de impuestos revolucionarios por el cual sean los que más tienen los que tengan que financiar la actividad pública. Y considerando que lo más probable es que la autoridad se reestablezca rápidamente, no deja de ser tentadora la idea de expropiar rápidamente y de una sola vez las grandes fortunas individuales y empresarias (incluidas especialmente las de las instituciones bancarias). Todo lo que se incaute, si lograse ser ocultado de las fuerzas represivas, podría ser usado luego para financiar la actividad subversiva. Es especialmente importante el acumular divisas, ya que resisten cualquier posible desvalorización de la moneda nacional y permiten el intercambio exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier de los casos planteados el impulso de la revuelta podría además dar origen a una revisión libre y consciente de todas nuestras pautas y conductas habituales, suprimiendo o transformando las no deseadas y realizando aquellas que son preferibles. Esto llevado a escala multitudinaria, significaría la reconstrucción total de la vida. Todo podría ser creado, destruido, replanteado, puesto en cuestión y debatido públicamente (especialmente las concepciones, roles, estereotipos, esquemas, etc).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la &lt;em&gt;experimentación libertaria&lt;/em&gt; se extendiera a varios ámbitos, establecimientos, espacios, barrios, etc., la cantidad de posibilidades aumentaría exponencialmente, ya que todo podría ser combinado. Prácticamente cualquier deseo podría ser materializado, lo cual a su vez permitiría la experimentación de nuevas formas de vida, de relacionamiento y de utilización del espacio, el tiempo y los recursos disponibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo un nuevo orden se podría construir en base a la integración de todas las experiencias libertarias y autogestivas, llevando a la &lt;em&gt;situación liberada &lt;/em&gt;a ser cada vez más global. Esta podría dotarse entonces de sus propios órganos para armonizar al máximo la actividad, facilitar la conviviencia, solucionar posibles conflictos y evitar que el desborde se vuelva contra sí mismo. Estos órganos también podrían tener (y en general suelen hacerlo en los estallidos populares) la función de organizar la autodefensa, tarea fundamental para alargar por el mayor tiempo posible las &lt;em&gt;situaciones liberadas&lt;/em&gt; antes de que sean aplastadas por las botas de la represión. Es el caso de los consejos obreros, las asambleas populares, comunas revolucionarias, etc. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-5896784325005628910?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5896784325005628910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5896784325005628910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/04/la-revuelta-y-las-situaciones-liberadas.html' title='La revuelta y las situaciones liberadas'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-3457259967896747298</id><published>2007-03-22T04:46:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:13:51.951-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>Sobre las posibilidades de la revuelta en el mundo actual (segunda parte)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Acá va la segunda parte del artículo que había empezado antes. En realidad la idea original era que se extendiera más sobre el período de las décadas 1990-2000, pero me pareció que tenía que replantear muchas cosas anteriores. Por lo tanto quedan todavía pendientes algunas partes más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se dijo antes, la posguerra inauguró un nuevo período para la resistencia popular. En la medida en que las viejas organizaciones reformistas habían abandonado ya toda perspectiva de abolición de la sociedad de clases, que los viejos sindicatos revolucionarios habían sido diezmados por la represión y por el fortalecimiento de los integrados, y que las burocracias “URSS”istas habían asumido la responsabilidad de liquidar toda posibilidad insurreccional en los países capitalistas (para convertir a los movimientos de resistencia en peones de sus intereses mundiales), y en el marco de una creciente integración consumista-espectacular de las clases obreras al sistema (contra el cual antes se revolvían permanentemente), no quedaba ya para aquellos que querían superar el estado de las cosas otra opción que buscar otros frentes de combate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excepto en los restos fósiles de los viejos movimientos anarquista y bolchevista disidente (es decir, de la religión construída alrededor de las milenarias recetas “marxista-leninistas” en su versión anti-estalinista y “renovada” por las profecías de L. Trotsky), que seguían dialogando con un viejo mundo ya inexistente, con una clase obrera ya transformada, y con un movimiento obrero ya derrotado, no quedaba prácticamente ningún espacio de militancia que conservara su autonomía frente al sistema bipolar capitalista/”comunista” estatal de dominio mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo unos pocos grupos y organizaciones intentaron contribuir con su obra teórico-práctica al desarrollo de una revolución autogestionaria &lt;em&gt;en las condiciones modernas de existencia&lt;/em&gt; y a partir del accionar autónomo del proletariado real y del movimiento de multitudes. Entre ellos se encontraba la Internacional Situacionista, agrupación que desarrolló un análisis y crítica integral de la sociedad mercantil en su fase espectacular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamada ”revolución cubana” de 1959, realizada por una organización político-militar con una fuerte base campesina en un país con escaso desarrollo urbano e industrial (y que, pese a tener inicialmente un carácter nacionalista y populista, tomó una deriva “URSS”ista en la medida en que necesitaba de la ayuda de esa potencia para superar la insuficiencia de su sistema de producción) inspiró a millones de personas que encontraron en ella la inyección de vitalidad que requería el adormecido movimiento de resistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicha revolución, sumada a otros acontecimientos en todo el mundo y al enfrentamiento conocido como “guerra fría” entre las clases dominantes burguesa capitalista y burocrática de la “URSS” y China (causada por la adversidad de sus intereses particulares de clase), y que se manifestó en procesos tales como la guerra de Vietnam, produjo un reavivamiento global de los movimientos de resistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La década de 1960 desarrolló por lo tanto nuevas formas de resistencia. En todo el mundo surgieron organizaciones revolucionarias armadas, muchas de las cuales retomaron todos los vicios burocráticos, alienantes y anti-históricos de las viejas organizaciones cuyo vacío habían venido a rellenar. La juventud desarrolló movimientos contraculturales y surgieron corrientes feministas, anti-carcelarias, pacifistas, etc. Los estudiantes irrumpieron masivamente en la vida social como sujeto político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simultáneamente, comenzó a crecer en las clases obreras desde la década de 1950 un rechazo a ese nuevo mundo alienado, y en especial al trabajo asalariado en las fábricas y oficinas del capitalismo y del “comunismo” de las burocracias, que se manifestaba en la tendencia a la huelga salvaje, a las ocupaciones y a todo tipo de acciones radicales. En todos lados estas acciones se topaban con la actitud de contención de las organizaciones integradas, a las cuales comenzaron a sobrepasar permanentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La combinación de todos estos factores tuvo como consecuencia el desarrollo, especialmente a fines de la década de 1960, de una tendencia a la revuelta espontánea, caracterizada por la rebelión de las bases proletarias de las organizaciones sindicales y partidarias integradas, y por una fuerte presencia de los desorganizados (muchos sin experiencia militante previa de ningún tipo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas revueltas, sin embargo, no llegaron en la mayoría de los casos a dotarse (a diferencia del anterior asalto general sobre las condiciones de existencia) de órganos propios e independientes, como lo eran antes los consejos de obreros, campesinos y soldados insubordinados (llamados “soviets” en la Rusia de 1905 y 1917, en Alemania de 1919, o la Comuna en París de 1871, entre muchos otros) o los sindicatos y sociedades de resistencia con finalidad autoemancipatoria de Italia, España, Francia, Argentina, etc. (originados directa o indirectamente en la primera Asociación Internacional de los Trabajadores de 1864).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, y como resultado de la prolongada ausencia de un proyecto de auto-emancipación entre las multitudes, cada una de estas revueltas fue desarticulada por una combinación del accionar sedante y divisionista de las burocracias sindicales-partidarias, la represión física, la concesión de ciertas mejoras muy superficiales y el desgaste propio de los movimientos desorganizados (y en muchos casos, con escasa experiencia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente el espectáculo, a partir de la completa focalización mediática en las acciones de las organizaciones revolucionarias armadas (muchas veces infiltradas por servicios “de inteligencia” estatales y paraestatales burgueses) y de la manipulación de su imagen para hacerlas caber en el rol de “terroristas” (prefabricado por el mismo espectáculo en sus usinas ideológicas), logró asestar dos golpes mortales al movimiento de multitudes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, lo desplazó del centro del debate público, y con él, a la creciente radicalización de sus métodos de lucha, a su negación en los hechos y en su discurso (y en algunos casos, hasta en su teoría) de la totalidad de la vida alienada, y del mismo modo, a la afirmación que llevaba implícita de una nueva forma de vida radicalmente diferente (quitándole de esta manera su capacidad de tomar la iniciativa e imponerle el ritmo a toda la sociedad, y con ello, la mayor parte de su fuerza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, generó un clima de inseguridad que se tradujo en el pánico colectivo y en el repudio generalizado a esas organizaciones armadas, que quebró al movimiento de resistencia y alentó la represión legal e ilegal sobre la totalidad de sus tendencias (inclusive las que no tenían ninguna relación con las organizaciones revolucionarias armadas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;La derrota del segundo asalto y el supuesto “fin de la historia”&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras este nuevo asalto general sobre las condiciones de existencia se desarrollaba en todo el mundo, se desataba (en 1973) una crisis económica internacional por causa del aumento de los precios del petróleo. Esta crisis modificó las bases sobre la cual se desarrollaba la revuelta: el problema volvía a ser el desempleo y la inflación, además de todos los otros que se seguían acumulando. Las nuevas manifestaciones de la revuelta fueron tan disímiles como la huelga salvaje argentina en 1975 (como reacción ante el anuncio de un paquete de medidas gubernamentales inflacionarias conocido como “rodrigazo”), la de Italia en 1977, y el movimiento contra-cultural de los jóvenes desocupados ingleses con pico en ese mismo año, la famosa explosión punk del ‘77 (cuya influencia sigue vigente aún hoy), entre muchas otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los países periféricos comenzó a partir de esa “crisis del petróleo” una transformación macroeconómica-financiera, apoyada por el despliegue generalizado estatal y paraestatal del terror blanco represivo, que se cobró la vida de decenas de miles de personas en todos los países, desarticulando a las organizaciones combativas, asesinando, encarcelando u obligando a exiliarse a sus militantes, cuadros, simpatizantes, etc., además de a todos aquellos que cuestionasen o hubiesen cuestionado, en la práctica y/o en la teoría, al orden establecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este contrataque de la burguesía acorralada y desesperada por la pérdida de su autoridad sobre las multitudes, fue lo suficientemente hábil como para lograr destruir completamente los remanentes de aquel mencionado segundo asalto generalizado sobre las condiciones de existencia. Comenzó entonces lentamente el progresivo desmontaje del modelo de pleno empleo y del “estado de bienestar” que era, según los propios militares golpistas, “un criadero de subversión”. Como parte de ello, consiguieron la más completa complicidad de las burocracias político-sindicales-sociales, cuyas organizaciones dejaron de esa manera definitivamente de ser funcionales al proletariado (ya que ahora ni siquiera podían conseguir mejoras sustanciales en el modo de vida de los trabajadores en el marco del capitalismo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo el mundo comenzó, sobre los últimos embates del segundo asalto y como su derrota definitiva, una progresiva reconfiguración productiva que desarticuló los grandes bastiones industriales de la clase obrera, que habían sido los cuarteles de la revuelta (“hay que liquidar a la guerrilla fabril”, según las sinceras palabras de un político capitalista argentino). En los años ochenta, sobre la base de la recuperación del empresariado y de sus nuevas condiciones sociales, políticas y técnicas, se intensificó y diversificó el espectáculo y el consumismo, profundizándose además la tendencia a destruir el “estado de bienestar”. La década finalizó con la reconversión de la burocracia de la “URSS” a empresariado “privado” fragmentario (en oposición al empresariado estatal colectivo-jerarquizado del “socialismo” de Estado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta “URSS”, si bien ya había significado desde su nacimiento una derrota de la resistencia (que vio en ella negada su proyección autogestionaria total) y cuyo fracaso no tuvo otro origen que sus propias restricciones internas (que dieron lugar a la formación de una capa burocrática que comenzó a realizar la contrarrevolución aún antes de que triunfara la propia revolución), era paradójicamente al mismo tiempo la consecuencia de &lt;strong&gt;la mayor victoria histórica parcial&lt;/strong&gt; de esa misma resistencia, que aún de forma efímera y contradictoria había conseguido tomar el poder derribando a todo un Estado. Por esa razón fue siempre adoptada por muchas personas combativas como su máximo estandarte. Además, aún en su aspecto renunciante de la autogestión generalizada, seguía significando la posibilidad de otro tipo de configuración de la producción y circulación diferente a la del capitalismo de libre mercado, y que al menos ofrecía la ventaja de asegurar a todos un puesto de trabajo (alienado, obviamente) y consecuentemente una remuneración suficiente para sobrevivir, además de un acceso gratuito a los sistemas de salud y educación, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el impulso que adquirió la burguesía gracias a la derrota simbólica de la resistencia que significó la disolución de la “URSS”, pudo darse el lujo de proclamar el fin de la historia (la historia, en tanto devenir de la sociedad, es la negación de la rigidez estática de la vida alienada. Su reflujo hace cristalizarse a lo dado haciendo que se nos presente falsamente como &lt;em&gt;normal&lt;/em&gt;,&lt;em&gt; natural&lt;/em&gt;, en definitiva, inmutable, mientras que su retorno lo hace estallar por los aires). Esta proclama puramente formal tuvo sin embargo un correlato real en la destrucción definitiva de la ya escasa moral combativa que le restaba a las multitudes tras la secuencia de derrotas anteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un nuevo derrumbamiento se producía sobre las esperanzas de millones de personas: habían caído simultáneamente la posibilidad de mejorar sustancialmente las condiciones de vida dentro del capitalismo (porque la “globalización neoliberal” había destruido todos los resortes estatales que la habían realizado anteriormente, en la etapa keynesiana) y el único sistema “alternativo” al capitalismo de mercado que existía en el mundo, el “comunismo” burocrático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las consecuencias fueron devastadoras para la resistencia, que sufrió probablemente el mayor reflujo de la historia, aún peor que el producido desde la Segunda Guerra Mundial. La época profundizó enormemente la tendencia a no luchar y sobre todo a no organizarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como consecuencia de este reflujo, la burguesía intensificó aún más su ofensiva en toda la década del noventa: se multiplicaron los despidos, se flexibilizaron y precarizaron las condiciones de trabajo, bajaron los salarios, aumentó la explotación de la mano de obra inmigrante (aun mayor que la sufrida por la local) y se relocalizaron los centros de producción y circulación hacia los países donde la mano de obra era más fácil de explotar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ni siquiera así se pudo verificar su hipótesis del supuesto “fin de la historia”, que sufrió una doble desmentida: desde el propio campo burgués, con las guerras de medio oriente, el “terrorismo”, los conflicos étnico-culturales-religiosos (balcanes, chechenia, etc.) y desde el campo de la resistencia, con las revueltas latinoamericanas de fines de la década del ochenta y de toda la del noventa, con la insurrección armada llamada “zapatista” de los indígenas de la selva Lacandona (México, 1994), con el nacimiento del movimiento llamado “piquetero” de Argentina, con el surgimiento de un movimiento contra las guerras y contra la “globalización neoliberal”, etc. Todas las tensiones acumuladas durante esa década comenzarían a estallar en la del 2000 (especialmente en América Latina), en forma de desbordes más o menos espontáneos y muy heterogéneos (tanto respecto a su componente social como a sus orígenes, métodos, objetivos y características en general).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Continuará...) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-3457259967896747298?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/3457259967896747298'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/3457259967896747298'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/03/sobre-las-posibilidades-de-la-revuelta_22.html' title='Sobre las posibilidades de la revuelta en el mundo actual (segunda parte)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-1988285519811907357</id><published>2007-03-21T05:39:00.000-03:00</published><updated>2007-04-29T01:32:31.339-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><title type='text'>Los síntomas hablando por sí mismos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Si bien la idea era que en esta entrada del blog viniera la continuación del artículo anterior (que sigo preparando, y va a salir en tandas porque trata muchos temas), encontré en internet un texto que me pareció que decía mucho más que cualquier cosa que yo pudiera escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este texto, con fecha en 18/12/06, fue publicado en &lt;a href="http://lahaine.org/index.php?blog=3&amp;p=19253"&gt;http://lahaine.org/index.php?blog=3&amp;amp;p=19253&lt;/a&gt;. Aclaro desde ya que no necesariamente comparto las opiniones en él expresadas, pero me parece que refleja muy bien los síntomas de este mundo enfermo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EDICIÓN DEL 21/3/07: Me acabo de enterar gracias a un comentario que alguien escribió en esta misma entrada, que la entrevista era en realidad ficcional, y que sin embargo fue publicada como si fuera verdadera, tratando de producir un impacto mediático del estilo de la cobertura de Orson Wells sobre una supuesta invasión extraterrestre (que obviamente no existió)... sin embargo, me parece que no deja de ser interesante, asi que sigo recomenando su lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reproduzco a continuación:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mayo de este año el diario &lt;strong&gt;O Globo&lt;/strong&gt; de Brasil en su separata Segundo Caderno, publicó una ’Entrevista a &lt;strong&gt;Marcola&lt;/strong&gt; del PCC’. El es Marcos Camacho, jefe de la banda carcelaria de Sao Paulo denominada “Primer Comando de la Capital” (PCC). La siguiente es la traducción textual del reportaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- ¿Usted es del PCC?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Más que eso, yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnostico era obvio: Migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía... ¿Qué hicieron? Nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿El Gobierno Federal alguna vez reservó algún presupuesto para nosotros? Nosotros sólo éramos noticia en los derrumbes de las fabelas de los cerros o en la música romántica sobre ’la belleza de esas montañas al amanecer’, esas cosas... Ahora estamos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social ¿Vio? Yo soy culto. Leo al Dante en la prisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Pero la solución sería...&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de ’solución’ ya es un error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ya anduvo en helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo? Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la batuta casi de una ’tiranía esclarecida’ que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del legislativo cómplice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿O usted cree que los chupasangres no van a actuar? Si se descuida van a robar hasta al PCC. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y federales (nosotros hacemos hasta &lt;em&gt;conference calls&lt;/em&gt; entre presidiarios...) Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- ¿Usted no tiene miedo a morir?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ustedes son los que tienen miedo a morir, yo no. Mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. Ustedes en el bien y el mal y, en medio, la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva ’especie’, ya somos otros bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común. ¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja...!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo leo mucho; leí 3.000 libros y leo al Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. ¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas ’con autorización’ de la justicia? Es eso. Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. Eso. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- ¿Qué cambió en las periferias?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Plata. Nosotros ahora tenemos. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un escritorio... ¿Cuál es la policía que va a quemar esa mina de oro, entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y ’colocado en el microondas’. Ustedes son el estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en ’super stars’ del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos ’globales’. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros ’clientes’. Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- ¿Pero, qué debemos hacer?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Les voy a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a ’los barones del polvo’ (cocaína)! Hay diputados, senadores, hay generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el medio de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata? No tienen dinero ni para comida de los reclutas. El país está quebrado, sustentando un estado muerto con intereses del 20 % al año, y Lula todavía aumenta los gastos públicos, empleando 40 mil sinvergüenzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿El ejército irá a luchar contra el PCC? Estoy leyendo Klausewitz, &lt;em&gt;’Sobre la Guerra’&lt;/em&gt;. No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros... solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó en eso? ¿Ipanema radiactiva?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;- Pero... ¿No habrá una solución?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ustedes sólo pueden llegar a algún éxito si desisten de defender la ’normalidad’. No hay más normalidad. Ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia. Pero ser francos, en serio, en la moral. Estamos todos en el centro de lo insoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y ustedes no tienen salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: ’Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno’.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-1988285519811907357?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1988285519811907357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1988285519811907357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/03/los-sntomas-hablando-por-s-mismos.html' title='Los síntomas hablando por sí mismos'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-5209714160268063169</id><published>2007-03-04T07:08:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:11:57.376-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>Sobre las posibilidades de la revuelta en el mundo actual (primera parte)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;u&gt;La sociedad de posguerra&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fin de la Segunda Guerra Mundial significó el pico máximo de un proceso que ya se había iniciado desigualmente en diferentes países: el de auto-revolución de la sociedad capitalista existente. Esto marcó el comienzo de una época que perdura hasta el día de hoy, aunque en constante transformación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La producción separada de las multitudes (es decir, cuya dirección está acaparada por una clase social dominante, en este caso el empresariado moderno), que ya había dado lugar al surgimiento de la variante asalariada del trabajo alienado (el trabajo cuyas condiciones y producto escapan al control del trabajador) y con él, al de una clase social de obreros ocupados y desocupados, se desarrolló al punto de transformar considerablemente las condiciones de la vida social e individual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien disminuyó la presión de las viejas alienaciones (mediante la reducción de la cantidad de horas al día que el asalariado desperdicia entregándole su vida a un patrón, el aumento en la capacidad de consumo, la legislación del trabajo, etc.), una tanda de nuevas alienaciones en otros aspectos ocupó su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la enajenación del trabajo se le sumó la enajenación del tiempo libre, en forma de consumismo, es decir, el consumo por parte de todos del producto de la producción separada, que excede cada vez más la simple satisfacción de necesidades básicas, tanto para dar respuesta (de una forma alienada) a los deseos reales como para generar otros artificialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el más novedoso y revolucionario de los elementos de la sociedad capitalista de posguerra, es el desarrollo de los llamados “medios de comunicación masiva”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal denominación es un eufemismo bastante sutil, que pretende hacer pasar por bi-direccional lo que en realidad es lisa y llanamente transmisión de espectáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este espectáculo, que se constituyó no sólo a través de los medios técnicos sino a partir de la totalidad de la sociedad alienada en todos sus aspectos, transformó profundamente la vida a lo largo y a lo ancho del mundo, pero especialmente en las zonas en las que ya dominaba el modo de vida “moderno”, los países centrales y las grandes ciudades de los países periféricos, valiéndose de ese nuevo “tiempo libre” y de esa igualmente novedosa capacidad de consumo aumentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;La disolución de los viejos movimientos reformistas y revolucionarios&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el período de entreguerras (1917-1939), la clase obrera había protagonizado en todo el mundo un asalto general sobre las condiciones de existencia. En él, un gran dilema separaba aguas, generando dos grandes tendencias diferenciadas: reforma o revolución. La primera opción buscaba transformar la vida social e individual a partir de la participación y reforma de las instituciones creadas por el sistema. La segunda buscaba eliminarlas mediante una insurrección masiva y construir otras en su lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambas tendencias contaban con organizaciones permanentes, multitudinarias y más o menos independientes, dependiendo del caso: sindicatos, partidos, específicas, grupos de propaganda, etc. Cada una de ellas era un ámbito de pertenencia en el cual los obreros depositaban gran parte de su tiempo y recursos, en muchos casos con enormes esfuerzos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta oleada proletaria mundial fue derrotada a manos de la represión policial, militar y para-estatal (excepto en los países que integrarían la llamada “URSS”, los únicos en los cuales logró derrocar el orden existente) en algunos casos efectuada por los diferentes fascismos (que surgieron como reacción a dicho asalto en los países en que estaba más avanzado: Italia, Alemania y España), en otros por los sectores conservadores tradicionales, y en otros, paradójicamente, por los gobiernos supuestamente “reformistas” surgidos de esa misma oleada (que no lo eran más que superficial y aparentemente, ya que eran ejercidos por sus burocracias conciliadoras y no por sus bases combativas). Luego la segunda guerra mundial inmovilizaría a la clase obrera de los países beligerantes e invadidos, mientras que en el resto de los países se daría una fuerte reconfiguración de los movimientos proletarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La represión física había logrado ya eliminar, aterrorizar y dispersar a enormes cantidades de militantes, principalmente de las organizaciones más combativas e independientes, lo cual produjo un crecimiento en importancia e influencia de las más conciliadoras, que se tradujo en un muy fuerte crecimiento numérico de estas últimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La llamada “URSS”, que ya había nacido dominada (aunque parcialmente) por la burocracia bolchevique, sufrió la consolidación de ese grupo (el cual fue a su vez hegemonizado tras la muerte de Lenin por el sector más recalcitrantemente burocrático -el liderado por Stalin-) que logró monopolizar completamente los resortes del poder y estabilizarse como clase social dominante, proyectándose al mismo tiempo en todo el mundo como supuesta “representante del proletariado” a través de los partidos mal llamados “comunistas” y de los sindicatos y organizaciones dirigidos por ellos. Esta burocracia internacional “URSS”ista, dirigida desde el Kremlin pero existente en todos los países capitalistas, no pensaba en extender su modelo hacia ellos sino en lograr el control de sus respectivas clases obreras para hacerlas defender los intereses de la clase social burocrática de la “URSS” en cada uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado de todo esto, de la mencionada auto-revolución de la sociedad capitalista y de su consecuencia (la vertiginosa expansión del consumismo y el espectáculo), fue la aceleración del proceso (que ya se había iniciado tiempo atrás en todo el mundo) de pérdida de independencia política por parte de la clase obrera y de sus organizaciones reformistas y revolucionarias, que quedaron cada vez más en manos de burocracias político-sindicales conciliadoras e integradas (cuyos proyectos no cuestionaban la separación de la sociedad en clases, o que lo hacían solo formalmente, sin dar ningún paso real hacia su supresión). Dichas burocracias podían ser, o bien “URSS”istas (anteriormente descriptas), o bien locales. Estas últimas presentaban a su vez dos variantes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-las que conservaban su forma clásica de movimientos partidario-sindicales socialdemócratas dirigidos por “intelectuales” liberales. Estas existían desde la Segunda Internacional (e inclusive desde la primera) y tuvieron un rol protagónico en el proceso de integración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-las que estaban estructuradas verticalmente en aparatos políticos dirigidos por militares o civiles (llamados “nacionalistas” o “populistas”), especialmente en algunos países del llamado “tercer mundo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas burocracias conciliadoras no buscaron nunca eliminar al capitalismo mediante una reforma o una revolución, sino mantener controlada a la clase obrera, a partir de la obtención de mejoras superficiales en sus condiciones de vida en el marco del sistema. Por su parte, la enorme mayoría del proletariado aceptó (y hasta buscó) este cambio, o al menos no fue capaz de articular una alternativa. Los que aún sostenían la necesidad de organizaciones independientes debieron o bien permanecer en las organizaciones integradas con la esperanza de recuperarlas, o bien formar o incorporarse a grupos minoritarios por fuera de ellas, o bien permanecer desorganizados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De esta forma, quedó completamente obsoleto el viejo proyecto transformador centrado en el accionar de las organizaciones reformistas y revolucionarias permanentes, multitudinarias e independientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;El nuevo movimiento de transformación social&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las consecuencias de este proceso no fueron menores: para obtener una transformación más o menos profunda de la sociedad, no se podía contar ya con las grandes organizaciones permanentes tales como eran, y tampoco era posible recuperarlas (como demostró luego la historia). No habría ya movimientos reformistas o revolucionarios al viejo estilo en las zonas donde imperaban las condiciones modernas de vida, sino revueltas más o menos espontáneas protagonizadas por multitudes desorganizadas o por las bases insubordinadas de las organizaciones integradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la década de 1950 esto se comenzó a observar en los países dominados por la burocracia “URSS”ista (especialmente en la revuelta húngara de 1956, en la que volvieron a formarse consejos obreros), y en una creciente agitación en los países capitalistas, que se volvió semi-insurreccional en el llamado mayo francés de 1968, en el que diez millones de personas (cuya enorme mayoría no estaba encuadrada en ninguna organización) se lanzaron a una huelga general salvaje (por fuera de los sindicatos y la legislación gremial) con ocupación de todo tipo de establecimientos (incluídas fábricas, universidades y oficinas, entre otros).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta revuelta desencadenó en todo el mundo otras similares. En Argentina tuvo lugar el Cordobazo de mayo de 1969. Se extendió la ocupación de fábricas (inclusive con toma de rehenes empresarios) como método habitual de lucha. Se desarrolló una tendencia a la huelga salvaje, convocada por asambleas de los mismos trabajadores, que desbordó una y otra vez la contención burocrática sindical-partidaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante toda la década transcurrida entre fines de los años sesenta y fines de los setenta, se sucedieron revueltas de este tipo en todo el mundo, sacudiendo las bases del sistema capitalista. Este nuevo asalto sobre las condiciones de existencia fue finalmente derrotado (por represión o contención), y una reconfiguración general del sistema modificó las bases sobre las cuales se había desarrollado, dando lugar a una nueva etapa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;Las revueltas en el mundo actual&lt;/u&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de la crisis económica mundial de 1973, comenzó en todo el mundo capitalista un proceso de reorganización económica, política y social. Este proceso (llamado “de globalización neoliberal”) se aceleró con la reconversión del supuesto “socialismo” de la “URSS” en liso y llano capitalismo de mercado, y de su clase social burocrática en empresariado clásico. Una de las consecuencias de dicho proceso fue el enorme crecimiento de la desocupación en las clases obreras, que logró quebrarlas definitivamente en un sector con capacidad de consumo y en otro sin ella (y por lo tanto, completamente marginal). Pero aún el primero de ellos se vio fuertemente golpeado por la precarización, la flexibilización laboral, etc. Las viejas organizaciones integradas perdieron todo su restante carácter proletario, al vaciarse de militantes de base y al evidenciarse cada vez más la cercanía de sus burocracias a las clases dominantes. La revuelta ya no podía ni siquiera considerarlas un obstáculo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A finales de la década de 1980 y a lo largo de la del 90, comenzó a gestarse en todo el mundo una nueva oleada de agitación social, esta vez protagonizada por los sectores más perjudicados por la “globalización neoliberal”. Pero esta vez el espectáculo ya no podía aparentar que tuviesen alguna relación con las organizaciones integradas, y debió reconocer que tenían un carácter anti-político. En algunas zonas llegaron inclusive a resurgir algunas organizaciones permanentes independientes y multitudinarias, sobre todo en los sectores más duramente golpeados (el Ejército Zapatista de Liberación Nacional entre los indígenas de México, el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, las organizaciones piqueteras entre los desocupados de Argentina).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la década del 2000, la agitación social se agudizó hasta volverse revuelta en muchos países. El diciembre argentino de 2001 marcó un punto de inflexión: las multitudes se lanzaron al saqueo, se volcaron masivamente a las calles, se enfrentaron a la policía, derribaron a un gobierno, formaron asambleas populares, recuperaron empresas quebradas, ocuparon espacios abandonados, construyeron centros culturales, organizaron emprendimientos productivos, realizaron piquetes y constituyeron agrupamientos de diferentes tipos (y todo esto aún sin la participación de la enorme mayoría de la clase obrera ocupada y de la sociedad, y de forma fragmentaria, sin un análisis integral, ni una perspectiva superadora, ni un proyecto alternativo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras revueltas, similares o diferentes, se desatarían luego en otros países, tanto de América Latina (Bolivia, Ecuador, México, Chile, etc.) como del resto de mundo (especialmente en Francia). Vale la pena analizarlas en profundidad, porque en ellas se manifiesta todo el carácter que adquiere la el proyecto transformador en el mundo actual. (Continuará...)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-5209714160268063169?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5209714160268063169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/5209714160268063169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/03/sobre-las-posibilidades-de-la-revuelta.html' title='Sobre las posibilidades de la revuelta en el mundo actual (primera parte)'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-1123558623414460082</id><published>2007-02-07T07:48:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T19:53:31.660-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría de la práctica'/><title type='text'>Sobre el protagonismo de multitudes</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Un cambio real, en la vida social y en nuestras propias vidas, sólo puede pasar por nosotros mismos. Y con “nosotros” quiero decir TODOS nosotros, todas las personas que estamos en el “abajo” de la sociedad, en el sentido de que no somos los que manejan los hilos de lo que pasa en el mundo, ni tenemos ninguna incidencia en el Poder, ni dirigimos grandes empresas, ni mafias ni Estados enteros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entender que el sujeto revolucionario es algo tan poco académico como “la gente común” es el centro de todo proyecto de transformación radical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las consecuencias de este simple principio son gigantescas, entre otras:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) No hay que esperar a que venga un Mesías, un líder-caudillo-dirigente (ya sea político, empresario, militar, cura, intelectual, profesional, científico, sindicalista, guerrillero, etc.) a “guiarnos” a la victoria para empezar a ser protagonistas completos de la vida social. Podemos (y debemos) empezar a actuar ya mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Aún si una persona se destacara de entre las demás y adquiriera rasgos de “líder de masas”, tampoco deberíamos seguirla ni esperar nada de ella. Cada milímetro de iniciativa y protagonismo que perdemos en mano de los dirigentes, es un paso importante hacia la burocratización y el totalitarismo. Y ya sabemos muy bien como terminan las burocracias y los totalitarismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) De la misma manera, tampoco podemos seguir a, ni depender ni esperar nada de ninguna organización que no sean las nuestras propias, las que creemos, protagonicemos, dirijamos y controlemos. De nada nos sirven los partidos políticos, ni ningún tipo de agrupación aspirante a vanguardia dirigente. Es más, muy probablemente, esas organizaciones serán un obstáculo a cualquier proceso revolucionario real, porque siempre intentarán conservar para sí mismas algo del viejo poder enajenado, o terminarán creando nuevos tipos a partir de cada espacio que les dejemos vacante. Por estar razón, hay que saber prevenir a tiempo la burocratización, controlando severamente a todos los militantes de esas agrupaciones que participen en nuestros movimientos y organizaciones, limitándoles el acceso a los puestos de representación/coordinación/administración, etc., e inclusive, si comienzan a ser una molestia real, expulsándolos de todos nuestros espacios. No importa cuantas “buenas intenciones” tengan: el vanguardismo engendra burocracia y atenta contra la democracia directa, y esto ha sido demostrado de sobra por la historia de las experiencias de transformación de la vida social e individual&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Nunca, nunca tenemos que perder la iniciativa o bajar la guardia. La triste realidad es que ya es muy poco probable que triunfemos haciendo las cosas correctamente, y estas probabilidades disminuyen drásticamente mientras más nos descuidemos, mientras más expectante sea nuestra actitud. La militancia para la transformación tiene la lógica inversa a la de cualquier programa televisivo: tirarse en el sillón a esperar que las cosas pasen es sinónimo de suicidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Los ídolos son contrarrevolucionarios (y hasta contrarreformistas). El ídolo, el humano deificado, adorado, es justamente la negación del protagonismo de las multitudes anónimas, de la gente común, de los de abajo. En este punto se pueden agregar varias consideraciones más: no nos tiene que resultar extraño que el gran espectáculo fabrique ídolos permanentemente. Ídolo, culto a la personalidad, religión, observación pasiva, expectativa, dependencia, espectáculo, son todas caras de una misma moneda. No importa cuan subversivo sea o haya sido el ídolo en cuestión, no importan sus dotes como dirigente, su carisma, su retórica, ni su sacrificio y entrega a la causa, así como tampoco importan las ideas que predique. La relación ídolo/creyente es una de las bases de toda jerarquización, el fundamento último de la especialización del Poder como área separada de la vida social monopolizada por “profesionales”, en definitiva, una de las fuentes de las que emana la separación de la sociedad en clases. Por esta razón, el sistema disfruta intensamente de convertir en ídolos a nuestros referentes, y más aún si pueden volverlos mercancías y obtener dinero de su comercialización. Que exista algo como un “museo del Che Guevara” es una aberración completa y un contrasentido total, o mejor dicho, algo totalmente coherente dentro de los parámetros de la sociedad de clases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6) No puede existir una única filosofía revolucionaria, ni un único pensamiento político, moral, etc. en definitiva, ninguna ideología que se pretenda a si misma como “LA” ideología. Las ideologías auto-referenciales, además de generar sectarismo y por lo tanto exclusión, tienden a anular la capacidad de pensamiento propio, y por lo tanto a volver a las personas incapaces de afrontar los duros embates de la realidad, y además facilita la formación de grupos proféticos que se pretendan los intermediarios entre el mundo divino de La Idea y las masas brutas, y que terminarán convirtiéndose en los burócratas del mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7) De nada sirven los “modelos de conducta” que ninguno de nosotros puede imitar. Jesucristo y el Che Guevara pueden haber sido personalidades muy respetables, pero el modelo de ser humano que predicaban es imposible de adoptar por la gente común, al menos en las actuales generaciones que fuimos criados por la sociedad de clases. Levantar las banderas de la “conducta impecable”, puramente altruista, de sacrificio pleno, solo puede llevar hoy en día a tener un discurso hipócrita no respaldado por hechos reales, y a que la mayoría de la gente nos mire como a extraterrestres. Mucho más realista y útil es ponerse objetivos de conducta que todos podamos cumplir, como por ejemplo: tratar al menos de tener en cuenta a los demás, respetarlos y respetarse a uno mismo, no agredir innecesariamente, intentar pensar y proyectar a futuro, buscar desarrollar una visión de conjunto sobre las cosas (en oposición a la visión “sectorialista”), etc. De esta manera, podemos ser completamente coherentes entre el discurso y la acción, y no espantar a las personas que, como nosotros, distan muchísimo de ser el “hombre nuevo” o el “cristiano libre de pecado”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8) El anonimato es revolucionario. Mientras menos destaquen ciertos individuos particulares, y más se extienda el protagonismo de la gente común, más cerca se está de transformar la vida social e individual. Por más que sea necesaria la existencia de funcionarios, y que la dinámica social genere inevitablemente cuadros y referentes, es fundamental evitar la formación de polos de poder separados de las multitudes. De esto y de otras cosas se desprende:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9) Una de las principales herramientas de la democracia directa es la revocabilidad de los funcionarios. Esto significa que todo funcionario puede en todo momento ser revocado por las multitudes, y de hecho, es sano y conveniente que así sea para combatir la corrupción, la ineficiencia, la burocracia, etc. La revocabilidad no es solo una figura formal: se debe convertir en una práctica casi cotidiana. Funcionario que no alcance el rendimiento exigido por la gente, o que comience a adquirir demasiado poder, funcionario que debe ser revocado inmediatamente y sin ningún tipo de obstáculos. De la misma manera, también es central que se reporte constantemente todo problema administrativo, que se denuncie todo acto antidemocrático o corrupto, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las personas deben ser educadas para poder ejercer un cargo público. Lo ideal sería que no se consoliden “especialistas”, sino que exista una gran cantidad de cuadros preparados para rotar en esos cargos, surgidos de las mismas multitudes en todos sus ámbitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10) Los procesos de transformación no emanan de un “centro” fijo hacia una “periferia” también fija, ni tienen un curso predefinido. Pueden brotar en cualquier ámbito y de cualquier sujeto, de forma interrelacionada o aislada. No hay “un” movimiento de transformación: todas las multitudes pueden devenir en él. De hecho, el proceso de transformación ya existe subterráneamente en muchos lugares en distintas medidas, a veces de forma más manifiesta y otras, más oculta, a veces de forma auto-consciente y otras, inconsciente, formulada a veces de forma más clara y coherente y otras, más difusa y contradictoria. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-1123558623414460082?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1123558623414460082'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/1123558623414460082'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/02/sobre-el-protagonismo-de-multitudes.html' title='Sobre el protagonismo de multitudes'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-116906578332670787</id><published>2007-01-17T17:29:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:10:36.449-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría de la práctica'/><title type='text'>Lucha radical y Espectáculo</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;u&gt;El Espectáculo&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El Espectáculo es una rama del Sistema cuya función es instalar una determinada cosmovisión, información y valoración en la mentalidad de las multitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está compuesto por una multiplicidad de focos interconectados, cada cual es un fluir de imágenes prefabricadas, caracterizados por ser reproducidos unidireccionalmente a través de medios concentrados en manos de la clase dominante, ya sea vía capitales privados (empresas), vía aparato estatal (ya sea en la dirección o en la base -es el caso de las escuelas, colegios y universidades, etc.-), o vía instituciones e individuos asociados (ONGs, sindicatos, asociaciones civiles, partidos políticos, iglesias, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de sus medios de reproducción son técnicos, en el sentido de requerir maquinarias e insumos (o sea, capital) para su funcionamiento, lo cual los vuelve restrictivos a la clase capitalista quedando negados para las multitudes : la televisión, los diarios, las radios, internet, el cine, las revistas, los afiches, carteles y volantes, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros son directos pero también requieren capital: los establecimientos educativos, religiosos, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, el Espectáculo genera un componente extra que forma parte de él: el circuito intelectual, que es el conjunto de individuos, grupos e instituciones auspiciados y transmitidos por el Espectáculo a través de cualquiera de sus medios, que se encargan de legitimar al Sistema reproduciendo su lógica (aún para "criticarlo", como en el caso del "progresismo"), y que a su vez se remiten permanente unos a otros, generando una comunidad de referencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una sociedad compleja y masiva como la actual, no hay forma de experimentar directamente la realidad más que una ínfima parte, y aún así la percepción será superficial y ambigua. Por eso es imprescindible para nosotros recurrir a una fuente externa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa función es absorbida por el Espectáculo, que se vuelve el único medio de contacto entre los individuos y los sucesos de la realidad, que paradójicamente, encuentran en él su imagen independizada y manipulada (o bien, no encuentran su imagen y permanecen como inexistentes para las multitudes), aportando su propia signficación y valoración que pretenden "neutralidad" y "objetividad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Espectáculo, si bien está conformado por focos independientes emitidos por distintos sectores de la clase dominante (cada cual posee su propia cosmovisión, intereses y filiaciones), se inserta en una lógica global prácticamente indiscutida, y que tiende a generar a su vez respuestas similares ante problemas similares. Por eso es muy común encontrar interiorizada y naturalizada la lógica del Espectáculo, a tal punto de reproducirse inclusive de forma independiente a sus medios técnicos de transmisión, en forma de Normalidad, es decir, de pensamiento/accionar instalado en las multitudes que excluye dogmáticamente a las otras posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que si existe un Espectáculo es porque hay espectadores, y que éstos conforman la totalidad de la sociedad. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;u&gt;Las organizaciones visibles&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una organización &lt;em&gt;visible&lt;/em&gt; (ante los ojos del Espectáculo) es aquella que posee una simbología visible, ya sea en cuanto a siglas, símbolos, logos, comunicados y prensas, militantes, referentes, locales conocidos de reunión, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier acción de cualquier organización visible tendrá (proporcionalmente a su masividad, a su inserción en la sociedad y a su grado de influencia) su doble falsificado y manipulado en el Espectáculo, y será percibido de esa forma por toda la sociedad, que tomará dicha imagen como su única y completa realidad, excluyente de cualquier otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En consecuencia, toda organización visible debe moderar su accionar al punto de resultar "apoyable" por la sociedad si busca lograr alguna influencia en ella, y en especial en la lucha reivindicativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una lucha reivindicativa entre un determinado contrapoder y un determinado poder, posee dos frentes de combate interrelacionados: por un lado, el extorsivo directo, y por el otro, el simbólico (que puede ser considerado extorsivo pero indirectamente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grado de triunfo o derrota viene dado en parte por la relación de fuerzas simbólicas, que no se resuelve &lt;em&gt;en el terreno de combate &lt;/em&gt;sino, sobre todo, ante los ojos de la opinión pública (a diferencia del frente extorsivo, donde el resultado es producto de la capacidad de daño directo, ya sea económico o físico)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda organización que pretenda dar una lucha reivindicativa, se somete por lo tanto a esa opinión. Pero la opinión pública, en la sociedad actual, está monopolizada por el Espectáculo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;u&gt;La acción radical&lt;/u&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La acción radical, en tanto negación completa del estado de las cosas, ataca frontalmente todo lo defendido por el Espectáculo, y logra ganarse por lo tanto el repudio general e inmediato de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto no significa necesariamente la muerte de la acción radical, sino la necesidad de analizar en cada caso sus ventajas y desventajas. Para la lucha reivindicativa, la acción radical debe presentarse en general en pequeñas dosis contrapesadas por un trabajo intenso en el frente simbólico, al menos en el momento en que el conflicto empieza a ser mediatizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es la lucha reivindicativa en sí misma la que permite radicalizar al movimiento de multitudes hasta volverlo insurreccional, sino más bien su grado de acción radical. Por lo tanto, si se quiere derribar de raíz el estado de las cosas, no alcanza con dar luchas reivindicativas con pequeñas dosis de radicalidad. Es necesario profundizar este aspecto al punto de extraer al movimiento de la lógica del sistema-Espectáculo para que pueda construir la suya propia, por fuera y en contra de la anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, es necesario sostener un accionar radical por fuera de las organizaciones visibles y del Espectáculo. Un accionar que sólo llegue a las multitudes por percepción directa o a través de sus consecuencias. Un accionar que carezca completamente de referencias, y que pueda ser realizado por cualquier persona. Pero sobre todo, un accionar que tenga el sentido de negación práctica de las relaciones sociales dominantes, o que posea una utilidad práctica para el movimiento de multitudes, o que simplemente permita vivir hoy mismo la autogestión plena y construir desde ya los lazos socialistas que reemplazarán a los de dominación, especialmente si esas acciones resultan imitables y contagiosas para otros sectores (lo cual es posible justamente porque la intensidad y libertad de la vida autogestiva resulta mucho más atractiva que la pesada vida rutinaria alienada de la Normalidad, una vez que se sobrepasa al Espectáculo y su lógica, y en consecuencia, que la autogestión irrumpe como posibilidad real para las multitudes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero para que este accionar sea realmente invisible (lo cual además es necesario para evitar la represión que acarrea) y al mismo tiempo productivo, debe sostenerse en una situación de avance general del movimiento de multitudes, de tal forma que pueda quedar ocultado por su masividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una acción de sabotaje o de expropación-incautación-saqueo, la ocupación de un establecimiento con puesta en marcha autogestiva de maquinaria e insumos, la aplicación de la justicia popular hacia ciertos individuos, el desconocimiento total de la autoridad y el establecimiento de un poder paralelo, el ataque físico al sistema y sus agentes y símbolos, etc. solo tienen un sentido completo en el marco de una oleada de multitudes: huelga general, ocupación de establecimientos, combates callejeros generalizados o situaciones similares. En cualquier otro contexto tienden a ser contraproducentes, ya que, por un lado, entregan a sus realizadores a los verdugos del sistema, y por otro, contribuyen a un avance represivo sobre todo el movimiento, inclusive sus secciones más moderadas y orientadas a la lucha reivindicativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta las acciones más moderadas, como la simple huelga/ocupación/bloqueo/piquete (que se dan a diario en contextos de pasividad social), al volverse invisibles por el avance general del movimiento tienden a generalizarse y radicalizarse, inclusive para aquellos sectores sin tradición ni experiencia de lucha. De hecho, no es tan infrecuente la irrupción de movimientos masivos de esos sectores, muchas veces formados por individuos moderados, reformistas y hasta sin interés político, obviamente desorganizados, que se suman a la lucha una vez que el gran ojo del Espectáculo ha quedado cegado por la masividad desbordante del movimiento en ascenso. Todo se vuelve entonces espontáneo y adquiere un impulso imposible de frenar, ni siquiera por sus propios cuadros y referentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el accionar radical, si se da en escala masiva, requiere a su vez de organización para poder ser duradero y efectivo. De esta forma, es necesario que el movimiento radicalizado se dote de órganos transitorios e invisibles de lucha: asambleas de base y consejos de delegados, que unifiquen y coordinen todas las acciones. Aunque esto obviamente tiene a su vez su riesgo, que es la "visibilización" del movimiento, y su consiguiente moderación (con el objetivo de ganarse el apoyo del resto de la sociedad e inclusive de convencer a la tendencia moderada del propio movimiento, que una vez que comienza a plantearse racionalmente su accionar se repliega y enfría, dominada por la lógica interiorizada del sistema que había sido momentáneamente desactivada).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez desatado el accionar radical invisible a lo largo y ancho del movimiento, la reivindicación pierde sentido y se vuelve una formalidad: la única realidad es la negación práctica de la totalidad del sistema y la vivencia de la autogestión socialista &lt;em&gt;ahora mismo&lt;/em&gt;. Pierden por lo tanto su sentido todas las otras organizaciones preexistentes, en especial las visibles-permanentes-reivindicativas, lo cual no quiere decir que se disuelvan, sino que quedan relegadas a un segundo plano. Si el movimiento logra conquistar el poder, entonces esas viejas organizaciones de contrapoder popular asambleario pueden ser la base de la nueva organización social, o bien pueden serlo las asambleas insurreccionales y los consejos de delegados, u otros órganos específicos que se creen con tal propósito. En caso de derrota, las viejas organizaciones pueden seguir siendo bastiones de resistencia y acumulación, para la lucha reivindicativa y para preparar un próximo ascenso de multitudes que pueda devenir revolucionario. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-116906578332670787?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116906578332670787'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116906578332670787'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2007/01/lucha-radical-y-espectculo.html' title='Lucha radical y Espectáculo'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-116668583267836325</id><published>2006-12-21T04:23:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:00:36.233-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Situaciones de apropiación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teoría de la práctica'/><title type='text'>Sobre el 19 y 20 de diciembre de 2001</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;u&gt;¿Qué fue lo que pasó el 19 y 20 de diciembre de 2001?&lt;/u&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;«¡El orden reina en Berlín! », proclama triunfante la prensa burguesa (…) «¡El orden reina en Berlín!», ¡esbirros estúpidos! Vuestro orden está edificado sobre arena. La revolución, mañana ya «se elevará de nuevo con estruendo hacia lo alto» y proclamará, para terror vuestro, entre sonido de trompetas:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;¡Fui, soy y seré!&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Rosa Luxemburgo, &lt;em&gt;El orden reina en Berlin, 1919&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace cinco años, en nuestro país, una revuelta popular sacudía violentamente la normalidad de la vida enajenada y socavaba algunas de sus más básicas condiciones de reproducción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen muchas visiones y versiones sobre estos sucesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el enfoque de varios sectores de la clase dominante, ni siquiera habría existido tal revuelta, y se habría dado simplemente una “represión trágica” a una “manifestación” que, junto a la crisis económica, habrían provocado “el fin de un gobierno”, a juzgar por las pequeñas notas publicadas por el diario Clarín y La Nación en ediciones impresa y digital el día de hoy (que curiosamente, coinciden en ambos diarios en recalcar el hecho de la “recuperación económica” y el “crecimiento industrial”, tal vez para intentar borrar en sus lectores el amargo recuerdo de los días en los que el poder enajenado no pudo ya controlar a las multitudes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el enfoque del sector “progresista” de la clase dominante, habría sido una “movilización popular espontánea que puso en tela de juicio un modelo económico, un sistema político y los paradigmas que habían primado durante tres décadas”, al menos según el diario Página/12 del día de hoy. Pero se cuida también este diario de dejar muy en claro unas cuantas cosas, que desnudan su ideología tibiamente reformista (es decir, &lt;em&gt;esencialmente &lt;/em&gt;conservadora, porque es más lo que pretende conservar que lo que aspira a reformar): “La democracia ya es inconcebible como un mero agregado de instituciones armoniosas; recupera su condición de contrato político y social, su status como ejercicio vivo y dinámico de la soberanía popular. Con las elecciones periódicas como eje del sistema y con el conflicto social pacífico y legalmente regulado como alimento imprescindible de su legitimidad” (en oposición a “las ‘minorías intensas’ que pretenden imponer su verdad y su concepto de justicia por sobre la voluntad mayoritaria de la sociedad”).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Coincide en esto Página/12 con los otros medios: más allá de si los sucesos del 19/20 hayan sido reivindicables o no, está claro que de ninguna manera se debe permitir a las multitudes cuestionar al Estado mismo, a las sagradas elecciones –como supuesta expresión de la “voluntad mayoritaria”-, al pacifismo social, a la legalidad, etc., en definitiva, a las reglas de juego que impone el poder enajenado. Las “minorías intensas” seríamos los desacatados que nos negamos a subordinarnos a un sistema que no surge de nosotros mismos sino de una minoría privilegiada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También sostiene Página/12 en el mismo artículo: “en rigor, los climas revolucionarios nunca duran mucho: terminan porque hay que ‘volver al trabajo’, a las rutinas, a los días grises de la normalidad. Lo que diferencia a los estallidos populares entre sí es el paisaje social que les sobrevive”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿qué quiere decir Página/12 con todo esto? Para este diario, en el mejor de los casos, los “climas revolucionarios” se distinguirían por sus consecuencias prácticas, con lo cual la &lt;em&gt;praxis revolucionaria concreta &lt;/em&gt;no existiría. Para Página/12 probablemente carezcan de valor la formación de soviets en la Rusia de 1905 y 1917, las colectivizaciones de la Guerra Civil española de 1936, la ocupación de fábricas y facultades del mayo francés de 1968 y la negación práctica de la enajenación que conlleva cada una de ellas. Seguramente resaltará de ellas únicamente sus consecuencias: el estalinismo, el triunfo del franquismo y la restauración de la legalidad francesa. De esta manera se ahorra la molestia de tener que reconocer la existencia de toda una historia revolucionaria, paralela y contraria a la historia de la dominación, de sus aparatos y sus caudillos (reconociéndola a lo sumo como puntos de inflexión disconexos y vacíos de su contenido real). Muy felices están los intelectuales reformistas estilo Página/12 de todo el mundo, sabiendo que tarde o temprano la turba iracunda volverá al trabajo y a los días grises de la normalidad, es decir, a la rutina enajenada de la sociedad enajenada, porque saben que de esa manera podrán mantener sus privilegios de eternos profetas de la transformación “gradual y pacífica”, de guionistas del espectáculo social, y mejor aún, de empresarios y políticos que son muchos de ellos. Ni siquiera hace falta mencionar que igualmente feliz está también todo el resto de la clase dominante, a la que le hacen el favor de alejar esas ideas “alegremente subversivas” de millones de cabezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero estas no son todas las versiones. Podemos encontrar fácilmente en miles de volantes y prensas, la caracterización de los hechos que realiza el ala izquierda de la política enajenada, formada principalmente por partidos pos-bolcheviques. Este enfoque varía según el grupo en cuestión, pero en general, coincide en considerar al “estallido” como una especie de 1905 ruso, es decir, como un movimiento revolucionario o pre-revolucionario más o menos espontáneo, llevado a cabo por una masa de “trabajadores” incapaz de dirigirse a sí misma, que por lo tanto requeriría de un Partido que la guíe a la victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de ser esta la única medicación que conoce la izquierda enajenada para todas las enfermedades, resulta visiblemente falaz, y a la vez esconde su concepción completamente alienada de la dinámica social, del movimiento de multitudes y de los procesos revolucionarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el indiscutible argumento de que, de hecho, participaron decenas de partidos pos-bolcheviques de todas las tendencias (pos-trotskistas, pos-estalinistas, pos-maoístas, etc.) en el movimiento asambleario de diciembre de 2001, ellos suelen responder que los partidos existentes, o bien no eran “lo suficientemente grandes”, o bien no poseían “la línea acertada”, o bien acusan cada uno a los otros de sabotear su accionar dirigente, o peor aun, responsabilizan por el “fracaso” al “prejuicio antipartidario y macartista” de las “masas” que no se quisieron dejar guiar por la vanguardia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuatro argumentos son de por sí ridículos. Empezando por el primero de ellos, y aún sin cuestionar la lógica enajenada que le subyace, se lo puede refutar fácilmente: es cierto que los partidos pos-bolcheviques fueron muy minoritarios en las asambleas populares (y en general lo son también en todos los ámbitos, excepto tal vez entre los circulos militantes), pero lo que jamás se detendrán a analizar es que este problema no es gratuito, sino que se debe a una razón muy profunda, que es el total desprecio que sienten las multitudes por esos grupúsculos proféticos alienados, autistas, anacrónicos, dogmáticos, soberbios, sectarios y burocráticos, y que no proviene del "macartismo", de la indiferencia ni de los "prejuicios pequeñoburgueses", sino simplemente de la imposibilidad humana de tolerar la terquedad de sus sermones, la arrogancia de sus intentos de copar todo desde arriba, el infantilismo de sus peleas internas, la turbiedad de sus maniobras, etc. ¿Qué clase de “partido de masas” esperan construir en esas condiciones?. El tercer argumento no necesita ni siquiera una respuesta, por la poca seriedad y la mucha inmadurez de su contenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora sí, para responder a los cuatro argumentos de conjunto, y analizar en profundidad la lógica enajenada que posee dicha izquierda en todos sus aspectos, es necesario dar una última versión y visión de los sucesos, que es en este caso la del autor de esta nota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento popular iniciado en diciembre de 2001, que fue progresivamente entrando en reflujo a lo largo del año siguiente hasta prácticamente desaparecer, fue muy complejo y heterogéneo, y ninguna caracterización de una carilla lo puede explicar en profundidad. A grandes rasgos, se podría decir que tuvo sus antecedentes en las luchas sociales de las dos décadas posteriores la dictadura militar, en especial en las del movimiento piquetero surgido a mediados de los noventa. Sus desencadenantes fueron: el corralito bancario impuesto por el gobierno aliancista y su ministro Cavallo, los saqueos provocados por la desesperación popular –aunque iniciados probablemente por alguna fracción del Partido Justicialista, pese a que después se le fuera de las manos-, y finalmente el Estado de Sitio impuesto por el gobierno en respuesta a todo lo anterior. Los primeros en salir a la calle la noche del 19 fueron los ahorristas perjudicados, pero se le sumaron rápidamente decenas de miles, tal vez inclusive cientos de miles de personas de todas las edades, en especial de clase media, cantando “¡Que se vayan todos, que no quede ni uno solo!”. Comenzaron los enfrentamientos con las fuerzas represivas, que se prolongaron todo el día siguiente y se repitieron por algunas semanas. Esa misma noche renunció Cavallo, y en la tarde del 20 lo hizo también el presidente De la Rúa. A los combates callejeros se sumó el movimiento piquetero de las barriadas pobres, junto a cientos de jóvenes de todas las clases. Se formaron rápidamente Asambleas Populares en todo el país, especialmente en los barrios de clase media y media alta, mientras que en las barriadas populares crecían vertiginosamente las distintas agrupaciones piqueteras (muchas de ellas también asamblearias). Ambas alas del movimiento se sentían unidas y lo manifestaban con la consigna ¡Piquete y cacerola, la lucha es una sola! Luego de las jornadas del 19 y 20, el movimiento persistió multitudinariamente hasta la designación del presidente Eduardo Duhalde, previa designación y renuncia de los presidentes Puerta, Rodríguez Saa y Camaño. Sus consignas eran principalmente la renuncia de la corte suprema y la devolución de los ahorros, pero subyacían motivaciones mucho más profundas. Luego de la designación de Duhalde, las Asambleas Populares comenzaron a retroceder, mientras que siguieron firmes las agrupaciones piqueteras, teniendo estas su pico de convocatoria el 26 de junio de 2002, en el corte al Puente Pueyrredon que fue reprimido con balas de plomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como se puede observar, la composición del movimiento real y concreto de diciembre 2001-primera mitad de 2002 era muy heterogénea, tanto en clases sociales como en edades, ideologías, experiencias militantes, etc. Era este el sujeto de la revuelta popular, y no la masa amorfa de “trabajadores” que pretende la izquierda enajenada, categoría ideal que le sirve para despojar de subjetividad a las multitudes y ponerse a la cabeza de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto las Asambleas Populares como las agrupaciones piqueteras asamblearias (como los M.T.D., etc.) significaban en la práctica (y llevaban al mismo tiempo como ideología) una negación de la escisión que realiza el sistema entre intelectuales dirigentes (sujeto) y masa dirigida (objeto), y que la izquierda enajenada reproduce sin el menor cuestionamiento, bajo el esquema “profesionales revolucionarios organizados en Partido – masas subordinadas al Partido directamente o a través de los sindicatos, soviets y demás organizaciones dirigidas por el Partido”. El movimiento asambleario por lo tanto se escapaba completamente a los modelos prefabricados de esa izquierda, y era incompatible desde su esencia con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El movimiento de multitudes como sujeto de su propio pensar-accionar colectivo, con el pleno protagonismo de las bases humanas en las que se sustenta, a través de la organización asamblearia y federalista, sin enajenar el poder de dirección de sí mismo, es en sí (y sin necesidad de ningún ente externo) la realización revolucionaria en la práctica. La autogestión generalizada como horizonte de la revolución social, no es más que la expansión de ese movimiento hasta englobar a toda la sociedad, disolver el aparato de dominación y abolir la estructura social de clases.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la izquierda enajenada, lo único revolucionario de las jornadas del 19 y 20 fue la movilización masiva y la ruptura con las expresiones políticas de la burguesía que significó. Para llegar más lejos hubiera sido necesario, según ésta, que el movimiento abandonara esas infantiles-anarquizantes-pequeñoburguesas-macartistas ideas de democracia directa y los prejuicios antipartidarios, para recibir con los brazos abiertos a su vanguardia consciente, que sin ninguna duda lo hubiera llevado por El Correcto Camino (en oposición a todos los demás).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin necesidad de aclarar que, de haber existido el tal Partido Revolucionario de masas (imposible por lo descrito anteriormente) y de haber guiado efectivamente al pueblo a la insurrección armada y la toma del poder (también imposible, porque ese “pueblo” estaba muy lejos de querer tomar las armas y de iniciar una guerra prolongada y sin un fin certero, y además carecía de la experiencia, de la organización, de la confianza en sí mismo y de la radicalización práctica e ideológica necesarias para enfrentar tamaña tarea), la consecuencia hubiera sido una dictadura de ese Partido sobre el pueblo, que rápidamente se hubiera vuelto totalitaria, repitiendo la historia de las detenciones y asesinatos de revolucionarios, las represiones a comunas populares, el partido único y sin tendencias, los gulags y finalmente el estalinismo y la contrarrevolución internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a todo esto cabe preguntarse ¿podría realmente el movimiento de diciembre de 2001 haber llegado más lejos de donde llegó, en las condiciones concretas en que se produjo? ¿Podría haberse evitado el reflujo y constituido un factor de contrapoder permanente? ¿Podría haber construido organizaciones estables? ¿Podría haberse radicalizado en la práctica y en la ideología, a tal punto de volverse partidario de su propia expansión a toda la sociedad, unificando a todos los sectores en lucha en un frente compacto, por fuera y en contra de las instituciones del sistema, y movilizando a los que todavía no lo hubieran hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas preguntas son muy difíciles de contestar, excepto obviamente para la izquierda enajenada y su elixir partidario, que ya conoce de antemano la respuesta a todos los interrogantes que un ser humano se pueda formular. Se pueden extraer en cambio algunas conclusiones, cuestionables como todo, que puedan contribuir a que los próximos movimientos surjan en mejores condiciones y lleven todavía más lejos su potencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre ellas está la importancia de formar algunos núcleos permanentes y organizados de militantes (o sea, que sobrevivan a cualquier posible reflujo del movimiento de multitudes y a las circunstancias adversas en general) que, siendo una parte más del movimiento de multitudes (o sea, sin sustituirlo en su centralidad y subjetividad, ni quitarle protagonismo a las bases, ni subordinarlas, ni proclamarse su “vanguardia consciente” ni arrogarse derechos especiales) pueda contribuir con su accionar organizado a superar las falencias del movimiento (aunque obviamente no podría hacer milagros y llevarlo más allá de sus posibilidades reales), bajo la firme creencia de que la emancipación de las multitudes será obra de las multitudes mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este accionar consistiría en la intervención militante (con respeto, humildad, paciencia, dedicación, diálogo y yendo al ritmo del más lento) &lt;strong&gt;en todos los frentes de lucha&lt;/strong&gt;, &lt;em&gt;contribuyendo &lt;/em&gt;(es decir, &lt;strong&gt;junto &lt;/strong&gt;al resto del movimiento, y no &lt;strong&gt;por encima &lt;/strong&gt;suyo) a la creación de contrapoder, a su expansión, consolidación y radicalización (tanto práctica como ideológica), a la unión y coordinación de todos los focos existentes, al estudio y difusión de la experiencia histórica acumulada, al análisis y explicación de los mecanismos de dominación del sistema, entre otras tareas similares, que por supuesto no serían infalibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos núcleos serían por lo tanto &lt;strong&gt;organizaciones específicas&lt;/strong&gt;, en tanto su objetivo específico sería la proyección (a partir de la contribución a su desarrollo, y a su surgimiento cuando directamente no existiera) del movimiento real de las multitudes hasta alcanzar la autogestión generalizada de la sociedad. Por lo tanto, deberían estar formados exclusivamente por partidarios firmes y convencidos de la auto-emancipación. Sus tareas &lt;em&gt;de contribución &lt;/em&gt;se diferenciarían diametralmente de las tareas &lt;em&gt;de dirección &lt;/em&gt;que sostiene como necesarias la teoría bolchevique, en que las primeras apuntarían al desarrollo del movimiento como sujeto, mientras que las segundas pretenden su subordinación como objeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diferencia del bolchevismo y su Partido Revolucionario, las organizaciones específicas no necesitan imponerse una sobre las otras para imponer “la línea correcta”, en primer lugar porque no existe tal cosa, y en segundo lugar, porque su objetivo es mucho más humilde, y se puede llegar a él con mucha más facilidad colaborando mutuamente que atacándose entre sí. En este sentido, resulta siempre muy productiva la coordinación de todas las organizaciones específicas, y de ser posible (y conveniente en la coyuntura en particular) su federación y hasta su fusión en una sola gran organización que pueda dar toda su fuerza al movimiento de multitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alegre Subversión, 20 de diciembre de 2006 (&lt;a href="http://alegresubversion.blogspot.com/"&gt;http://alegresubversion.blogspot.com/&lt;/a&gt;) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-116668583267836325?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116668583267836325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116668583267836325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2006/12/sobre-el-19-y-20-de-diciembre-de-2001.html' title='Sobre el 19 y 20 de diciembre de 2001'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-116435235323963154</id><published>2006-11-24T04:08:00.000-03:00</published><updated>2006-11-24T04:12:33.253-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><title type='text'>Un breve zapping por la televisión</title><content type='html'>-una modelo murio de anorexia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la modelo. modelo de persona. modelo de lo que la burguesia cree que tiene que ser una persona. modelo, mercancia, linea de montaje, produccion en masa. modelos que la burguesia produce y vende. productos de mala calidad, obsolecencia programada. modelos que duran poco. modelos que mueren, mercancias que colapsan. crisis de sobreproduccion. gente que se muere de hambre porque le falta para comer, modelos que mueren de hambre porque les sobra para comer. desnutricion y comida que se arroja al mar para que no bajen los precios.modelos, mercancias, burguesia, produccion, sobreproduccion, desempleo. robotizacion. modelos virtuales. modelos de plastico. plastico, petroleo, guerra. bombas. modelos virtuales de bombas, de mala calidad, que se sobreproducen y mueren...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- el futbol se suspende por la violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;violencia en el futbol. barrabravas. barrabravas reprimiendo trabajadores en el hospital garrahan. barrabravas financiadas por los clubes. barrabravas que aprietan, que pegan, que roban, que venden droga. narcotrafico. barrabravas en los sindicatos. patotas sindicales que se agarran a tiros en san vicente. patotas sindicales que le pegan a estudiantes. policias que dejan a los barrabravas hacer. policias que protegen a los barrabravas. policias que aprietan, que pegan, que roban, que venden droga. narcotrafico, la bonaerense, duhalde, kirchner. la guerra contra el narcotrafico. la guera contra el terrorismo. la guerra, mas bombas. fuerzas armadas, dictadura, julio lopez desaparecio. ¿julio lopez era un violento del futbol? ¿algo habra hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- hablan los trabajadores golpeados del hospital frances&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;huelgas, sistemas de salud en quiebra. huelgas de docentes. huelgas petroleras. policia muerto en pueblada. pueblada desencadenada por represion policial. villeros toman tierras. la policia reprime. la policia, al servicio de la comunidad... "puede ser que hayan sido policias en actividad", dice un gobernador, sobre una desaparicion. represion a una huelga en el subte. tercerizados, precarizacion, flexibilizacion laboral, reforma laboral, coimas en el senado. ingobernabilidad. revuelta en oaxaca. represion policial. la policia lo busca a julio lopez. ¿2 meses ya? no hay indicios de julio lopez...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- con este producto su vida cambiara, las mujeres le daran bola, y no dejara de tener exito... llame ya!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;propaganda, mercancia. fabricas. huelga en las plantas de coca-cola en colombia. paramilitares a sueldo de la patronal acribillan a sindicalistas. narcotrafico. la actividad economica que mas rapido crece. las favelas de brasil, el ejercito del PCC. las villas miserias de argentina, el paco causa estragos en los suburbios. los suburbios de paris estallan de nuevo. inmigrantes ilegales. construyen muro en eeuu para evitar la inmigracion ilegal. autos en llamas. el auto que cambiara su vida, que hara que las mujeres le den bola y que no deje de tener exito. el granizo abolla los autos. granizo, cambio climatico, el katrina. calentamiento global, emision de gases industriales, las papeleras de gualguaychu. protocolo de kyoto. empresarios, fabricas, mercancias, propagandas... policias, paramilitares, barrabravas... ¿el barrabrava es un modelo? ¿un paramilitar cambiara mi vida y hara que las mujeres me den bola? ¿o habra que fumar paco y salir a quemar autos?¿y si quemamos el bar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- escena de pelicula: un joven en el bar fuma y observa a las mujeres bailar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el cigarrillo. el cancer de pulmon. el bar, los movimientos mecanicos, la escena prefabricada. musica electronica. ocurre en nueva york, o en villa carlos paz, no se puede distinguir. el joven modelo, la propaganda, la mercancia, el alcohol. el conductor alcholizado del camion arrolla a los pibes del viaje escolar. la creamfields, la droga, el narcotrafico. las mujeres-objeto-sexual-obsolecencia programada- anorexia- produccion en masa- plastico-petroleo-guerra-bombas... ¿quien es el que baila? ¿el obrero acribillado de colombia? ¿julio lopez? ¿y quien es el que observa? ¿el paramilitar, el barrabrava, o George Bush?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- un punga argentino como el dulce de leche le choreo la billetera a la hija de bush&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la inseguridad, blumberg. "los negros de mierda (que no quieren trabajar, que no me dejan a ir a trabajar, que no estudian, que no me dejan estudiar, que queman autos en paris, que fuman paco, que emigran a eeuu, que se dejan morir de hambre ¿se creen que son modelos?)". las favelas...la mano dura, las torturas en la comisaria... "nuevos vientos soplan el latinoamerica", dice un tal kirchner, candidato de un tal duhalde... kosteki y santillan, asesinados por la policia... teresa rodriguez, anibal veron, victor choque, los mas de 30 de diciembre 2001... el oso cisneros, asesinado por un vendedor de drogas... walter bulacio... la causa que prescribe... la amia, iran, el libano, la guerra, el petroleo... pero ¿quien le pungueo la billetera a la hija de Mr. Petroleo? ¿Duhalde, Bin Laden, Rafa di Zeo, D'elia, o el mismisimo Blumberg?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;me harte del zapping. estoy mareado. tengo ganas de vomitar. no pude resistir el impulso, tuve que tirarle un ladrillazo a la television...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-116435235323963154?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116435235323963154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116435235323963154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2006/11/un-breve-zapping-por-la-televisin.html' title='Un breve zapping por la televisión'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-116283823130597974</id><published>2006-11-06T15:25:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:00:23.577-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historia y transformaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>El poder enajenado</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;1)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tienen en común la dominación estatal y la esclavitud?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El &lt;strong&gt;poder enajenado&lt;/strong&gt;. Si el esclavo es un ser humano al que se le quitó la posibilidad de decidir sobre su propia vida, la sociedad estatizada es la comunidad de seres humanos a la cual se le arrebató el poder de dirigir su propio destino. En ambos casos, un individuo o una clase social expropió la capacidad de gobierno de otro individuo o de multitudes enteras. El poder de decisión está entonces enajenado, sacado de su natural y legítimo propietario, y cristalizado en las clases dominantes mediante el aparato represivo del Estado y sus simbiontes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;2)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Qué diríamos si al esclavo se le diera la posibilidad de elegir a su amo entre una determinada cantidad de opciones, y se le otorgaran ciertan "libertades" y "garantías" muy relativas que se cumplan solo a medias, cuando no directamente se incumplan de la manera mas descarada?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Diríamos que la esclavitud es "democrática" "republicana" y "representativa".&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;3)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La dominación estatal "democrática" es tan hipócrita como la hipotética esclavitud de las mismas características. Podemos elegir gobernantes entre una determinada cantidad de partidos, de los cuales uno o dos fueron elegidos ya de antemano por la burguesía y sus nuevos sumos sacerdotes, los medios "de comunicación". Estos gobernantes, además de no tener ningún poder real de decisión sobre la economía (elemento indiscutiblemente central de la vida social), tampoco lo tienen sobre el aparato mafioso del mismo Estado al que dirigen, que actúa por su propia cuenta. Ni siquiera tienen poder real sobre los partidos que los llevan al gobierno, que son financiados y dirigidos por la burguesía.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;De cualquier manera, tampoco tenían intenciones de contrariar su voluntad: su único objetivo es pilotear la maquinaria represiva estatal para permitirle a los amos obtener una máxima ganancia y una libre utilización de ella, contribuyendo a disminuir los roces entre los distintos sectores de la clase dominante, a ganarse la aceptación de la población, y golpeando de manera implacable y con un solo puño a todo movimiento realmente subversivo de las multitudes que lo haga peligrar, entre otras funciones similares.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;4)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La esclavitud "democrática" también existe, y se llama trabajo asalariado. Se le otorga al nuevo esclavo una libertad condicional de media jornada, o de dos tercios en el "mejor" de los casos. Pero además, este puesto de explotación no está garantizado: el aspirante a esclavo deberá ser elegido entre decenas y hasta cientos de personas en su misma situación, de las cuales una cantidad importante jamás lo logrará, y deberá resignarse a la desocupación crónica y a la miseria&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;5)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hubo una época en la que los asalariados se rebelaban, aunque más no fuera para negociar unas menos insoportables condiciones de esclavitud. Construían para eso sus organizaciones de resistencia, las asociaciones, sociedades, sindicatos, etc.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Pero estas también fueron enajenadas, y el sistema las integró para canalizar mediante ellas todo posible descontento en el lugar de trabajo. Los sindicatos que se negaron a ser subordinados, los anarco-sindicatos y del sindicalismo revolucionario (más tarde re-elaborado como sindicalismo clasista), fueron aplastados por la represión estatal.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Ahora, para exigirle al poder enajenado patronal, hace falta recurrir al poder enajenado burocrático de los sindicatos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;6)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pero la burguesía no es el único sujeto social capaz de enajenar el poder propio de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Sectores que alguna vez pertenecieron a las clases explotadas, o que se lograron montar sobre sus movimientos, o que organizaron los suyos propios, consiguieron tomar para sí el poder de las organizaciones independientes. Esta enajenación "independiente" se llama burocracia, burócratas son las que la realizan, y burocrático es todo lo relativo a ellos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;7)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En ciertos períodos históricos, las clases explotadas en movimiento construyeron otro tipo de organizaciones, los consejos o soviets. Con el más amplio protagonismo de multitudes y una organización asamblearia y federalista, de abajo hacia arriba, lograron poner en jaque a todo el sistema.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Sólo una oleada de ellos logró resistir la represión estatal, la acción contrarrevolucionaria de los partidos y sindicatos burocráticos, los intentos de integración, etc. Fueron los soviets de Rusia, en 1917. Pero pese a su toda su fuerza y vitalidad, no pudieron o supieron frenar su propia burocratización.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En el famoso octubre rojo de ese mismo año, no fueron las multitudes auto-organizadas las que tomaron el poder, sino sus propios soviets ya burocratizados, piloteados desde arriba por el Partido Bolchevique. De cualquier manera, durante algunos meses conservaron un grado importante de protagonismo y de autogestión, mientras que el P.B. construía su propio aparato represivo, usándolo contra los mismos sectores revolucionarios que se negaban a ser subordinados a un poder ajeno.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;La autogestión y el poder enajenado bolchevique, incompatibles por esencia, entraron en guerra abierta en la represión del soviet aún autónomo de Kronstadt por parte del gobierno mal llamado "comunista". León Trotsky, quien luego se convertiría en el paladín internacional de la lucha contra el stalinismo, fue el encargado de ordenar la matanza contra los comuneros sublevados. Ocupaba así el mismo lugar del general Thiers, quien ahogara en sangre la gloriosa comuna de París...&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;El resto de la historia es conocida: el burócrata Lenin murió, Stalin tomó el poder, y no hizo más que completar lo que el Partido Bolchevique ya había comenzando: destruir todo vestigio de autogestión y protagonismo de multitudes, fortalecer el Estado totalitario y torturar y asesinar a todo el que se atreviese a levantar la cabeza. Si alguna vez fue cierto que U.R.S.S. fueran las siglas de "unión de repúblicas socialistas &lt;strong&gt;soviéticas&lt;/strong&gt;", sin duda dejó de serlo definitivamente bajo el stalinismo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;8)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Bajo la dictadura bolchevique sobre el proletariado, mal conocida como "dictadura del proletariado", la burocracia de las organizaciones populares comenzó a conformar una clase social, la nueva directora del aparato del Estado. Esta clase social burocrática ocupó rápidamente el lugar que dejó vacante la burguesía al ser expropiada, contando con sus mismo privilegios, etc. Su expresión política fue el stalinismo, que se encargó de representarla ante el mundo capitalista. Se convirtió muy pronto en una fuerza contrarrevolucionaria internacional, que tenía pactada con la burguesía la conservación de la sociedad de clases y de la propiedad, ya sea en su versión privada o estatal.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;En 1936, en España, el stalinismo fue el más esforzado gendarme de estas, poniéndole especial empeño en destruir la grandiosa obra de las colectivizaciones y socializaciones que las multitudes llevaron a cabo en el marco de la guerra civil contra el fascismo. Para esta tarea estrenaron un modo de accionar muy curioso: la colaboración con la burguesía en el seno del Estado republicano, tanto en su dirección como en su aparato. Burocracia y burguesía compartían un mismo aparato represivo, para aplastar al movimiento revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Si bien la guerra fría impidió que esta colaboración de clases dominantes se diera de una manera tan descarada, continuó luego de otras formas. El mundo de posguerra presentó entonces tres factores enajenantes: la burguesía, la burocracia "soviética" (tanto en su versión rusa como china), y la burocracia independiente de cada organización. No es extraño por lo tanto que el estallido de mayo de 1968 en Francia haya sido por fuera y en contra de todas las organizaciones preexistentes, reivindicando la autogestión de todos los aspectos de la vida, y negando todas las formas de enajenación.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;9)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Y cómo es posible enajenar el poder de las multitudes?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Hay dos formas: una, mediante la coerción física: el látigo. Otra, más compleja, requiere de la progresiva o inmediata delegación del propio poder de las personas a otros (que es muy distinta a la delegación de aspectos concretos que requiere toda organización para funcionar, ya que la segunda es parcial, acotada, activa y controlada, mientras que la primera es total, generalizada, pasiva y expectante).&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Lo más común es que la delegación y la coerción se alimenten mutuamente, cristalizando el poder enajenado e interiorizándolo en las multitudes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;10)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo se puede evitar la enajenación del poder?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Siendo protagonista pleno de la propia vida y de la vida social. No hay otra forma. El aspecto coercitivo se combate mediante la violencia organizada de las multitudes.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;11)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;La autogestión resurge de forma espontánea, ahí donde haya poder enajenado. Normalmente se disipa antes de lograr dejar ninguna huella. Pero en otros casos, queda profundamente marcada en la memoria colectiva: ahí tenemos el diciembre de 2001 argentino, con las asambleas populares, los piquetes, las fábricas recuperadas, los centros culturales autónomos, la expropiación popular de mercancía ("saqueos"), las ocupación de edificios, el crecimiento de todas las organizaciones y la formación de nuevas, etc.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-116283823130597974?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116283823130597974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116283823130597974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2006/11/el-poder-enajenado.html' title='El poder enajenado'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-116174897396277899</id><published>2006-10-25T00:48:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T19:56:52.210-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>No hay reforma posible: El Estado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Qué diferencia a la izquierda del "progresismo" de centro-izquierda y de centro?&lt;br /&gt;Un punto central: para la izquierda, &lt;strong&gt;no hay reforma posible en el marco de este sistema&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;Desde estas páginas, &lt;em&gt;Alegre Subversión&lt;/em&gt; pretende contribuir a demostrarlo, empezando por la cuestión del Estado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se nos dice, desde que entramos a la más básica célula de lavado de cerebros, o sea la escuela primaria, que el Estado es "lo que pone órden a la sociedad", lo que "evita los conflictos entre las personas", la organización que "garantiza el bien común". Durante todas nuestras vidas nos llenan la cabeza con ideas parecidas, que se podrían resumir básicamente como "el Estado es lo bueno", "la ley es lo bueno", y lo que no cumple con la ley y con el Estado es "lo malo".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero nada de esto se corresponde en lo más mínimo con la realidad, o al menos, con la visión de la realidad que muchos tenemos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Estado es, desde la perspectiva de la izquierda (y en especial de la izquierda libertaria), un aparato dictatorial, mediante el cual la clase social dominante dirige a la sociedad, más allá de las formas que tome en cada situación histórica concreta.&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La mayor mentira es la que afirma que sin Estado no se puede organizar una sociedad. Esta afirmación "olvida" las miles de formas de organización comunitaria, comunal, cooperativa y autogestionaria que existieron a lo largo de la historia&lt;/strong&gt;, basadas en el protagonismo de todas las personas, en la propiedad colectiva, en la toma colectiva de decisiones, en la organización también colectiva del trabajo y de la vida en general, en la crianza y educación colectiva de los niños, etc. y al mismo tiempo, en el más pleno respeto a la individualidad y la libertad de cada uno dentro de los márgenes de la vida comunal (o sea, permitiendo todo aquello que no atente contra el bien común, desmitiendo la idea de que sociedad e individuo son contradictorios). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El Estado surge justamente como negación de esa forma de vida, como disolución de la comunidad, como enajenación del poder de las personas, como esclavización y como dictadura.&lt;/strong&gt; Esa es su esencia, inalterada a lo largo de la historia, por más que se haya reconfigurado y adquirido nuevas características. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una de las grandes transformaciones que atravesó el Estado fue la que, dejando atrás el sistema feudal, desarrolló progresivamente la propiedad privada del dinero, del comercio y de los medios de producción, dando origen al sistema capitalista. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La propiedad emana siempre del Estado&lt;/strong&gt;, sea cual sea su forma concreta, porque es el Estado el que garantiza, en última instancia, mediante la coerción y la represión, el "derecho a poseer", al igual que todos los otros derechos. Los derechos deben entenderse como permisos y garantías que el Estado, en tanto maquinaria represiva, le otorga a ciertas personas y grupos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La propiedad privada de los medios de producción, del dinero, del comercio, y más tarde de casi todo los bienes materiales (e inclusive muchos de los inmateriales), es el permiso y al mismo tiempo la garantía que le da la máquina dictatorial del Estado a ciertos grupos de personas para que gestionen la economía, a cambio de dejarlos gozar de enormes beneficios. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La clase social que surgió de ese permiso, la burguesía, se volvió tan fuerte que empezó a reemplazar a la nobleza en la dirección del Estado, construyendo su propio aparato dictatorial. Con el capital acumulado desarrolló las enormes fábricas, que generalizaron a su vez al trabajo asalariado como nueva forma de esclavitud&lt;/strong&gt;, esta vez acotada al tiempo que el obrero pasara adentro de ella (que en esa época, podía llegar a las tres cuartas partes del día, o sea, una esclavitud al 75 por ciento, y teniendo en cuenta además que los ínfimos salarios condicionaban –y siguen haciendo- a los trabajadores aún fuera de sus trabajos) &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con el trabajo asalariado comenzó también la revuelta de los asalariados, y uno de las principales funciones del naciente Estado burgués fue reprimirla de forma sanguinaria, amontonando cadáveres obreros junto a los de las otras clases que también se rebelaban (campesinos, pequeños comerciantes, etc.) &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El Estado burgués capitalista fue modificándose, a medida que se transformaba el modo de vida, el modo de producción, y todos los aspectos de la sociedad en general. Pero nunca perdió, ni puede perder, su esencia, su naturaleza de clase, y su naturaleza de conservación y reproducción de la sociedad de clases. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En su forma actual, el Estado burgués capitalista tiene varias características que vale la pena resaltar, para mostrar cómo no es posible reformarlo, y cómo no es posible por lo tanto reformar la sociedad que dirige sin tirarlo abajo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, hace falta desmentir la falsa dicotomía entre Estado y Mercado (entendido como el conjunto de empresas que gestionan la economía) que plantea el liberalismo, apropiándose de una retórica libertaria para ocultar que en realidad, el Estado no es enemigo de la propiedad privada sino su garante. &lt;strong&gt;Las empresas no son entes ajenos al Estado: son sus apéndices, a él le deben su existencia. Los políticos, los funcionarios y los dirigentes del Estado en general, no son los enemigos de la burguesía (en tanto clase dominante), son parte de ella y le obedecen&lt;/strong&gt;. No es de extrañar que una gran cantidad de políticos sean a la vez empresarios, y que muchos de los grandes empresarios hayan realizado carrera política. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por eso, &lt;strong&gt;es completamente erróneo el planteo reformista, tanto socialdemócrata, "progre" como intervencionista, de que el Estado pueda o quiera ponerse duro con las empresas. Sólo lo hace cuando la situación se lo obliga&lt;/strong&gt;, y para eso tienen que dar muchas condiciones muy específicas que hoy en día no se dan (se desarrollará esto en notas futuras). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Pero el Estado, además de tener apéndices empresarios, tiene muchos otros simbiontes: organizaciones y grupos para-estatales a los que necesita para mantener su dominio, y que a su vez necesitan de él para acumular y sostener privilegios.&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ya se habló en otras notas de cómo &lt;strong&gt;el Estado es en realidad una mafia auto-legalizada&lt;/strong&gt;, que a la vez determina la legalidad o ilegalidad del resto de las cosas. La corrupción estatal no es anecdótica sino estructural. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En base a ella, en base a romper las mismas normas que él impone, junto a los cientos de mecanismos legales que dispone, es que puede mantener a toda una casta de parásitos sociales, además de los ya mencionados políticos y empresarios. Estos son, como se dijo en otra ocasión, las burocracias sindicales, las mafias de todo tipo, las barrabravas y patotas (entre ellos, los grupos neonazis y skinheads que el Estado jamás perseguirá, a menos que se vea obligado por la presión popular), los medios de "comunicación", las instituciones religiosas, las ONGs y fundaciones, y cientos de organismos paralelos de represión, control, legitimación, robo, saqueo, etc. etc. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Podemos señalar además varias características del mismo Estado, en tanto aparato dictatorial, identificables en cualquier sociedad, por más "democrática" que pretenda ser: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al tener una maquinaria de coerción tan grande, al garantizarle a sus esbirros la posibilidad de llevar armas e "imponer la Ley", se vuelve &lt;strong&gt;inevitablemente prepotente y abusador&lt;/strong&gt;, recuriendo incluso a la &lt;strong&gt;tortura&lt;/strong&gt; en las comisarías, al &lt;strong&gt;gatillo fácil&lt;/strong&gt; contra los pobres y la juventud, al &lt;strong&gt;asesinato&lt;/strong&gt; de militantes populares... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al ser la represión en última instancia su razón de ser, necesita albergar siempre a individuos expertos en esa tarea: ¿qué mejor que los fascistas, nazis, ultraderechistas católicos, etc. para esa tarea?&lt;/strong&gt; ¿Cuántos comisarios, oficiales del ejército, etc. se han declarado ya abiertamente como admiradores de Videla, de Hitler o de Mussolini? Por esa razón, el Estado nunca se saca de encima a su núcleo duro ultrareaccionario: como mucho puede juzgar cosméticamente a unos cuantos, pero siempre habrá en sus filas muchos, muchísimos más. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al necesitar justificar la existencia de su aparato represivo, El Estado debe estar permanente aterrorizando a su población&lt;/strong&gt;, agitando siempre un fantasma de "inseguridad", atemorizando a las personas con la "delincuencia", o bien con el "terrorismo", los dos grandes comodines de la burguesía a la hora de imponer el pánico colectivo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero además de todo esto, la burguesía, al ser una clase mundial, tiene sus propias jerarquías: de esta manera, la burguesía multinacional domina además en los Estados perisféricos, imponiendo además de todo, un saqueo colonial. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La democracia es una ilusión, porque no hay de ninguna manera un "gobierno del pueblo", sino una dictadura estatal que refrenda sus dirigentes ante la población&lt;/strong&gt;. No se debe sin embargo caer en la simplificación de creer que todos los Estados son siempre exactamente iguales: es cierto que en la sociedad actual, el Estado permite una cierta libertad de acción, aunque obviamente restringida a la sociedad de clases, a la enajenación, y que ni siquiera termina de ser completa (ya vimos en el Hospital Francés el concepto de "democracia" que tiene la burguesía, al mandar a barrabravas con protección policial a reprimir a los trabajadores) &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Podemos afirmar, por todo lo dicho y sin el menor margen para la duda, que nada bueno puede esperarse del Estado, que es irreformable y que necesita ser derribado para construir un mundo mejor.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La comuna, en cambio, es posible, deseable y necesaria, y puede nacer hoy mismo a partir de la negación del Estado que implica la auto-organización, el protagonismo de multitudes, etc. Cada apropiación por parte de la gente de su propio poder de decisión, cada asamblea popular, cada voto a mano alzada, erosiona las bases mismas del Estado y por lo tanto de la sociedad de clases. Si se quiere cambiar el mundo, es inevitable hacerlo por fuera y en contra de todos los Estados, de forma autónoma, acumulando contrapoder en cada ámbito donde la población realice su vida cotidiana. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-116174897396277899?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116174897396277899'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116174897396277899'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2006/10/no-hay-reforma-posible-el-estado.html' title='No hay reforma posible: El Estado'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-116114399605624814</id><published>2006-10-18T00:51:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:07:41.560-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>Sobre "la delincuencia" y "la inseguridad"</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Si uno creyera que la realidad es aquello que nos muestran los llamados "medios de comunicación", sin duda alguna pensaría que el principal problema que nos afecta es "la inseguridad".&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Más allá de las monstruosas connotaciones ideológicas que tiene la construcción de esa supuesta "realidad" por parte de los noticieros, diarios, radios, etc... es innegable que el problema de "la inseguridad" ha sido asumido por una buena parte de la población como uno de los grandes males del país.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por eso, se vuelve imprescindible reflexionar sobre qué es "la inseguridad", qué causas la provocan y qué posibles soluciones se presentan. Sobre todo porque, pese a ser el caballito de batalla de la burguesía mediática (que la usa como estrategia para beneficiar a las clases dominantes, ya sea tapando otros problemas, ya sea generando terror y aislamiento, ya sea legitimando de esa manera una mayor represión y un mayor crecimiento del aparato mafioso estatal, etc.), tiene sin duda una fuerte raíz en los problemas reales de la sociedad.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La primera pregunta que se nos plantea es ¿a qué se llama habitualmente "la inseguridad"?. Este es un término usado indistintamente por toda la población, pero que tiene un origen muy particular. La burguesía mediática, empresaria y política lo utiliza ampliamente (directamente o a través de los periodistas, voceros, etc.) para referirse a un conjunto de actos, a los que también refiere como "la delincuencia". Estos actos abarcan generalmente: robos, secuestros, asesinatos, violaciones, violencia, etc. (aunque a veces parecieran quedar también peligrosamente cerca de este conjunto los métodos de lucha de las clases explotadas, en especial aquellos que resultan realmente efectivos, como ser los cortes de ruta, las huelgas, las ocupaciones, las movilizaciones y escraches, las puebladas, etc.)&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿es inocente el uso y abuso de los conceptos "la inseguridad" y "la delincuencia" por parte de la burguesía?&lt;br /&gt;Bajo la aparente arbitrariedad de su utilización, se oculta también una estrategia. La selección de ciertos términos, en vez de otros, para referir a cualquiera de las cosas que pasan en el mundo, es uno de los tantos mecanismos de dominación con los que cuentan las clases dominantes. Las palabras elegidas, aunque parecen no tener importancia, son sin embargo fundamentales, porque reflejan ya de antemano una determinada forma de ver las cosas, un determinado recorte de la realidad, con una determinada connotación. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el caso de "la inseguridad", se hace referencia a dos cosas: por un lado, a la ausencia de seguridad, es decir, a la vulnerabilidad, susceptibilidad, debilidad, y por lo tanto, a una amenaza gravísima y constante que amerita un terror permanente (con todas sus implicaciones). Por otro lado, al identificarla únicamente con "la delincuencia", se da a entender que es el único (o al menos el más importante) tipo de inseguridad que sufren las personas, quitándole relevancia a otros que no le preocupan tanto a la burguesía, como ser: la inseguridad que provoca la contaminación ambiental y el consiguiente cambio climático (que trae desastres "naturales" como huracanes, granizos, etc.), la inseguridad laboral del trabajador, la inseguridad de no tener garantizado un pedazo de pan y un techo de material bajo el cual refugiarse, la inseguridad que provocan las lluvias de bombas bajo la cual el Capital sepulta cientos de miles de vidas...&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el caso de "la delincuencia" se hace referencia al delito, a la ruptura de la Ley, es decir, a la desobediencia de las normas que impone la burguesía (independientemente del grado de legitimidad que posea cada norma en particular). Al fin y al cabo, bajo el rótulo de "delincuencia", el Estado "democrático" mafioso burgués encajona a todo aquello que no le gusta y a todo aquello que debe simular combatir.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero la utilización del concepto "delincuencia" no le alcanza al Estado para legitimar sus normas. Debe crear entonces otros elementos que refuercen la idea de que las leyes son "buenas" y los que la rompen, "malos". ¿Qué mejor, entonces, que inventar al sujeto más malvado que pueda existir sobre la tierra, el "delincuente"?&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El "delincuente" conformaría una especie sub-humana, cuyo único objetivo e intencionalidad pareciera ser el de traer el mal al mundo, hacer infelices a las personas, etc.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Todo aquel que rompe la Ley sería un "delincuente", y todo "delincuente" tendería a romper sistemáticamente la Ley. El "delincuente" es (junto al "terrorista", sujeto que también merecer ser analizado) el peor enemigo del Estado, y es el extremo opuesto al "ciudadano honrado" (otra joyita) que es, por el contrario, el mejor amigo del Estado. "La delincuencia" sería entonces la reiteración de actos vandálicos y llenos de maldad por parte de sujetos esencialmente malvados.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como podemos ver, tanto el concepto de "la inseguridad" como el de "la delincuencia" responden ya de antemano a una determinada ideología, aún sin decir nada más sobre ellos, y aún ignorando el contexto en que se lo usa y sus fines estratégicos.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ahora, ¿cuánto de real tiene el estereotipo del "delincuente", sujeto causante de "la inseguridad"?&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para responder a esta pregunta es necesario separar los actos "delictivos" que la conforman en dos grupos: los individuales-espontáneos, por un lado, y los grupales-organizados por el otro. La naturaleza del robo de carteras en la estación de tren suele ser muy distinta a la de los secuestros extorsivos y asaltos de bancos.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los protagonistas de los primeros (los individuales-espontáneos) suelen ser individuos desesperados, desesperanzados, probablemente inmersos en situaciones de pobreza y desocupación, criados en permanente contacto con la violencia, la exclusión y las falencias de todo tipo. Son resultado en gran medida de la descomposición social que produjo el agravamiento de la masacre capitalista, conocida como "neoliberalismo". No hay una "esencia malvada" en ellos, sino muchísimo resentimiento acumulado (en gran parte como consecuencia de la pésima situación que les tocó vivir), y sobre todo, una completa falta de posibilidades y de motivaciones para integrarse a la sociedad (que los rechaza, aísla y humilla, agravando aún más su situación) y adaptarse a sus valores y normas. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los protagonistas de los segundos (los grupales-organizados) pueden y suelen incluir a los anteriores, pero no sólo a aquellos. Incluyen también, y sobre todo, a un tipo muy particular de esos individuos "desesperados y violentos" a los que se mencionó en el grupo anterior: a aquellos que se los reconoce en la calle por su uniforme azul, su gorra, su pistola 9 mm. y su (recientemente incorporado) chaleco naranja fluorescente. Y no solo a ellos, sino también a sus equivalentes en las otras fuerzas del Estado, ya sean nacionales, provinciales o municipales: policías, militares, gendarmes, prefectos, empleados del Servicio Penitenciario, de los grupos especiales, etc. etc. etc., desde los rangos más bajos hasta los más altos, llegando inclusive a las más altas jerarquías. No hace falta que estén en actividad, pueden estar también retirados, inclusive hace muchos años, y conservar las mañas. Vale resaltar también que muchos de ellos conformaron probablemente la "mano de obra" patoteril de la dictadura del ’76... &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El crimen organizado abarca una amplia gama de actividades e involucra a un igualmente amplio espectro de "profesionales": desde los enquistados en las instituciones del mismo Estado mafioso (como se dijo, Policía, Fuerzas Armadas, organismos de inteligencia, además de las instituciones gubernamentales de los tres poderes, etc. etc. etc.), pasando por los partidos políticos burgueses (la mafia conocida como "Partido Justicialista", la mafia ya descompuesta conocida como "Unión Cívica Radical", etc.), las grandes empresas, los narcotraficantes, los grandes clubes de fútbol con sus barrabravas (mientras nuestros amados dirigentes lloran por la "violencia en el fútbol", usan a las mismas patotas violentas, como la de Chacarita y la de Nueva Chicago, para reprimir a los trabajadores en huelga como los del Hospital Francés –tal vez por esa razón, y por el hecho de que funcionan como grupo de tareas multiuso para las distintas mafias, incluida la venta de drogas, es que nunca meten preso por mucho tiempo a ningún barrabrava, con lo cual nunca se termina la tan hipócrita "violencia en el fútbol"-) los sindicatos oficiales con sus burocracias, sus patotas, sus punteros (como los que demostraron su capacidad de diálogo y mutua comprensión en el traslado de los restos del general Perón a la quinta de San Vicente), y muchos etc.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Toda la "delincuencia" organizada es, o bien organizada desde el Estado "democrático" y/o sus aliados y simbiontes, o bien permitida por él, ya sea mediante las coimas, mediante la presión mafiosa, mediante los acuerdos y prebendas, etc. En este sentido, a nadie le queda ya la menor duda de que la Polícia bonaerense es la mayor mafia que opera en toda la provincia de Buenos Aires, ni de sus estrechas relaciones con los intendentes peronistas, ni de su complicidad en la compra-venta de droga (la misma que prohiben de forma hipócrita sus mayores consumidores, la clase dominante). El gatillo fácil es la única forma de comunicarse que conocen estos especímenes, que no dudan en torturar en las comisarías, y que muy posiblemente sean los que tengan secuestrado o hayan asesinado al compañero Jorge Julio López.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Algunos dirigentes de la nueva-vieja derecha (el llamado "fascismo del siglo XXI" en las notas anteriores), muy relacionados con nuestros queridos "medios de comunicación", pretenden solucionar el problema de "la inseguridad" y "la delincuencia" incrementando las penas y ¡aumentando la cantidad de policías! (lo cual equivale, ya no a intentar apagar el fuego con nafta, sino directamente a avivarlo con más fuego, de forma estúpida e irracional). La estrategia que presentan para lograrlo es: cargar toda la responsabilidad de "la inseguridad" a los "delincuentes" individuales-espontáneos, lavándole la cara a los grupales-organizados al pretender que sean ellos los que combatan a los anteriores (con la misma i-lógica de quienes le piden a los capitalistas que solucionen la tremenda crisis social que ellos mismos causaron).&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente esa postura ha sido adoptada por una parte importante de las clases medias e inclusive de las mismas clases bajas, que preocupadas por los robos, asesinatos, violaciones, etc. tiende a buscar la solución del problema en sus mismos causantes.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿cuál puede ser, realmente, una solución a estas cuestiones? Primero, debe partir de una caracterización: los que roban al pueblo son los burgueses, los políticos, los empresarios, los policías, y sólo después de toda esa cadena, los ladrones individuales. Por eso, para combatir el robo en todas sus instancias, la solución es que las mismas multitudes se organicen, dejando de delegar su propia seguridad en los verdaderos criminales.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Importantes sectores del pueblo han demostrado que se pueden organizar a si mismos sin necesidad de elementos enajenantes. De hecho, los métodos de auto-defensa y de justicia popular han demostrado en muchos casos ser mucho más efectivos que los del Estado "democrático" mafioso. ¿Cuántas veces los vecinos descubrieron y señalaron a los asesinos y violadores, y la policía en vez de detenerlos, los protegió? ¿Cuántas veces las multitudes escracharon a los genocidas y represores (tanto los de la dictadura como los de la "democracia") y el Estado, en vez de enjuiciarlos y castigarlos, les brindó un muy generoso cordón policial? ¿Cuántas veces la gente se levantó contra la corrupción de los políticos, y los jueces, en vez de meterlos presos, salieron a defender la "constitucionalidad", el "estado de derecho" y "las instituciones republicanas y democráticas"?&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las asambleas populares han demostrado en ese sentido su enorme utilidad. Es cuestión de que las multitudes puedan romper con la pasividad y la cultura de la delegación y tomen en sus propias manos la solución de los problemas sociales, incluyendo el de "la inseguridad", pero sobre todo, el de la mafia estatal, el del hambre, la desocupación y la exclusión, el de la explotación laboral, el de la salud y educación, el de la vivienda, el de la contaminación ambiental (que, además de ser problemas en sí mismos, son -al combinarse- los causantes de las situaciones de violencia)... y tantos otros que la burguesía generó y es completamente incapaz de solucionar.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-116114399605624814?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116114399605624814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/116114399605624814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2006/10/sobre-la-delincuencia-y-la-inseguridad.html' title='Sobre &quot;la delincuencia&quot; y &quot;la inseguridad&quot;'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-115993321500868561</id><published>2006-10-04T00:21:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:07:41.561-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>El Estado “democrático”</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/3266/3138/1600/correpi_logo.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/3266/3138/400/correpi_logo.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Habíamos dicho Nunca Más. No sólo lo dijimos, sino que luchamos, durante treinta años, para que el terrorismo de Estado sea erradicado para siempre de nuestro país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impusimos, mediante la lucha popular, el Juicio y Castigo para algunos de los principales represores, asesinos, torturadores, violadores y desaparecedores de la carnicería social de 1976, el llamado “Proceso de Reorganización Nacional” o también “Guerra contra la Subversión”, ese último manotazo de ahogado de la burguesía, las FFAA y la Iglesia que estaban perdiendo hasta la última gota de legitimidad y de autoridad, siendo cada vez más desobedecidos por parte del pueblo, que se empezaba a volcar a la construcción de su propio poder autónomo (ya sea a través de los sindicatos, coordinadoras y agrupaciones clasistas, de las asambleas de base, de los centros de estudiantes, de las organizaciones sociales, de los grupos guerrilleros, de los partidos políticos de izquierda, progresistas o revolucionarios, etc.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logramos mandarlo en cana al hijo de remil puta Miguel Etchecolatz, jefe de la policía picanera bonaerense durante la dictadura, enemigo de la especie humana y de sus mejores valores, enemigo de los trabajadores, enemigo de la juventud, enemigo de las mujeres, enemigo de todo aquello que hace que vivir valga la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, cuando ya nos creíamos, o mejor dicho, cuando nos querían hacer creer (desde los medios de comunicación, el gobierno y algunos organismos de “Derechos Humanos”) que el terrorismo de Estado y el fascismo policial habían sido superados, nos enteramos de que Jorge Julio López, quien había sido detenido clandestinamente durante la dictadura por las bandas de asesinos dirigidas por Etchecolatz, y quien poseía información clave para hacerlo pudrirse en la cárcel (habiendo testificado en el reciente juicio contra dicho represor), simplemente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;desapareció &lt;/span&gt;el día 18 de septiembre de este año 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se sabe nada de él: se baraja un amplio abanico de hipótesis, que van desde una fuga “por miedo” o shock emocional –cosa que suena muy poco creíble- hasta un secuestro al viejo estilo setentayseisesco, pasando por el más aggiornado asesinato mafioso –el día de su desaparición, apareció un cadáver calcinado, pero se desmintió que fuera el de él-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que es claro es que el Estado fue totalmente incapaz de brindarle alguna protección, aún sabiendo que corría peligro. Todo el juzgado que enfrentó a Etchecolatz fue amenazado, al igual que los testigos. Pero estas no son las primeras amenazas desde la vuelta de la “democracia”. Miles de militantes sociales, de activistas gremiales, estudiantiles y de los Derechos Humanos fueron amenazados, y muchos de ellos agredidos físicamente desde 1983. Unos cuantos fueron asesinados por las mismas fuerzas del Estado “democrático”: Victor Choque, Teresa Rodríguez, Aníbal Verón, Maximilano Kosteki, Darío Santillán, los más de 20 caídos del 19/20 de diciembre de 2001...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto refleja que el aparato represivo sigue intacto: los represores de la dictadura siguen activos escondidos en gran cantidad en las Fuerzas de Seguridad, en los servicios de Inteligencia, en las Fuerzas Armadas, en las empresas de seguridad privada, en la Iglesia Católica y agrupaciones de ultraderecha nacionalista, en partidos neonazis (y posiblemente también en los grandes partidos políticos “democráticos”, en especial en los de “centroderecha”)  en los grupos de militares y policías nostálgicos de los años de plomo, en las policías federal y provinciales, pero especialmente, en la policía bonaerense...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no sólo los represores de la dictadura siguen activos en las fuerzas del Estado y para-estatales, sino que además, se les suma una importante cantidad de mafiosos “apolíticos”, de organizadores del crimen a gran escala (nuevamente, los muchachos de la bonaerense, los del servicio penitenciario, etc.), conformando una red mafiosa-policial-fascistoide-militar que conecta la delincuencia “común” con la enorme delincuencia estatal –recordemos que los asesino del hijo de Blumberg no fueron “negros de mierda” sino una banda organizada por policías, esos mismos policías a los que ¡el mismo Blumberg! pide mano dura, demostrando su completo cinismo y su absoluto desinterés por solucionar de raiz el problema de la inseguridad, lo cual implicaría disolver la policía mafiosa- .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un secreto a voces que desde las mismas policías y fuerzas armadas se organiza el crimen, ya sea por acción o complicidad –coima de por medio-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos debe extrañar, entonces, que el crimen, la mafia y el fascismo conformen una extensa red, que abarca desde el narcotráfico, el control de la prostitución, el tráfico de armas, los secuestros extorsivos, la delincuencia común, los desarmaderos, las habilitaciones e inspecciones fraudulentas (como las que se cobraron la vida de 195 personas en República Cromañón), en su aspecto más “apolítico”, hasta los servicios de inteligencia, las patotas, la “mano de obra desocupada” de la dictadura –es decir los represores sueltos-, etc. etc. etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa red no existe sólo bajo la sombra del Estado “democrático”, enquistada en sus órganos, sino que además tiene sus contactos políticos, o mejor dicho, sus propios partidos políticos: desde los intendentes justicialistas y radicales, pasando por los gobernadores-capomafia al estilo Duhalde, hasta el mismo congreso y gobierno nacional (recordemos que nuestro Amado Presidente no salió de un repollo, sino que fue elegido por el duhaldismo luego de la crisis de 2001-2002)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero por si esto fuera poco, se le suman algunos cuantos componentes más: las burocracias sindicales, los punteros políticos, las mafias enquistadas en los grupos profesionales (abogados, médicos, jueces, etc.) y hasta en la misma Universidad (recordemos al procesista Alterini siendo elegido rector por una camarilla totalmente anti-democrática), los funcionarios-ñoquis... Si a esto le agregamos, por último, una cúpula formada por los dirigentes políticos, los grandes empresarios, los economistas, etc. tenemos ya completado el rompecabezas que es el Estado “democrático”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si a esta altura de los hechos, alguien sigue creyendo que el sistema en el que vivimos es realmente una “democracia”, es porque es o muy ingenuo, o ciego, o porque nunca intentó atar cabos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más que aparezca Julio López (si no está muerto ya hace rato), cosa que parece cada vez más difícil, la red mafiosa-fascistoide va a seguir intacta, ya que es el verdadero esqueleto del Estado “democrático”, que es a su vez la herramienta de los grandes grupos económicos, del empresariado, para mantener su hegemonía de clase por sobre el pueblo. Todos los sectores de poder, todo lo más podrido y corrupto de nuestra sociedad se vertebra alrededor del Estado “democrático”, usándolo para chupar como vampiros el producto del trabajo de millones de argentinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La represión, el gatillo fácil, el crimen, la corrupción, el terrorismo de Estado, la explotación laboral, la desocupación, la pobreza, la miseria... no son simples apéndices “recortables” de la sociedad actual, sino su base misma: no hay reforma posible. Cualquier intento de transformar nuestro país tiene que partir de la base de la completa disolución de la gran mafia que es el Estado, de las mafias para-estatales, de todos los grupos fascistas, de toda la lacra que nos oprime.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo el gobierno directo del pueblo, de los de abajo, de la gente humilde y trabajadora, basado en asambleas y cuerpos de delegados, puede dar hasta el final la guerra contra las mafias, hasta exterminarlas. Sólo tomando nuestro destino en nuestras propias manos, dejando de confiar en toda clase de políticos, podremos salir adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La grandeza de la Argentina y de toda Latinoamérica (que atraviesa la misma situación), depende exclusivamente de que los de abajo nos organicemos e impongamos nuestro propio gobierno, por fuera, a pesar y en contra de todas las expresiones del viejo mundo que declina y  se descompone cada vez más...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Contra el resurgimiento de la ultraderecha y las patotas ¡movilización multitudinaria!&lt;br /&gt;¡Que aparezca YA y con vida Julio López!&lt;br /&gt;¡Dijimos NUNCA MÁS!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;* La imágen que encabeza este texto es el logo de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, (CORREPI)&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-115993321500868561?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/115993321500868561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/115993321500868561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2006/10/el-estado-democrtico.html' title='El Estado “democrático”'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-115717365298170825</id><published>2006-09-02T02:06:00.001-03:00</published><updated>2008-08-02T14:02:49.973-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>El fascismo del siglo XXI</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Blumberg, Macri, Pando, Neustad, Patti... Ruckauf, Rico, Bussi, Lopez Murphy, Sobisch, Hadad, Gelblum... y muchos etc...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tienen en común todos esos especímenes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos ellos exigen, indignados, “mano dura”. “Esto no va más”, se quejan histéricamente. “Estas cosas sólo pasan en la Argentina” “en el primer mundo sería distinto” (¿porqué no se van a EEUU y nos dejan en paz, entonces? Ah, claro, porque ahí ellos serían “sudacas” y los usarían de gatos)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sectores más egoístas, lo más repugnante de la clase media, media-alta y directamente alta, el mismo sector que lo volteó a Perón y proscribió al movimiento obrero en el 55, apoyó o se calló ante el golpe de estado de 1976, el que disfrutó hasta el hartazgo de cuantos modelos de “plata fácil” hubo en el país (sobre todo el de los años 90, que llevó al quiebre del aparato productivo nacional), el que se dejó engañar por Menem la primera vez y el que, siendo plenamente consciente de lo que había hecho, lo volvió a votar ¡otra vez! prolongando la vergüenza... el que salió a reclamar por sus ahorros en el 2001, aprovechándose del movimiento piquetero (que realmente necesitaba un cambio social profundo para mejorar sus terribles condiciones de vida) para lograr sus objetivos (“piquete y cacerola, la lucha es una sola”) y cuando los obtuvo se volvió contra su antiguo aliado (“estos negros de mierda que no me dejan ir a trabajar, deberían meterlos presos a todos”), esos mismos sectores, que se llaman a sí mismos “la sociedad” “la gente” “los ciudadanos” “la gente como uno” “la gente honrada” pretendiéndose el absoluto centro del universo, que a la vez es sinónimo de Argentina y más particularmente de Buenos Aires city... (y si vamos a ser específicos, de barrio norte, nada de considerar a Lugano, Villa Soldati...), este mismo sector, que no conforma ni el 10 por ciento de la verdadera población (y se ríe de la izquierda por ser “minoritaria”), que siempre sintió que el mundo había sido creado para él, que la naturaleza, el hombre y la tecnología debían obedecerle y servirle ciegamente... ese mismo sector, amargado, senil, soberbio, se arrojó estos últimos tiempos a una campaña contra la “inseguridad”, la que supuestamente sería el problema central del país (haciendo de cuenta que no existe el desempleo, los salarios miserables, un sistema educativo totalmente colapsado...), contra los “negros de mierda”, contra los “delincuentes”, contra los “zurdos que no me dejan ir a trabajar”...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “inseguridad”, como bien la definió la agrupación Red Libertaria: es “inseguridad” cada vez que a algún burguesito trasnochado le roban el reloj en un semáforo, pero no es inseguridad cuando un obrero se cae de un andamio y se mata porque el patrón se quiso ahorrar gastos en seguridad laboral...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último grito de la moda es pedir que aumenten las penas. Como a ese sector mediocre no le gusta ver a los sucios y harapientos desocupados, prefiere meterlos presos. Como no les gusta que los chicos de la calle les pidan monedas ¡bajemos la edad de imputabilidad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre este último punto vale la pena detenerse: “bajar la edad de imputabilidad” significa poder meter presos a los pibes de 16 años. ¿No nos suena el número 16 años de algún lado?... a ver, pensemos que pasaba hace 16 años... 2006-16=1990...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1990, hace 16 años, nacían los pibes que hoy Blumberg quiere volver imputables. Esos chicos nacían mayoritariamente en las enormes villas miseria que surgían por esa época. Pero ¿porqué surgían las villas? Seguramente no tenga NADA QUE VER con el cierre de fábricas, la pérdida de enormes cantidades de puestos de trabajo, la caída de los salarios, los aumentos de tarifas... NADA QUE VER con el neoliberalismo, la globalización, la irrupción de la “posmodernidad”...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea, Blumberg y el repugnante sector al que se hizo referencia, quieren encarcelar a los hijos del neoliberalismo... no les alcanza con haber hundido al país, vendido nuestro patrimonio, reprimido al pueblo, despedido a los trabajadores... ahora además quieren ver tras las rejas al producto de toda esa orgía ultracapitalista...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demás está decir que Blumberg, la clase mediocre, los medios de comunicación (que azuzaron con su amarillismo todo este giro pro-represivo), no tienen nada que aportarle a nuestra patria ni a nuestro pueblo, sino más bien todo lo contrario: son parásitos, enemigos de toda idea de progreso, de igualdad, de libertad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La grandeza de Latinoamérica solo es posible si las multitudes populares toman en sus manos su propio destino, a pesar, por fuera y en contra de los “manoduristas”, de las instituciones y leyes burguesas, de la patética y reaccionaria clase alta / media alta /media que sólo pueden pensar en su libertad de consumir... con el piquete y la huelga, con las movilizaciones, con las tomas de colegios, universidades, lugares de trabajo, con las puebladas, sólo recurriendo a todos los medios que tiene disponibles, el pueblo podrá poner fin a esta barbarie. Ya no habrá “inseguridad” cuando todos tengan trabajo, estudio, vivienda, alimentos, salud, educación, recreación, deporte, cultura, y todo eso que la minoría acomodada acapara para sí misma y niega a los demás.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29448125-115717365298170825?l=alegresubversion.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/115717365298170825'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29448125/posts/default/115717365298170825'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://alegresubversion.blogspot.com/2006/09/el-fascismo-del-siglo-xxi.html' title='El fascismo del siglo XXI'/><author><name>AlegreSubversion</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29448125.post-115415464785177190</id><published>2006-07-29T03:06:00.000-03:00</published><updated>2007-05-15T20:07:41.562-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Análisis de la dominación'/><title type='text'>La pobreza... mejor amiga del poder</title><content type='html'>La pobreza, el gran “problema social” del que los medios de comunicación vienen hablando hace no menos de 200 años. No hay político que no haya aparentado una profunda preocupación por “el hambre, las enfermedades, la miseria, la desocupación...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Iglesia católica, ya lleva dos milenios “ayudando al pobre, al humilde, al extranjero”. Una tras otra se suceden las misiones de caridad... las limosnas... las colectas de beneficencia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los diarios, los noticieros, el presidente, los economistas, los diputados, los sindicatos oficiales, todos parecieran estar “haciendo todo lo posible” para acabar con el problema de la pobreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No es un poco raro, que año tras año, década tras década, sigan existiendo las mismas villas miseria de siempre, que haya tantos linyeras como siempre, que los cartoneros sigan siendo parte del folklore de la ciudad? Y ni hablar del conurbano, o de los pueblos del interior...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero analicemos el problema de la pobreza. Se debe principalmente a dos factores:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero de ellos, la desocupación crónica. Hay muchos menos puestos de trabajo que personas en condiciones de trabajar, y los pocos que hay requieren de un grado de instrucción que la mayoría de los pobres no poseen (estudios secundarios, universitarios, etc.).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desocupado, si no recibe ayuda del estado, está irremediablemente condenado a la pobreza: para sobrevivir deberá depender de las monedas que le tiren en el tren o de que consiga alguna changa, salir a juntar cartones, robar, o simplemente dejarse morir de hambre. Es crónico porque es muy difícil que salga de su situación. Hay como mínimo una décima parte de la población que vive en estas condiciones y no tiene ninguna perspectiva de mejora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   El segundo factor, los bajísimos salarios. En muchos empleos se paga mucho menos de lo que una persona necesita para vivir, peor aún si tiene que mantener una familia. Es bastante habitual que los patrones de esos trabajadores ultraexplotados se llenen de plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Por lo tanto, para solucionar el problema de la pobreza de raíz, hacen falta dos cosas: lograr el pleno empleo y garantizar que se paguen salarios medianamente dignos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera se podría conseguir mediante varias políticas: la realización de obra pública, el acatamiento estricto de la jornada laboral de ocho horas y aún su reducción a seis horas (abriendo nuevos turnos de trabajo donde fuera necesario), el apoyo estatal (financiero, técnico, legal, etc.) a las cooperativas de trabajo (en especial a aquellas que se hayan formado tras el quiebre de las empresas donde trabajaban, estilo Zanón, Brukman y las 200 “empresas recuperadas”), el estímulo de la industria nacional (mediante una suba a los aranceles de importación, realización de infraestructura, baja de las tasas de interés, etc.), entre otras. Aún si no se consiguiera este objetivo, se podría aliviar la situación mediante el pago de seguros de desempleo o planes sociales (“jefes y jefas de hogar”, etc.) a todos los que lo necesiten.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los salarios, al mismo tiempo, aumentarían cuando baje el desempleo, ya que los patrones no podrían aprovecharse de la situación de extrema vulnerabilidad que sufren los trabajadores (cuando atrás suyo hay millones de brazos esperando ansiosamente ese puesto de trabajo para poder sobrevivir). Al mismo tiempo, los empleados podrían sindicalizarse con menos temor al despido (no sería tan grave perder el trabajo si se puede conseguir otro, cosa que hoy en día es imposible). De esta manera podrían recurrir a la huelga, histórico método de lucha de los trabajadores, y obtener sustanciales mejoras salariales.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;   Pero aún si no se adoptara desde el Estado ninguna de estas políticas, podría como mínimo dignarse a repartir alimentos entre los pobres, ofrecerles salud y educación pública y gratuita, construir viviendas dignas, sanear los terrenos en que se asientan (hoy en día altamente contaminados, ej. el Riachuelo)...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Estas medidas, al menos las más básicas de ellas, pueden realizarse perfectamente con el dinero que hoy en día posee el Estado, y que atesora en nombre del Santo Superávit Fiscal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Aún en el caso de que no alcanzara (totalmente improbable), se podrían juntar fondos de otras maneras: evitando la corrupción, suspendiendo el pago de los intereses de la deuda (tanto a los organismos de crédito como a los acreedores individuales, etc.), recortando los sueldos de los funcionarios y políticos, disminuyendo los gastos en represión, cobrando los impuestos que los ricos evaden, las deudas de los millonarios “insolventes”, aumentando el impuesto a la ganancia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Pero cualquiera de estas cosas implicaría, lógicamente, solucionar el problema de la pobreza o al menos de la miseria. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Y eso es lo que el poder quiere evitar a toda costa&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Se habla de “incompetencia de los gobernantes” “corrupción”, etc. Todo esto es cierto, pero no es el único ni el principal problema. Si así fuera, en el peor de los casos, podríamos afirmar que los políticos tienen “buenas intenciones” pero son totalmente incapaces. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;No es esto lo que sucede&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Los gobernantes no tienen buenas intenciones. No les interesa en lo más mínimo solucionar la pobreza, o mejor dicho,&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; les interesa especialmente que no se solucione&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Porqué es esto? Por una razón muy simple: a la clase dominante (el empresariado, los partidos políticos, las mafias, las burocracias sindicales, etc.) les conviene que haya pobreza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Si hay millones de desempleados, los empresarios se vuelven la autoridad indiscutida en el lugar de trabajo: pueden despedir, bajar salarios, maltratar, bajar costos –empeorando las condiciones de trabajo y aumentando el riesgo de accidentes, etc.- sin que nadie los cuestione, ya que todos están aterrorizados ante la posibilidad de quedar desocupados.
